Por qué Daryl Hannah se ha convertido en la exnovia villana: “Si yo fuera ella, denunciaría”
El retrato de la actriz de ‘Blade Runner’ y ‘Kill Bill’ en la serie ‘Love story’ sobre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette ha generado críticas por su tono caricaturesco


En toda gran historia de amor hay una figura incómoda: la persona que llegó antes y que se convierte en el obstáculo narrativo a superar por este nuevo flechazo. En Love Story, la exitosa serie de Disney+ que reconstruye el romance —y la tragedia— de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, ese papel lo ocupa la actriz Daryl Hannah (Kill Bill), antigua pareja del hijo de JFK y Jacqueline Kennedy Onassis. Pero lo que en la vida real fue una relación compleja y mediática, en la ficción se ha transformado en un romance caricaturesco en el que la artista emerge como una villana de manual. La distorsión ha llegado hasta el punto de que tanto periodistas especializados como espectadores están denunciando el retrato injusto de la intérprete de 65 años en los tres únicos episodios emitidos hasta la fecha. Un tuit célebre lo vocaliza así: “¿Qué ha hecho Daryl para merecer esto?”.
Para entender el mito trágico de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette hay que mirar primero a la relación previa del heredero, la que mantuvo durante algo más de cinco años con Hannah. Según cuentan los biógrafos, su amistad arranca a principios de los años 80, cuando ambos coincidieron veraneando con sus respectivas familias en la isla caribeña de San Martín. El padrastro de Hannah, Jerrold Wexler, era un empresario multimillonario que había sido donante de Ted Kennedy, tío de John John, y el joven se quedó “fascinado” por el carácter de quien ya era una gran promesa de Hollywood. Su carrera en aquella década no hizo sino catapultarla aún más: Blade Runner, 1,2,3… Splash, Wall Street y Magnolias de acero la convirtieron en una de las actrices más conocidas y deseadas de la meca del cine. Precisamente el director de esta última película, Herbert Ross, fue el detonante de su reencuentro, ya que el cineasta contrajo matrimonio en 1988 con la tía de John, Lee Radziwill, y volvieron a conectar en la ceremonia.

Pese a que ambos tenían pareja en aquel momento —Hannah con el cantautor Jackson Browne y John con la actriz Christina Haag—, su cada vez más estrecha relación no tardó en copar los titulares de la prensa sensacionalista. En 1992, su romance era la comidilla del país, tal y como confirmaba la propia intérprete en la revista Entertainment Weekly al intentar acallar los rumores de boda. “Se está volviendo realmente molesto. Me preguntan lo mismo todo el tiempo. Esta mañana llamé a mi fontanero e incluso él me preguntó. Por Dios, solo trato de que me arreglen las tuberías. ¿Por qué la gente no puede hablar de otra cosa?”. Una vez soltero, Kennedy se mudó al ático que la actriz tenía en Nueva York y se convirtieron en inseparables.
“Se sentía más aventurera y fantástica… Un poco ingenua o inmadura, tal vez, comparada con su relación con Carolyn. Había más fuego… y más pelea”, asegura Amelia Barlow, hija de uno de los mejores amigos de John, en uno de los múltiples libros de memorias publicados sobre su entorno. Su relación, que en varias ocasiones estuvo a punto de desembocar en el esperado ‘sí, quiero’, estaba marcada por intereses comunes: la actuación —John debutó como actor en la universidad, aunque se rumorea que su madre le desanimó a continuar—, el compromiso medioambiental, el esquí, el camping o la experiencia compartida de crecer en familias privilegiadas bajo el foco constante de los paparazzi.

