Israel causa decenas de muertos tras lanzar 160 bombas sobre Líbano, la mayor oleada de la guerra
Beirut asegura que trabaja para que el país sea parte del cese regional y Hezbolá da señales de adherirse al alto el fuego


La intensa actividad del ejército de Israel en Líbano durante las primeras horas del miércoles enfría las esperanzas de las autoridades y de la ciudadanía libanesas, que esperan que su país pueda ser parte de la tregua temporal que Estados Unidos e Israel han pactado con Irán. Las tropas israelíes mantienen los bombardeos y las órdenes de desalojo masivas en el marco de la lucha contra la milicia Hezbolá después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, haya asegurado que el alto el fuego con Teherán “no incluye a Líbano”. La postura del mandatario contraviene a Pakistán, erigido como mayor mediador de la contienda regional, e Irán, aliado de Hezbolá, que han sostenido de manera pública que la desescalada en el país asiático va vinculada a la de Líbano.
Este miércoles, medio centenar de cazas israelíes han lanzado unas 160 bombas en solo 10 minutos, en su mayor oleada de bombardeos en un mes de guerra en Líbano, pese a que el mediador del alto el fuego con Irán, Pakistán, asegurase que también se extiende allí, según los datos del ejército israelí. Los ataques han colapsado los hospitales en Líbano, dejando decenas de muertos, según el centro de operaciones de emergencias del Ministerio de Sanidad. Las Fuerzas Armadas de Israel han puesto nombre a la operación (“Oscuridad Eterna”), dirigida contra lo que define como alrededor de 100 centros de mando de Hezbolá y otra infraestructura militar en Beirut, el valle de la Becá y el sur del país.
Los dirigentes libaneses han tardado en pronunciarse al respecto del alto el fuego regional. El presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha dado la bienvenida al acuerdo entre Washington y Teherán tras reunirse con el ministro de Exteriores, Youssef Rajji, y con el jefe del Estado Mayor de las tropas libanesas, Rudolph Haykal. Mediante un comunicado, el presidente ha afirmado que espera que se trate de “un primer paso” para que Oriente Próximo avance hacia una paz “final e integral”, y ha asegurado que las autoridades libanesas se esfuerzan “para que la paz regional abarque a Líbano”, lo que sugiere que ese pronóstico no está confirmado.




Hezbolá, por su parte, ha sugerido que la tregua alcanzada con Irán, su principal sostén económico y armamentístico, tendrá repercusiones en Líbano, tal y como han reclamado Francia y España para terminar con una ofensiva israelí que ha matado a más de 1.530 personas en cinco semanas. En un comunicado, el movimiento chií ha reivindicado que se encuentra “a las puertas de una gran victoria histórica”, y ha pedido “paciencia” a los residentes del sur de Líbano y del resto de territorios bajo fuego israelí: “Les exhortamos a que se abstengan de dirigirse a sus aldeas (...) antes del anuncio oficial del alto el fuego en Líbano”. En paralelo, la agencia de noticias Reuters cita fuentes cercanas a la organización que aseguran que la milicia chií ha suspendido los ataques contra Israel, en un aparente intento de incluir a Líbano en el cese.
El ejército regular libanés, que no participa del conflicto entre Israel y Hezbolá, ha llamado a los ciudadanos libaneses que se encuentran forzosamente desplazados por la ofensiva israelí a que eviten regresar a sus localidades meridionales, “porque podrían exponerse a los continuos ataques israelíes”, que durante la mañana del miércoles han golpeado numerosas viviendas y vehículos en las zonas meridionales de Bint Jbeil, Marjayoun, Qasmiyeh y Tiro.
El comunicado de las tropas llega después de que las noticias acerca del alto el fuego en Irán hayan instalado a Líbano en un estado de desorientación, en el que algunos residentes han precipitado su regreso hacia municipios de la región meridional, que Israel considera como zona de guerra y donde combate para ampliar su ocupación terrestre.
Al menos de manera pública, la República Islámica ha avanzado hacia la consecución de la tregua temporal defendiendo la inclusión de Líbano en un cese de alcance regional, en el que las partes se dan 15 días para negociar en Islamabad los detalles de un alto el fuego permanente. En un comunicado, en el que asegura que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha informado a Irán de que EE UU “acepta estos principios como base de las negociaciones”, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní incluye entre sus demandas “la necesidad de terminar la guerra contra todos los miembros del Eje de la Resistencia”. Esa es la forma en la que se autodenomina la red de actores armados y enemistados con Israel, incluyendo a Hezbolá, que Teherán impulsa en Oriente Próximo.

Ni ese comunicado ni el resto de las escasas informaciones surgidas de las negociaciones entre Washington y Teherán detallan qué sucede con Líbano durante estos 15 días de cese temporal. Entre la incertidumbre, unos y otros defienden cosas opuestas. Ibrahim Moussawi, miembro del bloque parlamentario de Hezbolá en Líbano, ha asegurado en la televisión libanesa Al Jadeed que “Irán ha insistido en la inclusión” de Líbano en los términos de la tregua regional. Por ese motivo, el diputado ha avisado de que las fuerzas iraníes serán junto a Hezbolá parte “de la respuesta de la región” en caso de que “el enemigo israelí” no se comprometa con el cese en el país árabe.
Mientras, los dirigentes israelíes aseguran que la ofensiva sobre Hezbolá sigue su curso, tal y como vienen advirtiendo que sucedería desde el reinicio de la guerra abierta con esa milicia, el 2 de marzo, en el caso de un entendimiento con Teherán. “La batalla en Líbano continúa”, reza este miércoles el inicio de un comunicado del portavoz de las tropas israelíes en árabe, Avichay Adraee. En sendas notas castrenses, el ejército reitera la exigencia para que la población desaloje el conjunto de los suburbios beirutíes, hogar de 700.000 personas, y todo lo que queda al sur del río Zahrani, cuyo punto más septentrional corre a 40 kilómetros de la frontera con Israel.
“Cualquier desplazamiento hacia el sur podría poner vuestra vida en peligro”, alerta el comunicado de Adraee, después de que la agencia estatal de noticias libanesa haya reportado el miércoles un “tímido regreso” desde el norte de desplazados a Tiro, la mayor urbe del sur de Líbano. Una parte importante de los 1,2 millones de desplazados forzosos que se registran en el país provienen de ese territorio fronterizo, donde Israel se ha puesto como objetivo ocupar el 10% del territorio libanés para alejar a Hezbolá de las comunidades del norte del territorio israelí.
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