Ir al contenido
_
_
_
_

La crisis en el estrecho de Ormuz y la presión de Trump ponen en aprietos al nuevo Gobierno de Japón

La primera ministra, Sanae Takaichi, enfrenta su mayor desafío diplomático desde que llegó al poder en octubre y obliga a las autoridades a una liberación sin precedentes de reservas de petróleo

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, llega a su oficina el miércoles pasado en Tokio.KYODO (REUTERS)

La crisis en el estrecho de Ormuz ha obligado a Japón a una liberación sin precedentes de petróleo, mientras que el llamado del presidente estadounidense, Donald Trump, para que Japón despliegue buques militares en la zona, por donde pasa el 70% de las compras niponas de crudo, ha puesto a prueba el marco legal nipón. Para la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, la petición de Trump, anunciada en su red social Truth el sábado pasado, representa su mayor desafío diplomático y legal desde que asumió el cargo en octubre de 2025.

En su petición de apoyo armado, publicada en su redes sociales, Trump incluyó a Francia, China, Corea del Sur, Japón y Reino Unido. Japón será el primero en sostener una cumbre bilateral con Trump cuando el jueves próximo Takaichi viaje a Washington. La primera ministra japonesa, de corte ultraconservador, es proclive al rearme y en su anterior reunión con el mandatario estadounidense anunció un aumento al 2% del PIB para el presupuesto de defensa, que incluye un fuerte componente de compras a Estados Unidos.

Al ser interpelada el lunes en el Parlamento sobre una hipotética participación militar japonesa en Ormuz, Takaichi aseguró que su Gobierno “estudia una decisión dentro del marco legal japonés para garantizar la seguridad de los barcos y tripulaciones relacionadas con Japón”. En la misma sesión parlamentaria, Takaichi rechazó entrar en la polémica sobre la legalidad de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán en el diálogo con Trump: “No discutiré la evaluación del derecho internacional en la cumbre entre Japón y EE UU”.

El aparato de defensa de Japón se rige por una Constitución pacifista redactada por Estados Unidos al final de la II Guerra Mundial y que ha sido reinterpretada para hacer frente a un entorno de seguridad cada vez más tenso. El principal obstáculo para una participación japonesa con efectivos es una ley de 2015 que no contempla ataques preventivos, el argumento que han puesto sobre la mesa Estados Unidos e Israel para su justificar la ofensiva contra Irán.

“Amenaza existencial”

Cuando se discutió la legislación de seguridad de 2015, el entonces primer ministro Shinzo Abe, mentor ideológico de Takaichi, argumentó que si Irán bloqueara el estrecho de Ormuz con minas, sería calificado de “amenaza existencial” para Japón. Para desplegar las Fuerzas de Autodefensa y ejercer la “autodefensa colectiva” sería necesaria esa situación de “amenaza existencial” que según el diario Nikkei no se presenta en la situación actual en el estrecho de Ormuz.

Japón compra el 90% del crudo que consume en Oriente Próximo. El encarecimiento del combustible ha impactado en distintos sectores, desde el funcionamiento de los hogares para la tercera edad que recogen en coche ancianos en sus casas y los fabricantes de plásticos para empaquetar fideos hasta los camiones que transportan alimentos congelados, según informó la televisión pública NHK.

Los ataques liderados por Estados Unidos provocan un fuerte rechazo entre los ciudadanos japoneses y en una consulta del diario liberal Asahi Shimbun del pasado fin de semana, el 82% de los encuestados condena el conflicto y un 9% lo aprueba.

En previsión al cierre del estrecho de Ormuz, Japón inició este lunes la liberación unilateral de reservas de petróleo, según informó la agencia local Kyodo. Se trata de su primera liberación de crudo desde 2022, cuando se unió a un esfuerzo coordinado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Japón liberará reservas equivalentes a 15 días de consumo interno en poder del sector privado, seguidas de un mes de petróleo en manos del Estado.

Japón política antinuclear

El miércoles pasado, la primera ministra Takaichi anunció un plan para liberar unos 80 millones de barriles de petróleo, una cifra récord y el equivalente a 1,8 veces la cantidad liberada tras el masivo terremoto y tsunami de 2011 que devastó el noreste de Japón, según cifras oficiales. A finales de 2025, Japón contaba con reservas de aproximadamente 470 millones de barriles de petróleo, equivalentes a 254 días de consumo interno, de los cuales 146 días eran de propiedad estatal, 101 días estaban en manos del sector privado y el resto se encuentra almacenado en países productores.

La reunión con el presidente estadounidense estaba concebida como una plataforma para definir la posición japonesa en la disputa con China, iniciada a raíz de unas declaraciones de la primera ministra el pasado 7 de noviembre. A menos de un mes de haber asumido su cargo como la primera mujer en Japón en presidir el Ejecutivo, Takaichi dijo que un eventual intento de China de bloquear o apoderarse de Taiwán podría suponer “una amenaza existencial” para su país, lo que justificaría el despliegue de las Fuerzas de Autodefensa, el ejército nipón.

Aunque el Gobierno chino le pidió retractarse y anunció sanciones económicas, la mandataria japonesa se negó a pedir disculpas y aseguró que sus palabras eran” hipotéticas”. La posibilidad de que Trump sirviera de mediador entre Japón y China se ha alejado ante la posibilidad de que el republicano retrase su viaje a Pekín, previsto para el 31 marzo, si China se niega a colaborar enviando buques a Ormuz.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_