Las especulaciones sobre el rechazo de Jackie Kennedy hacia Hannah han estado presentes en muchas de las biografías sobre el malogrado heredero y también aparecen en la serie. “¿Alguna vez te has preguntado por qué a tu madre no le gusto?”, le pregunta Daryl —interpretada por Dree Hemingway— a su entonces pareja en la ficción. “No es que Jackie odiara a Daryl. Simplemente, no quería que su hijo se casara con una actriz. No había una gran animosidad hacia ella, pero siempre se preguntaba si era la adecuada para John”, confesó Jim Hart, amigo cercano a Jackie.
Otros han establecido comparaciones entre Hannah y Marilyn Monroe —supuesta amante de JFK—, dos actrices rubias, sexys y exitosas, para explicar la escasa tolerancia hacia ella. La aparición de Carolyn Bessette, a quien Kennedy conoció cuando su relación con Hannah aún ocupaba titulares, precipitó el final de aquel romance intermitente. Tanto la actriz como su madre negaron que Jackie se opusiera a la relación, calificándola de “afectuosa y cariñosa” en el trato. Poco después de la muerte de esta, en mayo de 1994, pusieron fin a su relación.

Tras el estreno de la serie, son varias las voces que han cuestionado el papel antagónico que se le ha asignado a Hannah, dotándola de rasgos de diva descuidada, excéntrica e irritante que no parecen hacer justicia a una intérprete que siempre ha evitado la controversia en torno a su relación con Kennedy. “El retrato que hace Love Story de Hannah como una prima donna quejumbrosa y obsesionada con la cocaína, que llega a equiparar la pérdida de su perro con la de la madre de Kennedy en el propio velatorio de Jackie, no suena del todo verídico”, escribe Emma Specter en la edición estadounidense de Vogue, animando incluso a la actriz a demandar a los productores: “si yo fuera ella, consideraría denunciar”– por un retrato tan “sucio”. Mientras Carolyn Bessette es construida como un icono, una cool girl sofisticada, segura de sí misma, elegante y misteriosa, Hannah queda reducida a su opuesto: caótica, ruidosa y simplificada. La mujer correcta frente a la mujer equivocada. El futuro frente al pasado.
Los espectadores coinciden en señalar el tono caricaturesco y excesivo con el que la serie retrata a Hannah, sacrificando la complejidad real de la relación en favor de un relato romántico más limpio y accesible. Estos son algunos de los comentarios más compartidos en la red social X: “Daryl Hannah, contacta con tus abogados”, “Dios mío, ¿qué le hizo Daryl Hannah a Ryan Murphy para merecerse esto?”, “He tenido que googlear sobre los noventa para confirmar que Daryl no era tan sucia como la pintan”, “¿En qué episodio de Love Story contrata Daryl Hannah a un abogado y les denuncia?”.

Nina Jacobson, productora ejecutiva de la serie, ha defendido que el equipo abordó la representación de Hannah desde la “compasión”. Al mismo tiempo, reconoce su función narrativa como obstáculo dentro de la historia: “Dado lo mucho que apoyamos a John y Carolyn, Daryl ocupa un espacio en el que es una adversaria de lo que uno desea narrativamente. Aun así, intentamos mostrar respeto y señalar que ella se mueve con más soltura en ese mundo que Carolyn”. Jacobson también confirmó que no se pusieron en contacto con la actriz durante el desarrollo del proyecto. Hannah, por su parte, mantiene una relación con el músico Neil Young desde 2014 y no se ha pronunciado sobre la serie. Su actividad reciente se centra principalmente en el activismo medioambiental y en el último lustro apenas ha tenido un pequeño papel de reparto en un filme de serie B.
Dree Hemingway, encargada de interpretarla en Love Story, asegura haberse “enamorado” del personaje hasta el punto de escribirle una carta a Hannah, sin esperar respuesta, para expresarle su admiración. “Daryl desea ser aceptada en esa familia porque ama profundamente a John. Quiere construir algo con él, pero hay un conflicto: él ya ha conocido a alguien con quien tiene esa chispa. Quiero que el público se quede con su corazón. Es lo que me hizo enamorarme de ella mientras la estudiaba”, explica. A tenor de las críticas, no parece que ese objetivo se esté cumpliendo.
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