Operación Harper: comienza la vida empresarial de la pequeña de los Beckham con 14 años
Dentro de los variados negocios de David y Victoria Beckham se estaría planeando el lanzamiento de HIKU by Harper, una marca de belleza dirigida a la generación Alpha y vinculada a la imagen de su hija pequeña


Todavía no ha cumplido 15 años y Harper Beckham, la hija menor de David y Victoria Beckham, ya tiene definido su primer gran proyecto en el mundo profesional. Tal y como recoge la prensa internacional, la familia Beckham estaría preparando el lanzamiento de una marca de belleza bajo el nombre de su hija pequeña. Se llamará HIKU by Harper, estará inspirada en la cosmética coreana y orientada a la generación Alpha, el grupo de edad de los nacidos entre 2010 y 2020 al que pertenece la propia Harper. Según se hicieron eco hace unos meses tabloides como The Sun, la compañía H7B Limited (creada en 2024 para desarrollar proyectos bajo el nombre-marca de Harper Seven Beckham) realizó dos solicitudes de registro de marca para HIKU by Harper el pasado octubre. Si bien la familia no se ha pronunciado al respecto, lo cierto es que Victoria Beckham lleva largo tiempo dando pistas del interés de su hija por el mundo de la belleza. “Ir a Space NK [cadena británica especializada en productos de belleza] es su actividad favorita después del colegio. Si le va bien en un examen, la llevo al que está cerca; es su lugar favorito. Está obsesionada”, reveló en una entrevista a The Times en 2023. Además, desde hace un tiempo, Harper se deja ver de vez en cuando en las redes sociales de su madre realizando tutoriales y usando productos de Victoria Beckham Beauty, la firma cosmética que la excantante fundó en 2019. La enseña estaría valorada ahora mismo cerca de los 700 millones de dólares, tal y como publicó Forbes en enero de este año, citando fuentes de la agencia Reuters. Quizá los Beckham busquen replicar el éxito del sello cosmético de Victoria con el proyecto de Harper, para muchos la futura heredera de la marca Beckham, y hacer de ella la Kylie Jenner o Hailey Bieber de la generación Alpha. Ellas son mujeres emprendedoras en el ámbito de la cosmética que han contado con la mejor carta de presentación posible, su apellido y los infinitos contactos que les proporciona su privilegiada posición. Y es que, la lista de celebridades que ha buscado hacerse sitio en el mercado beauty con una marca propia es muy extensa, y si bien muchas firmas han languidecido y han terminado por cerrar olvidadas por el público (la última, la de Gwen Stefani), otras tantas han permitido engrosar las ya de por sí abultadas cuentas bancarias de sus fundadoras. Rare Beauty, la marca de Selena Gomez tiene un valor estimado de 2.700 millones de dólares. Hailey Bieber vendió su marca Rhode por más de 1.000 millones de dólares a la compañía ELF Beauty en mayo de 2025 y Kylie Cosmetics, de Kylie Jenner, permitió a la empresaria embolsarse más de 600 millones de dólares cuando vendió el 51% de la compañía a Coty en 2019. Pero hay una gran diferencia: en el caso de Gomez, tenía 28 años cuando lanzó la compañía, Bieber tenía 25 y Kylie 18 cuando sus labiales revolucionaron el mercado. Harper Beckham es mucho más joven y se dirige a un público mucho menor y en un contexto diferente.

