El dedo y la Luna
La imagen más bella de Artemis 2 no estaba fuera de la nave, sino dentro: un abrazo flotante en recuerdo de una mujer. La NASA responde por X a las preguntas de los terrícolas


Entre las miserias de #Villarejo y la Operación #Kitchen, las del caso #Ábalos y las del presidente que despacha por redes sociales que “una civilización entera morirá” en pocas horas, este martes se abrió un generoso espacio en la lista de temas más comentados en X (trending topics) #Artemis 2, la misión para llegar más lejos que nunca en el espacio. El pódium fue para otros asuntos mucho más prosaicos -los hay que prefieren seguir mirando al dedo-, pero la #Luna se ganó miles de tuits en la conversación tuitera, distrayendo por unas horas a los terrícolas de sus peloteras habituales.
No fue fácil abrirse camino en ese ranking. Hubo que invertir miles de millones de dólares en hacer millones de cálculos; construir el mayor y más potente cohete espacial; diseñar sistemas de abastecimiento de oxígeno y agua potable, de purificación del aire y de climatización de un habitáculo sabiendo que en el exterior de la nave se alcanzan temperaturas extremas de más de 100 grados en las zonas iluminadas por el sol y de más de 100 bajo cero en la sombra. Y elegir a la tripulación: tres hombres y una mujer; tres blancos y un negro; tres estadounidenses y un canadiense; cuatro astronautas a bordo de una cápsula llamada Orion de apenas nueve metros cúbicos —el equivalente a dos coches de tipo monovolumen— para regalarnos algo con lo que, seguramente, ya no contábamos: primeras veces.
La primera vez que un ser humano alcanza los 406.771 kilómetros de distancia del planeta en el que nació; la primera vez que cuatro astronautas experimentan desde el espacio un eclipse solar total de aproximadamente una hora; la primera foto de la Tierra tomada desde la cara oculta de la Luna: “La humanidad desde el otro lado”... Las imágenes tomadas por Artemis 2, y difundidas por redes sociales casi simultáneamente a todo el mundo —cuánto ha empequeñecido ese concepto, “mundo”, en apenas unos días— muestran que el satélite tiene colores (verdes, marrones...), sombras y texturas, pero siendo bellísimas e hipnóticas, no son lo más emocionante que ha ocurrido en las últimas horas. La piel de gallina se la debemos al momento en el que dentro de esos nueve metros cúbicos, al astronauta Jeremy Hansen le tiembla la voz al deletrear para la NASA desde el espacio el nombre de la esposa de su compañero Reid Wiseman, C-A-R-R-O-L-L, fallecida en 2020, para ponerle su nombre a uno de los cráteres de la Luna —“un lugar realmente bonito”, dice, “justo en el límite entre la cara visible y la cara oculta”— y cómo se funde en un abrazo flotante con el propio Wiseman y los otros dos tripulantes. “Creo, sinceramente, que este es el momento más bello de humanidad que veré en toda mi vida”, tuitea una mujer llamada Kaitie, cargada de razón.
Tras cruzar la mayor distancia alcanzada por una nave humana se ha vivido uno de los momentos más emotivos de la misión: los astronautas han bautizado a uno de los nuevos cráteres de la Luna con el nombre de la esposa fallecida del comandante Wiseman https://t.co/9WM15p62te pic.twitter.com/TtHcxcGSwc
— EL PAÍS (@el_pais) April 6, 2026
Durante los últimos días, gracias a esos cuatro astronautas, X se ha llenado de mensajes divulgativos, emocionantes y divertidos, alejados de la bronca tuitera de cada día. Desde su cuenta oficial en la red social, la agencia espacial estadounidense, con 90,8 millones de seguidores —41,7 millones más que el Real Madrid y 15,7 millones menos que Cristiano Ronaldo—ha mezclado los datos científicos con las respuestas a las preguntas que el común de los terrícolas se hace desde el sofá al ver a esos cuatro astronautas fuera del planeta: “¿Duerme la tripulación?“; “¿Qué comen? ¿Necesitan más calorías o menos por la gravedad?“; ¿Pueden lavarse?“. @NASA explica que duermen todos a la vez, unas ocho horas y media por noche; difunde el menú de cada día —este martes Nutella también se coló en los trending topics porque apareció un bote de la marca flotando en la cápsula—; y que, aunque no se duchan como tal, sí disponen de jabón, agua, champú sin aclarado, peines, pasta de dientes y kits de afeitado. Gracias a las redes, de hecho, hemos podido ver a uno de los tripulantes apurando su afeitado en el espacio. Queda poco. Disfrutemos hasta que vuelvan.
Astronauts don't take regular showers in space, but they do use soap, water, and rinseless shampoo to stay clean! The astronauts also have personal hygiene kits which include items like a hairbrush, toothbrush and toothpaste, soap, and shaving supplies.
— NASA (@NASA) April 4, 2026
Honored to have traveled further than any spread in history 🚀 Taking spreading smiles to new heights ❤️ pic.twitter.com/vDUJMi1qbS
— Nutella (@NutellaUSA) April 6, 2026
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