El consumo problemático de internet cae a uno de cada cinco adolescentes
Las chicas tienen más adicción que los chicos a la red. Ellos ven más porno, juegan más a videojuegos y apuestan más

Uno de cada cinco adolescentes de 14 a 18 años en España tiene un uso problemático de internet. Es una cifra prácticamente idéntica a la del año 2019, pero más baja que en 2021 y 2023, los últimos que había medido la encuesta Estudes, que hace bienalmente el Ministerio de Sanidad entre estudiantes de secundaria.
Este uso problemático, entendido como uno que interfiere de forma significativa en la vida cotidiana del adolescente ―con pérdida de control, malestar psicológico o deterioro funcional―, aunque no llegue a cumplir criterios clínicos de adicción, es significativamente mayor en chicas (23,4%) que en chicos (15,5%), según los datos presentados este lunes por el Plan Nacional contra las Drogas.
El consumo de redes sociales es conflictivo para un 15,3% de los adolescentes, ligeramente más en chicas que en chicos, y sin diferencias apreciables por edad.
El de internet el único uso problemático recogido por la encuesta Estudes (entre más de 35.000 estudiantes) superior en ellas que en ellos. Los adolescentes varones practican con mucha más asiduidad los juegos de azar, tanto online como presenciales, se gastan más dinero, consumen mucho más porno y tienen más adicción a videojuegos.
Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, se ha referido al marco regulatorio de las redes sociales, que el Gobierno quiere limitar a mayores de 16 años: “Si finalmente hay una prohibición [de las redes sociales], cuando hagamos estudios una de las cosas que nos permitirá es saber si esa prohibición es efectiva. Prohibir algo no evita que la gente acceda, aunque sí puede hacer que se reduzca su reporte, pero lo razonable sería que tuviera cierto impacto en la prevalencia”.
El secretario de Estado ha añadido que habrá que analizar “si existen externalidades en edades superiores, si se produce un efecto descorche”, y ha advertido de que “el establecimiento de un umbral etario puede tener efectos posteriores en la población que va entrando”.
En todo caso, ha subrayado que las medidas de prohibición no están basadas principalmente en los datos que se han presentado este lunes: “Responden a una política más global, que incluye desde la atención y la captación de los jóvenes hasta elementos de soberanía del Estado frente a la injerencia de los tecnoligarcas, así como cuestiones ligadas a la autopercepción y la imagen corporal, sobre todo en chicas, pero también en chicos”.
Subida del juego online
La encuesta muestra que los juegos de azar por internet presentan una subida continua desde la pandemia: en 2021, un 9,4% de los adolescentes lo había practicado en el último año, una cifra que ha subido tres puntos y medio (hasta el 13%) en 2025. La prevalencia en varones es cuatro veces superior: un 20,7% frente al 5,3% de las chicas.
En general, las cifras que gastan son pequeñas: casi la mitad invirtieron menos de seis euros en el último año y una cuarta parte, entre 6 y 30. Pero un 10,1% de los chicos y un 5,3% de las chicas que jugaron gastaron más de 300 euros.
Este juego, ya sea online o presencial, es problemático para un 4,9% de los adolescentes, casi un punto más que en 2023. De nuevo, lo es mucho más en hombres (8,4%) que en mujeres (1,4%), entre las que la prevalencia baja con respecto a las últimas encuestas.
En esta última encuesta ha aumentado la posible adicción a videojuegos, que es de un 8,6% para los varones y de un 1,8% para ellas.
En cuanto a la pornografía, su uso disminuyó en 2025. Más de la mitad de los adolescentes la ha visto en los últimos 12 meses, y un 37% en los últimos 30 días. Su consumo problemático asciende a un 7,2% de los chicos y un 1% de las chicas. La cifra más alta está en los 16 y en los 17 años (un 8% y un 1%, respectivamente).
Padilla ha contextualizado tanto el descenso del consumo de porno como del uso problemático de internet: “Es importante tener en cuenta de dónde venimos: de los años de pandemia y pospandemia, que supusieron un pico en muchos indicadores”.
En opinión de Padilla, será necesario “esperar dos o tres cortes más” para ver si estamos ante un descenso continuado o si se trata de “un espejismo” y vuelve el crecimiento. “Estos datos tienen que servir para poner las cosas en contexto. De manera periódica vemos declaraciones ligadas a incrementos en atenciones por adicciones, porno o móvil. Igual que no estamos en un apocalipsis cannábico, no estamos en un apocalipsis pornográfico ni de uso de internet”, ha concluido.
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