Líbano suspende las elecciones parlamentarias ante la guerra y reitera su predisposición a negociar “directamente” con Israel
Beirut denuncia “ataques israelíes sistemáticos” contra rescatistas y pide a la comunidad internacional “terminar con la impunidad”

El Parlamento de Líbano aprobó el lunes la extensión del mandato de la cámara durante dos años, hasta 2028, a raíz de la guerra con Israel y del conflicto que sacude buena parte de Oriente Próximo. La medida supone la cancelación de las elecciones parlamentarias, inicialmente previstas para este mes de mayo en un país que las celebra cada cuatro años. Mientras, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha reiterado en declaraciones al diario libanés L’Orient-Le Jour la predisposición de su Gobierno para llevar a cabo negociaciones directas con Israel, tal y como el Ejecutivo declaró la semana anterior. El presidente, Joseph Aoun, ha secundado este lunes el mismo mensaje. Aunque se especula con la apertura de conversaciones para debatir un alto el fuego, Salam ha declarado que los israelíes “aún no han respondido” a su propuesta.
Israel, que tras los disparos de Hezbolá el pasado lunes en venganza por la eliminación del líder supremo iraní tiene el pretexto para ampliar los golpes contra la milicia libanesa, protagoniza por octavo día consecutivo una ofensiva a gran escala que ha matado en Líbano a 486 personas, según el ministerio de Sanidad libanés indicó el lunes. De estas, 83 eran niños; 42, mujeres; y más de una decena, paramédicos.
“El enemigo israelí continúa sus ataques sistemáticos contra equipos de rescate”, ha denunciado el ministerio este lunes en un comunicado. La nota informa de ataques directos y mortales contra dos puestos de Defensa Civil en Tayr Deba y Jwaya, dos municipios cercanos a la ciudad de Tiro, donde murieron dos paramédicos. Sin precisar si se refiere a los mismos ataques, un comunicado posterior aporta un balance final de 16 víctimas mortales y 40 heridos tras dos hostilidades en esa zona. Israel “ignora todas las leyes y tratados internacionales”, ha reprendido el Ministerio. “La comunidad internacional tiene la responsabilidad de terminar con esta impunidad (...) que amenaza y oscurece el orden internacional”, ha añadido. Human Rights Watch, por su parte, ha denunciado ataques “ilegales e indiscriminados” con fósforo blanco sobre áreas residenciales del sur de Líbano.
Bajo el sonido de los aviones de combate israelíes, que el lunes bombardearon sucursales de la institución financiera asociada a Hezbolá ubicadas en los suburbios de Beirut, los dirigentes libaneses tratan de reposicionarse ante el estallido de una guerra que la mayoría no ha decidido librar.
Ante la dificultad de realizar unas elecciones con una elevada fracción de la población desplazada y la amenaza de seguridad que supone la ofensiva israelí, 76 legisladores de un total de 128 votaron a favor del aplazamiento de los comicios parlamentarios. Los 13 miembros del Bloque de la Lealtad a la Resistencia, el grupo propio del partido milicia proiraní Hezbolá, estuvieron entre quienes validaron una decisión que les podría beneficiar.
Las masivas órdenes de desalojo israelíes, que cortan la conexión entre la organización chií y las comunidades donde obtiene apoyo, tienen la práctica totalidad de los seguidores de Hezbolá afectados por el desplazamiento, en un momento en el que muchos se sienten agotados e incapaces de justificar la reanudación del conflicto abierto. Según Axios, la dirigencia de Hezbolá se vio presionada por Irán para unirse al conflicto.
Una cuarentena de diputados, entre ellos los que pertenecen a las tres principales formaciones cristianas (Fuerzas Libanesas, las Falanges y el Movimiento Patriótico Libre) rechazaron la extensión del mandato de la cámara, elegida en 2022. Estos parlamentarios alegaron que aplazar los comicios dos años, y no solo hasta el final de la guerra, es excesivo. La medida tiene precedentes: el Parlamento elegido en 2009 prorrogó su mandato hasta 2017, en un movimiento que justificó por motivos de inseguridad en relación con la guerra civil que estalló el 2011 en Siria, un país vecino e íntimamente interconectado con Líbano.
Mientras, el primer ministro y el presidente de Líbano, quienes reprochan a Hezbolá la reapertura del frente contra Israel la semana pasada, han llamado de nuevo al establecimiento de negociaciones directas con Israel para frenar la guerra. El primero, Salam, ha dicho que Beirut está “preparado” para llevar a cabo un diálogo “que incluya un componente civil bajo auspicios internacionales”, y se ha alineado con el espíritu de la Iniciativa de Paz Árabe ―formulada y firmada en Beirut―, en la que 57 países árabes e islámicos se comprometían a firmar la paz con Israel si el Estado judío levantaba la ocupación de los territorios palestinos.
Aoun, que ha cifrado el número de desplazados en “más de 600.000”, ha emitido un mensaje similar durante una videoconferencia con líderes europeos. El presidente ha alertado de que el país se encuentra “atrapado entre un agresor [Israel] que ignora el derecho internacional” y un grupo armado, Hezbolá, que actúa “en nombre de Irán” y que no tiene en consideración “los intereses de Líbano y las vidas de su gente”. “Líbano e Israel”, ha concluido, “deberían empezar negociaciones directas bajo patrocinio internacional”. El acuerdo tendría que asegurar “una tregua completa”, reclama, y el fin de la ocupación israelí sobre tierras libanesas, permitiendo a Beirut el fortalecimiento del ejército regular y la “confiscación” del arsenal de la milicia chií.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.





























































