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Pipiolas: “Los sentimientos acaban como las vidas, en el cementerio”

Satirizan acerca de la fama, monetizan el trauma y se preguntan si realmente alguna vez fueron modernas. Sus letras merecen ser impresas en camisetas y su música hace bailar incluso al más parado de la fiesta. El 20 de marzo sacan su segundo disco

Pipiolas publican su segundo disco, 'Pipiolas', con el sello independiente Elefant Records.Jp Bonino

Adriana Ubani (1997, Las Palmas de Gran Canaria) y Paula Reyes (1995, Alcorcón) se conocieron en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, pero el encuentro fue más cómico, y de alguna forma viral, que cinematográfico. A cada una los compañeros de interpretación le decían que había otra chica “idéntica” a ella y cuando se vieron por primera vez comprendieron esas palabras. De alguna manera emularon el mítico meme ‘Spiderman señalando’ y exclamaron: “¡Eres tú!”. De ese momento Marvel bañado por la cultura pop nace Pipiolas, que el 20 de marzo lanza su segundo disco, Pipiolas.

Subrayan que igual que Shakira y Rosalía ellas ya defendieron el poder de monetizar el trauma. “Con este nuevo disco romantizamos menos el trauma”, apostilla Reyes. “Ya no lo tratamos como una herida, sino como una herramienta. La narrativa y perspectiva de cada uno dependen de las cosas que le han pasado y no se trata en absoluto de victimizarnos. ¡No hay que tener todo el rato la herida abierta!”, añade Ubani. Aunque en su nuevo disco aparecen rostros deformados por unas máscaras que firma Sarai Núñez Mellina, emplean semejante deformación para ironizar sobre sí mismas, pues confiesan estar inmersas en un proceso de maduración. “Nos inspiramos mucho en Los Guiñoles de Canal+. Con nuestro primer disco nos dijeron que era una pena que no sacásemos ‘nuestras caritas guapas’ en la portada y esta vez, las hemos sacado… ¡Pero de otra forma!”, dice entre risas Paula.

“Cuando se satiriza a un hombre, nadie piensa inmediatamente que se le esté pintando como a alguien polioperado, pero el pensamiento se va allí cuando a las mujeres se les exageran las facciones. Existe un sesgo claro. Hicimos la caricatura para satirizarnos y enseguida lo que parece es que estamos intentando hablar desde una perspectiva que señala a las cirugías estéticas, cuando no es así”, señala Adriana. “Yo solo quiero que nadie me toque y si me miran, que no me dé cuenta”, cantan en otra de sus nuevas canciones, No tocar. “Esos hombres, todos, compraban palabras. Las usaban y luego, me dominaban y decían cosas que no son ciertas mientras a mí me abrían las piernas”, continúa el tema. Ubani comenta que contra lo que pudiera parecer, la canción no la compusieron desde el prisma del acoso. “La escribimos desde el punto de vista de que hay quienes no se te acercan con buenas intenciones. Es lógico que la gente piense que estamos hablando de una agresión, sea del tipo que sea, pero ojo: al final mentir a alguien para llevarlo a la cama también es una agresión”, señala Ubani. “Es curioso cómo lo que escribes y cantas, de alguna manera, da la vuelta y acaba siendo otra cosa. Cuando hacíamos la promo de nuestro primer disco nos dimos cuenta de que en el momento en el que terminas de escribir, producir y cantar, hay una parte de esa canción que deja de ser tuya, porque es lo que interpreta la gente”, añade.

Sus letras son irónicas y lapidarias y su música, una mezcla imposible (que pese a todo, funciona) entre Hole, Mecano, Cecilia, La Bien Querida, Saint Etienne… Tanto sobre el escenario como en sus vídeos su desparpajo, frescura y descaro funcionan como una nota más en sus pentagramas repletos de sátiras. Otro de sus nuevos temas, soy una estrella!!! es precisamente una sátira sobre aquello en lo que convierte el funcionamiento de la industria a las actrices que intentan cumplir sus sueños. “Soy buena, soy brillante, soy válida, pero si nadie nos escoge, entonces, no somos nada”, comentan acerca de este homenaje al italodisco en el que reinterpretan Será porque te amo, de Ricchi e Poveri.

“Las canciones las estamos escribiendo desde otro lugar. Las hicimos porque había algo que decir aunque quizá hoy no lo hubiéramos dicho. Pero no hay arrepentimiento, sino un proceso de maduración. Los sentimientos acaban como las vidas, en el cementerio. Ahora siento esto y estoy obsesionada contigo, pero al mes, se me ha pasado completamente. Me gusta mucho identificar los duelos como lugares en el cementerio y mientras bailamos, estamos visitando estos cementerios”, dice Paula. “El cambio de perspectiva es que ahora piensas: ‘¡Qué vergüenza ajena que no me hayas elegido!”, señala Adriana. Desde su sello musical, Elefant Records, señalan que supieron en cuanto las escucharon que eran diferentes. Y basta con ver sus vídeos, escuchar sus letras o hablar con ellas para notar que realmente todavía es posible encontrar a gente capaz de sorprender en la música. En esta revolución se baila, por supuesto, pero también se reflexiona, se ironiza y, cómo no, se ríe a carcajadas.

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