Italia recupera los cuerpos de 19 migrantes muertos en una barca a la deriva frente a Lampedusa
Unas 60 personas que viajaban en la misma embarcación han sido rescatadas con vida, según las autoridades, que contemplan el frío como principal causa de las muertes


La Guardia Costera italiana ha recuperado la madrugada del miércoles los cadáveres de 19 migrantes que se encontraban a bordo de una embarcación a la deriva frente a las costas de la isla de Lampedusa. Tras una larga operación de salvamento, complicada por el clima adverso de estos días en el Mediterráneo, los guardacostas han conseguido rescatar a cerca de 60 personas que viajaban en la misma barca, cinco de ellas en estado grave.
Por el momento, se desconoce qué ocurrió en el mar, pero las primeras pesquisas apuntan a la hipótesis de que pudieron fallecer principalmente por hipotermia, agravada por el temporal de frío y lluvias que está azotando el sur de Italia y que está dejando temperaturas que no superan los 10 grados. También se contempla la posibilidad de que al menos algunas muertes fuesen a consecuencia de una intoxicación por el combustible de la precaria embarcación a motor.
Los agentes localizaron a la nave en dificultades a unos 130 kilómetros de las costas de Lampedusa y en su interior encontraron a un gran número de migrantes que viajaban hacinados; algunos estaban muertos y otros vivos. Después de más de diez horas de operativo de emergencia, que comenzó a las 3:00 de la madrugada del miércoles, trasladaron a todos a tierra firme. En el complejo desplazamiento hasta la isla, según señalan los medios locales, aumentó el número de víctimas mortales.
Las cinco personas que se encuentran en estado grave presentan síntomas de hipotermia e intoxicación por hidrocarburos, producida probablemente por la inhalación de humos de combustible, y han sido ingresadas en el centro de salud de la isla. El resto de personas han sido trasladadas al centro de primera acogida para migrantes de Lampedusa.
Francesca Saccomandi, responsable en la isla de Mediterranean Hope, el programa para asistir migrantes y refugiados de la Federación de Iglesias Evangélicas de Italia, ha señalado en los medios locales que los supervivientes de la tragedia, que se encuentran en estado de conmoción, han contado que partieron entre el sábado y el domingo de las costas de Libia, con un clima que parecía despejado. Aún no está claro qué ocurrió después. El mar en las proximidades de Lampedusa está muy agitado estos días.
La agencia ANSA ha apuntado que los supervivientes han declarado proceder de Sudán, Sierra Leona, Gambia, Nigeria, Ghana y Etiopía. Entre ellos hay 16 mujeres y 5 niños.
La operación de rescate tuvo lugar en la zona SAR, de búsqueda y rescate, de Libia. En teoría, el salvamento en ese lugar le correspondería a la llamada Guardia Costera libia, que ha demostrado en numerosas ocasiones su incapacidad para llevar a cabo las operaciones de búsqueda y salvamento marítimo y que además a menudo utiliza métodos violentos y no respeta la vida de los migrantes en riesgo. Incluso ha llegado a disparar contra barcos humanitarios de rescate de ONG.
Críticas
Cuando se conoció la noticia, el portavoz del Partido Democrático (PD) en la Asamblea Regional de Sicilia, Michele Catanzaro, denunció la “indiferencia” del Gobierno italiano frente al drama migratorio y criticó el abandono del control en el Mediterráneo, que, en su opinión, se ha convertido en un “cementerio de seres humanos”.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en lo que va de año han fallecido 960 personas en el mar tratando de alcanzar las costas europeas, y más de 30.000 en la última década.
Marco Grimaldi, portavoz de la Alianza Verdes e Izquierda (Avs), calificó de “impactante” la cifra de fallecidos en las rutas migratorias y criticó el silencio del ministro del Interior, Matteo Piantedosi.
La ONG alemana SeaWatch, que patrulla el Mediterráneo Central con un barco humanitario, ha criticado la falta de acción de las autoridades europeas: “Muchos de los fallecidos podrían haberse salvado con un despliegue mayor y más adecuado de fuerzas de rescate por parte de Italia y de los Estados europeos, en lugar de políticas represivas e inhumanas de abandono y devolución en el mar y en contra del rescate civil”, ha señalado a través de un comunicado. Y ha agregado: “Se necesita una misión de rescate específica y restablecer la colaboración entre las autoridades y los buques de rescate civiles que la política ha interrumpido, inventando leyes persecutorias para bloquear a las ONG y mantenerlas alejadas de donde se las necesita”.
La jefa de misión de Mediterranea Saving Humans, Sheila Melosu, ha denunciado la ineficacia de las políticas migratorias europeas: “Estas continuas masacres en el mar ponen de manifiesto el fracaso de las políticas italianas y europeas, todas ellas orientadas a las devoluciones y las deportaciones, a la financiación de milicias como las libias, y el resultado final son cientos de muertos inocentes semana tras semana. Los que no mueren en el mar, mueren a causa de las torturas o las deportaciones en Libia y Túnez. Esta es la terrible e inaceptable realidad, y depende de las decisiones políticas de quienes gobiernan, no del mar”, ha dicho.
Médicos Sin Fronteras ha denunciado estas “muertes trágicas y evitables” en el Mediterráneo Central. “Probablemente murieron de hipotermia y a causa de la política de disuasión de Europa, la obstrucción de los rescates y la falta de rutas seguras”, ha señalado la organización en sus redes sociales.
En la misma línea, la ONG Save the Children ha reclamado nuevamente que se abran vías de migración seguras y regulares hacia Europa. “La falta de un mecanismo europeo coordinado de búsqueda y rescate obliga a miles de hombres, mujeres y menores a emprender viajes cada vez más peligrosos, dejando el rescate al azar, a la suerte o a la buena voluntad de cada Estado. Mientras la UE no opte por rutas seguras y un sistema de rescate estructurado, seguiremos lamentando muertes evitables en el Mediterráneo”, han afirmado a través de un comunicado.
Este mismo miércoles, según ha informado la Guardia Costera de Turquía, al menos 19 migrantes han muerto en un naufragio registrado frente a las costas de la localidad de Bodrum, en el mar Egeo. Es la playa tristemente conocida por la dramática imagen del cuerpo sin vida del pequeño Alan Kurdi, el niño sirio fallecido hace diez años, que se convirtió en un símbolo mundial de la crisis de los refugiados.
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