Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Me pido Groenlandia

Las lectoras y los lectores escriben sobre las ambiciones de EE UU en Groenlandia, la masculinidad tóxica en política y la adaptación de las pruebas universitarias a la dislexia

Unos cuantos monigotes de plástico danzan en el tablero. De vez en cuando, un movimiento brusco los lleva de una punta a otra alejándolos de su objetivo. El jugador, poderoso contrincante, ha esparcido ya clones de su monigote por gran parte de la superficie. Despliega su ejército de figurines de colores con forma de misil, sabedor de su ritmo aventajado frente al resto de jugadores. Tiene un blanco nuevo. No forma parte de sus misiones, nada similar aparece en sus tarjetas. Impredecible. Humillante amenaza a sus adversarios. Un nuevo juguete que desgastar hasta fundir. La figurita del misil rojo es la primera en llegar a las islas del hielo. El resto observa. De fondo, algún “¡Stop!” ahogado. Tras ella, otras tantas fichas azules y blancas. Un puño se alza en el aire. Brillante cabellera. La partida no ha terminado.

Bárbara Díaz-Pintado. Manzanares (Ciudad Real)

Testosterona dominante

Calígula, Gengis Kan, Ivan El Terrible, Vlad El Empalador, Leopoldo II de Bélgica, Bokassa, Pol Pot, Stalin, Hitler, Pinochet, Franco... Son ejemplos de varones de distintas épocas con perfiles semejantes: ambición desmedida, transigencia con la corrupción, y crueldad (mucha) hacia el dolor ajeno. El diálogo no agresivo nunca han estado de moda en política, salvo contadas excepciones (Gandhi, Eva Perón, José Mujica). La testosterona domina en la clase dirigente. A la vista de los acontecimientos, al otro lado del Atlántico me pregunto si los estadounidenses no dejaron pasar una oportunidad de oro al no optar por la candidata femenina en las elecciones de 2024.

Ángel Palomo Sánchez. Galapagar (Madrid)

Seamos más contundentes

Coincido con EL PAÍS en que Europa tiene que usar un lenguaje más contundente con Trump, pero las palabras ya no son suficientes. Europa debe olvidar sus miedos, reminiscentes de la Alemania de los años 30, y pasar al lenguaje de la acción enviando tropas a Groenlandia. ¿Alguien cree que Trump sobreviviría a la imagen de tropas americanas luchando contra las europeas para robar territorio a un aliado? De momento, el senador Mark Kelly ha tenido el coraje de exhortar al ejército americano: “Tenéis la obligación de desobedecer órdenes ilegales”. Ese es el lenguaje que necesitamos.

Guillermo Jiménez. Aquisgrán (Alemania)

Adaptación del PAU a la dislexia

En el sistema educativo español, los alumnos con dislexia diagnosticada durante el Bachillerato pueden recibir adaptaciones durante el curso, pero pierden ese derecho en la prueba de acceso a la universidad (PAU). Es decir, el sistema reconoce la dificultad, pero la ignora justo en el examen más importante. La dislexia es un trastorno del neurodesarrollo que puede detectarse en cualquier etapa educativa. Pero la normativa solo permite adaptaciones a quienes fueron diagnosticados antes de Bachillerato, como si el momento del diagnóstico determinara la existencia del trastorno. Negar adaptaciones por una detección tardía consolida una desigualdad previa: penaliza a alumnos que no tuvieron diagnóstico temprano por falta de recursos, información o medios.

Lara Edelveis Longo Fuentes. Lleida

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_