Dimite el director de la lucha antiterrorista de Estados Unidos por la guerra en Irán
Joseph Kent niega que Teherán representase una “amenaza inmediata” y denuncia la presión de Israel para forzar a Washington a lanzar la ofensiva en una carta enviada a Trump


Primera dimisión en el Gobierno de Estados Unidos por la guerra contra Irán. El director del Centro Nacional Antiterrorista, Joseph Kent, ha anunciado este martes su renuncia, con efecto inmediato, en protesta por la ofensiva de su país e Israel contra la República Islámica, que, subraya, “no representaba una amenaza inminente contra nuestro país”. Las afirmaciones de Kent, un hombre que procede de la derecha más conservadora, contradicen los argumentos que ha presentado Washington para justificar los ataques, y que Donald Trump ha vuelto a repetir.
El alto cargo también responsabiliza de la guerra a la “presión desde Israel y su poderoso lobby estadounidense”. Kent ha volcado en redes sociales su mensaje, al que adjunta la misiva que ha enviado al presidente estadounidense, Donald Trump, y que representa un nuevo indicio de las fricciones internas que la guerra ha desatado en la Administración. Mientras los negociadores Steve Witkoff y Jared Kushner (yerno del mandatario) y representantes del gobierno como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, justifican la campaña bélica y llegan a defenderla con entusiasmo desbordante, otros, como el vicepresidente, J. D. Vance, son escépticos sobre la necesidad o la conveniencia de abrir un nuevo conflicto bélico en Oriente Próximo, esta vez con una de las grandes potencias regionales.
After much reflection, I have decided to resign from my position as Director of the National Counterterrorism Center, effective today.
— Joe Kent (@joekent16jan19) March 17, 2026
I cannot in good conscience support the ongoing war in Iran. Iran posed no imminent threat to our nation, and it is clear that we started this… pic.twitter.com/prtu86DpEr
Desde el comienzo de la operación Furia Épica el pasado 28 de febrero, la Administración de Trump ha justificado la decisión de atacar con el argumento de que Irán representaba una amenaza inminente. Trump y los negociadores estadounidenses que conversaron con los representantes de Teherán en tres rondas de reuniones sostienen que la República Islámica se encontraba a solo un par de semanas de contar con armas nucleares, algo que los mediadores, los expertos y —como ha quedado en evidencia ahora con la dimisión de Kent— incluso representantes de los servicios de inteligencia estadounidense niegan tajantemente.

“Tras reflexionarlo mucho, he decidido dimitir de mi posición como Director del Centro Nacional Antiterrorista, con efecto hoy mismo. Mi conciencia no me permite apoyar la guerra actual contra Irán”, ha afirmado Kent. “Está claro que empezamos la guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense. Ha sido un honor formar parte del Gobierno del presidente de Estados Unidos”, ha escrito el alto cargo en redes sociales.
El anuncio de Kent llega cuando la guerra ha entrado en su décimo octava jornada sin visos de que vaya a acabar pronto. Este martes, Israel ha afirmado que ha matado en un bombardeo a Ali Larijaní, una de las figuras más destacadas del régimen iraní, especialmente tras la muerte del líder supremo Ali Jameneí también en un bombardeo el primer día de la ofensiva. Irán, por su parte, mantiene sus acciones para cerrar el estrecho de Ormuz, a la entrada del golfo Pérsico y un paso clave para el tránsito mundial de petróleo.
Desinformación y presión
En la carta que ha enviado a Trump, Kent subraya que mantiene su apoyo a la política exterior que Trump ha enarbolado desde la campaña presidencial de 2016. “Hasta junio de 2025, usted entendía que las guerras en Oriente Próximo son una trampa que ha despojado a Estados Unidos de las vidas valiosas de nuestros patriotas y que ha dilapidado la riqueza y la prosperidad de nuestra nación”.
Kent defiende que la posición del líder republicano ha cambiado desde su regreso a la Casa Blanca, en enero del año pasado. “Altos cargos israelíes e influyentes miembros de los medios de comunicación estadounidenses desplegaron una campaña de desinformación que socavó por completo la plataforma de esta Administración del Estados Unidos primero [uno de los lemas del presidente] y sembró opiniones en favor de la guerra para alentar una guerra con Irán”, ha apuntado.
Kent pasa a asegurar que estos mensajes se utilizaron para engañar a Trump y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente contra Estados Unidos “y que si se atacaba ya mismo, había un camino hacia una victoria rápida”. “Eso era mentira y es la misma táctica que los israelíes utilizaron para llevarnos a la desastrosa guerra en Irak que le costó a nuestro país las vidas de miles de nuestros mejores hombres y mujeres. No podemos cometer ese mismo error dos veces”, ha insistido.
El alto cargo recuerda que él es veterano de guerra, que ha estado desplegado en combate 11 veces y que perdió a su esposa en “una guerra manufacturada por Israel”. “No puedo apoyar enviar a la siguiente generación para combatir y morir en una guerra que ni aporta ningún beneficio al pueblo estadounidense ni justifica el coste de vidas estadounidenses”.
El jefe de la lucha antiterrorista, propuesto por Trump a principios de febrero de 2025, a un mes de tomar posesión, se despide asegurando que reza para que el presidente recupere el rumbo. “Y por que usted reflexione sobre lo que estamos haciendo en Irán y en favor de quién lo estamos haciendo. El momento de tomar decisiones valientes ha llegado”, ha zanjado. “Puede dar marcha atrás y abrir un nuevo camino a nuestro país, o puede dejar que nos precipitemos aún más hacia el declive y el caos. Usted es quien tiene las cartas”, ha concluido.
Tras el anuncio de Kent, Trump ha calificado a su asesor de ser “débil en seguridad. Parecía un buen tipo, pero visto lo que dice, está bien que se vaya. ¿Piensa que Irán no era una amenaza? Claro que lo era, y muchos países pensaban lo mismo".
El entorno de Trump también se ha apresurado a reaccionar. El antiguo jefe adjunto de Gabinete de la Casa Blanca, Taylor Budowich, ha acusado al representante de los servicios de inteligencia de ser un “egomaníaco enloquecido”, que “a menudo estuvo en el cogollo de filtraciones de seguridad nacional y que raramente (¿¿nunca??) hizo un trabajo de verdad. Pasó todo el tiempo intentando socavar la cadena de mando y al presidente de Estados Unidos". “Esta no ha sido una dimisión motivada por lealtad a los principios propios. Es querer hacer ruido antes de que le echaran. Qué perdedor”.
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