Detenidos cuatro miembros de Los Salazar en California por tráfico de droga
Los integrantes de una poderosa familia vinculada al Cartel de Sinaloa, de entre 22 y 46 años, enfrentan cargos en Estados Unidos por venta de fentanilo, metanfetaminas y armas


Las autoridades estadounidenses han detenido este martes a cuatro miembros de Los Salazar, una poderosa familia vinculada al Cartel de Sinaloa, en Lancaster y Hesperia, dos ciudades de California, ha informado la Oficina del Fiscal para el centro de ese Estado en un comunicado. Los capturados —uno de ellos con nacionalidad estadounidense— están imputados al otro lado de la frontera por tráfico de drogas y posesión ilegal de armas, delitos que podrían condenarlos a entre 10 años de cárcel y la cadena perpetua. El Ministerio Público estadounidense ha asegurado que esperan la primera comparecencia de los arrestados en la tarde de este martes, en el Tribunal de Distrito centro de Los Ángeles. También ha informado de que continúan en la búsqueda de un quinto señalado, José Ángel López Paniagua, de 23 años.
Las autoridades han detenido a tres de ellos en Lancaster, ubicada a poco más de 100 kilómetros al norte de Los Ángeles: José Luis Salazar-Cruz, alias El Oso, de 44 años; Alfonso Salazar, El Pirata, 46 años y hermano de El Oso; y José Manuel Salazar, Lil Oso, 22 años e hijo de El Oso y también el único con nacionalidad estadounidense. Jorge Humberto Salazar, alias Sharky, de 43 años, ha sido capturado en Hesperia, a unos 130 kilómetros al este de Los Ángeles.
La acusación federal apunta que entre febrero de 2024 y diciembre de 2025 Salazar-Cruz utilizó aplicaciones de mensajería y llamadas telefónicas para coordinar ventas de narcóticos, como fentanilo y metanfetamina, además de armas de fuego, que obtenían del Cartel de Sinaloa. Sobre el resto de acusados pesa la posible actuación como intermediarios en esas ventas.
Las autoridades estadounidenses se han encargado de recopilar evidencias acerca de esas acciones. El Ministerio Público recoge que Salazar-Cruz vendió casi medio kilo de metanfetamina y aproximadamente 320 gramos de fentanilo en enero de 2025; y que en julio del mismo año, vendió cerca de 1,2 kilogramos de metanfetamina. Son solo algunas de las transacciones de la familia, que en mayo de 2025 revelaron a un comprador que el suministro de drogas provenía de remolques llegados desde Tijuana y Mexicali, dos ciudades fronterizas de Baja California. Paniagua tenía como proveedores a miembros del Cartel de Sinaloa y después proporcionaba las sustancias a Salazar-Cruz.
El tráfico de drogas ha sido el gran frente abierto en la relación bilateral de Estados Unidos y México desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, en enero del año pasado. Ese frente ha supuesto una constante en las tensiones de ambos países, avivadas por las acusaciones del presidente republicano, que ha llegado a afirmar que México está controlado por las organizaciones criminales. Esas declaraciones han sido rechazadas de manera contundente por el Gobierno mexicano, que ha contestado desde entonces a las críticas con datos como el descenso de homicidios o las importantes capturas de esos grupos criminales. La última gran captura fue la de Nemesio Oseguera, El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), detenido y abatido a finales de febrero.
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