Grupo Anderson’s y Fundación Unidos suman esfuerzos en pro de la inclusión, la creatividad y la comida
Esta es la historia de cómo un brownie, un divertido desafío y todo lo que se cruza alrededor de la comida puede lograr en pro de un futuro mejor y socialmente responsable


Históricamente, la comida juega un rol simbólico altamente significativo para comprender el desarrollo integral de las desde una edad temprana. No sólo se trata de alimentación y placeres sensoriales, descubrir otros mundos a través de los sabores o incluso reafirmar nuestra identidad desde algunos platillos e ingredientes cocinados a la perfección.
Es en la mesa y la cocina donde generaciones enteras terminan por forjar sus vínculos afectivos, el lugar donde los sabores y saberes se transmiten entre risas, aprendizajes y experiencias irrepetibles. Un buen platillo, en su sencillez, puede revelar todo lo que una persona es o puede llegar a ser.
Conscientes de esto, y que los desafíos en torno a la responsabilidad social empresarial se construyen desde un impacto humano real, que involucra a todos y cada uno de los actores de su cadena de valor, Grupo Anderson’s, en mancuerna con Unidos, Asociación Civil sin fines de lucro, lanzó la iniciativa llamada Toda historia merece un lugar en la mesa.
Pensada como un espacio en donde la inclusión se prepara desde la diversión, la confianza y la creatividad de las infancias, ambas instancias invitaron a su comunidad a contar su historia desde ese lugar en donde los estímulos tempranos nos convierten en pequeños-grandes maestros: la cocina.
La idea, muy simple pero poderosa, consistía en la creación de postres inspirados en las historias personales de los niños participantes, con la deliberación posterior de un jurado compuesto por Alejandra Castillo y Jorge Boneta, chefs de Grupo Anderson’s.

El evento coronó la expectativa creada alrededor de Toda historia merece un lugar en la mesa se celebró hace apenas unos días en el restaurante Porfirio’s Guadalajara, en donde participaron siete equipos (seis parejas y un equipo de tres integrantes) creó una viva convivencia entre amigos, familiares, chefs y jurado, quienes tras la deliberación seleccionaron a la pareja autora del postre ganador.
Fue así como el dulce manjar bautizado como Brownidos -un suculento bloque de brownie acompañado de coloridas lunetas y cremoso helado-, dio a Ámbar de 14 años (atleta de goalball que representa a Jalisco en las Paraolimpiadas Nacionales) y a Emily de 10 años (estudiante de primaria con una férrea pasión por el basquetbol y las matemáticas) el triunfo final avalado por el visto bueno irrebatible de los chefs Castillo y Boneta.
Esta experiencia gastronómica con causa no se limitó a la convivencia, ya que Brownidos será parte del menú en restaurantes seleccionados del Grupo Anderson’s por tiempo limitado, tales como Porfirio’s, La Vicenta, Fred’s y Bodega Argentina del 15 de abril al 3 de mayo.

Cabe mencionar también que un porcentaje de las ventas del postre será destinado a Fundación Unidos, organismo sin fines de lucro enfocado en la inclusión social de personas con y sin discapacidad mediante actividades recreativas y talleres de sensibilización, agregando a esta ecuación humana un componente de verdadero impacto social a la experiencia.
Para saber más tanto de la disponibilidad de Brownidos, la labor social que hace de Grupo Anderson’s una firma de restaurantes con propósitos, así como el trabajo de Unidos, visita las redes y canales oficiales del grupo restaurantero líder en México y la AC Unidos, respectivamente.