La obsesión de la generación Alpha
Esa afición de la hija menor de los Beckham por ir a tiendas de belleza al salir del colegio es un pasatiempo que comparten muchas niñas de su edad, bautizadas como Sephora Kids, el fenómeno que da nombre a la obsesión de los pequeños por las rutinas cosméticas. La exposición a vídeos y tutoriales de belleza, en muchos casos enfocados a un público más adulto, pero consumidos también por niñas y adolescentes, ha provocado que miles de preadolescentes se empeñen en hacerse con el último producto viral de TikTok o sigan sin dudar rutinas cosméticas innecesarias para su edad. Ante este contexto, no es de extrañar que el último movimiento empresarial de la familia Beckham haya desatado críticas antes ni siquiera de materializarse. Porque, ¿realmente necesita una niña de 13, 14 o 15 años seguir una rutina cosmética? No estamos hablando de adentrarse en el mundo del maquillaje, experimentando con alguna sombra de ojos o brillo de labios, sino de usar de manera habitual cosméticos que no necesitan y que, lejos de beneficiar a su piel, pueden jugar en su contra. “Es algo que vemos cada vez más en consulta. No es raro que niñas de 12, 13 o 14 años vengan preguntando por rutinas de cuidado facial aunque no tengan ninguna patología dermatológica concreta. Muchas traen fotos de productos, y preguntan sobre las marcas o los pasos de las rutinas que han visto en redes sociales, y en otras ocasiones son las propias madres las que me piden que supervise lo que están usando sus hijas”, explica sobre esta problemática la doctora Ángela Hernández, dermatóloga del Instituto de Medicina y Dermatología Avanzada (IMDA) y experta en dermatología pediátrica. Lejos de beneficiar a la salud cutánea, iniciarse con ciertas formulaciones a una edad demasiado temprana tiene más desventajas que beneficios. Así lo refleja un estudio reciente de la American Academy of Pediatrics, donde se analizaron varios vídeos de TikTok sobre rutinas de belleza publicados por creadoras de contenido de 18 años y menos y se concluyó que, además de proponer productos muy costosos y no incluir apenas fotoprotectores,“implican la exposición a ingredientes que conllevan riesgo de irritación, dermatitis alérgica de contacto y fotosensibilidad. Ofrecen poco o ningún beneficio para la población pediátrica a la que van dirigidos”. En la misma dirección se pronuncia la doctora Hernández: “Una cosa es usar un limpiador suave o una hidratante sencilla, y otra muy distinta entrar en rutinas largas con sérums, vitamina C, exfoliantes, ácidos o productos antiedad que no aportan un beneficio real a esa edad. Ahí es donde pueden aparecer problemas: irritación, enrojecimiento, escozor, alteración de la barrera cutánea o dermatitis de contacto”. Y añade que “desde la dermatología pediátrica, el mensaje debería ser muy claro: si no hay una patología concreta, menos es más. Lo razonable suele ser una higiene suave, una hidratación sencilla si hace falta y, durante el día, fotoprotección”.

Impacto en la salud mental
El impacto de las redes sociales en la salud mental de los menores ha quedado probado recientemente en los tribunales de Estados Unidos, con una sentencia pionera que ha acusado a Meta y YouTube de tener un diseño adictivo nocivo para los niños. En su informe de 2025 Infancia, adolescencia y bienestar digital (https://www.unicef.es/sites/unicef.es/files/communication/20251101_Informe_AlumnadoDigitalREC_print_VF.pdf), Unicef alertaba de “los riesgos asociados en relación con la tecnología en la infancia”, citando entre ellos “la presión por la imagen”, algo que afecta especialmente a las niñas y que la burbuja del skincare no ha hecho más que agravar. En palabras de la doctora Ana Gálvez, médico psiquiatra con doble especialización en psiquiatría infantil y de la adolescencia, psiquiatría general de adultos, y colaboradora de la clínica menteAmente (https://www.menteamente.com/), esa preocupación constante por el estado de la piel y del aspecto exterior puede generar “baja autoestima, ansiedad, depresión y en casos extremos cosmeticorrexia: uso excesivo y compulsivo de cosméticos de forma innecesaria, con un patrón cuasi adictivo”. A su consulta acuden “adolescentes con baja autoestima por no cumplir ciertos estándares de belleza que son tendencia en las redes. (…)” y asegura que “es característico observar cómo los síntomas depresivos hacen que las adolescentes descuiden algunos aspectos del autocuidado pero siguen manteniendo si cabe con más fuerza las rutinas de skincare, mostrando mucho rechazo a salir de casa si no van maquilladas. Algunos adolescentes pueden presentar de forma muy precoz midorexia o temor/rechazo a envejecer usando cremas antiarrugas a edades en las que no las necesitan, dañando su piel”, apunta.
Ante esta problemática, la rumoreada marca de Harper Beckham, orientada a menores como ella, se percibe como una forma más de alimentar un fenómeno que no deja de crecer. Pero no es la primera vez que una celebridad busca hacer caja con este negocio. El pasado año, la actriz Shay Mitchell, con casi 35 millones de seguidores en Instagram, anunció el lanzamiento de Rini, también de belleza coreana y con un nombre en coreano, el equivalente a “niño” en su versión coloquial. Rini se publicitó específicamente como una marca para menores de entre 4 y 12 años (https://wwd.com/beauty-industry-news/skin-care/shay-mitchell-rini-skin-care-1238338117/). El debate está servido y, previsiblemente, cuando se confirme el lanzamiento del nuevo proyecto Beckham, la conversación cobrará fuerza. ¿Será Harper Beckham la próxima fundadora estrella de una marca de belleza?, se preguntaba The Business of Fashion hace unos días. Por si la adolescencia no fuera de por sí complicada.

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