El ministro de Exteriores chino sobre los ataques contra Irán: “Esta guerra no debería haber ocurrido y no beneficia a nadie”
El máximo representante de la diplomacia china expone la visión de la República Popular sobre el panorama geopolítico en su rueda de prensa anual, en la que critica a EE UU y Japón y reitera que Taiwán es parte de China


“China se sitúa con firmeza en el lado correcto de la historia”. Ese es el mensaje que ha querido lanzar el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, en el arranque este domingo de su única comparecencia anual ante los medios. Apenas una semana después del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, y con el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, endureciendo su retórica en diversos frentes, el máximo representante de la diplomacia china ha reivindicado el papel de su país como “la fuerza más importante para salvaguardar la paz, la estabilidad y la justicia” en el mundo y ha reiterado la posición de Pekín sobre el conflicto en Oriente Próximo: “Esta guerra no debería haber ocurrido y no beneficia a nadie”.
“Todo se reduce a una frase: alto el fuego y fin de la guerra”, ha enfatizado Wang. El canciller chino ha hecho un nuevo llamamiento a que se detengan “inmediatamente” las acciones militares para “evitar que el conflicto se desborde” y ha pedido que se respete la soberanía iraní, así como la seguridad e integridad territorial de los países del Golfo.
“El mundo no puede retroceder a una época en la que se recurre fácilmente al uso de la fuerza”, ha advertido, antes de añadir que “los problemas de Oriente Próximo deben gestionarse por los países de la región. No se deben orquestar revoluciones de colores ni promover cambios de régimen”.
Durante 85 minutos, Wang, un veterano de la primera línea de la diplomacia china (ha ocupado el puesto durante 13 años), ha hecho un repaso a través de 21 preguntas cuidadosamente filtradas y pactadas de antemano sobre los principales asuntos geopolíticos en los que la República Popular quiere hacer valer su voz. Desde la relación con Estados Unidos, para la que expresó el deseo de que 2026 marque un nuevo punto de inflexión, hasta los vínculos con la Unión Europea, a la que ha instado a preservar la cooperación frente a la lógica de bloques. Ha sido especialmente duro a la hora de abordar las crecientes tensiones con Japón y ha insistido en que Taiwán “nunca será una nación independiente”.
En cuanto a la guerra en Ucrania (que el Gobierno chino sigue evitando calificar como tal), Wang ha insistido en que su país actúa como un “actor neutral” y defiende una solución negociada, pese a las críticas de Bruselas por su cercanía a Moscú. En la misma intervención, sin embargo, describió la relación con Rusia como una que permanece “tan firme e inquebrantable como una montaña” y subrayó que ambos se opondrán “a los intentos de redefinir el derecho internacional”.
La rueda de prensa del ministro chino es uno de los momentos más esperados de las llamadas Dos Sesiones, la cita política anual más importante para el gigante asiático, durante la cual se reúnen el plenario de la Asamblea Nacional Popular (el Legislativo chino) y la Conferencia Consultiva (un órgano asesor).
Ante una sala abarrotada de periodistas de todos los rincones del planeta (muchos de ellos invitados por el propio Gobierno en un viaje a China para la ocasión), Wang se ha mantenido fiel al guion marcado. A tono con las necesidades de los tiempos, se ha mostrado más conciliador con respecto a Estados Unidos que en años anteriores: “No podemos cambiarnos mutuamente, pero sí podemos cambiar la forma en que nos relacionamos”. Se espera que Trump aterrice en el gigante asiático a finales de mes, aunque las autoridades chinas aún no han confirmado la visita.
Wang ha reconocido que las relaciones sinoestadounidenses “afectan a muchas partes y tienen un impacto global”. “Si dejamos de interactuar, solo aumentarán los malentendidos y los errores de cálculo, lo que podría conducir al conflicto y a la confrontación y acabar perjudicando al mundo”, ha avisado. “La actitud de China siempre ha sido positiva y abierta”, ha asegurado. “La clave es que la parte estadounidense avance en la misma dirección”.
No obstante, también ha realizado críticas veladas a las políticas estadounidenses que Pekín rechaza. “Un puñetazo fuerte no te da la razón”, ha aseverado al comentar los ataques contra Irán; “los aranceles que imponen ciertos países son como echar leña al fuego mientras se pretende apagarlo”, ha declarado en referencia a prácticas proteccionistas; “China defiende el multilateralismo. Si estuviera interesada en trazar esferas de influencia, ¿seguiría Asia siendo tan estable como lo es hoy?”, ha apuntado en alusión a la diplomacia regional. “La Organización de Naciones Unidas no es perfecta; pero el mundo sería mucho peor sin ella”, ha afirmado tras ser preguntado sobre la Iniciativa de Gobernanza Global propuesta el año pasado por el líder chino, Xi Jinping.
Wang reservó uno de sus tonos más duros para Japón, al que instó a reflexionar sobre su pasado militarista en un año cargado de simbolismo histórico. Recordó que se cumplen ocho décadas del inicio de los juicios de Tokio y alertó contra lo que Pekín considera “señales inquietantes” de la política de seguridad nipona. En particular, criticó las declaraciones de la primera ministra japonesa, la ultraconservadora Sanae Takaichi, que el año pasado sugirió que un intento de China de bloquear o apoderarse de Taiwán podría suponer “una amenaza existencial” a su país, lo que justificaría el despliegue de las Fuerzas de Autodefensa japonesas. Desde entonces, la relación Tokio-Pekín se encuentra en caída libre.
“Si Taiwán es un asunto interno de China, ¿con qué derecho puede Japón invocar la autodefensa?”, ha planteado. “El futuro de las relaciones [bilaterales] depende de las decisiones de Japón”, ha advertido. “Esperamos que el pueblo nipón mantenga los ojos abiertos y no permita el resurgimiento del militarismo ni que se repitan las tragedias de la historia”. Takaichi es una fiel defensora de un Japón con un mayor empaque militar y su Gobierno ha comenzado a revisar la doctrina antinuclear y ha planteado una revisión de la Constitución pacifista.
Taiwán, la isla autogobernada democráticamente pero que China considera una parte irrenunciable de su territorio, es la más roja de las líneas rojas para Pekín. Como de costumbre, el asunto ha ocupado un lugar central en la intervención del ministro, en línea con la creciente firmeza del discurso chino sobre la antigua Formosa. El último informe sobre la labor del Gobierno, presentado el jueves, indica que China “reprimirá con firmeza las actividades separatistas”; el año pasado, se limitaba a señalar que “se oponía” a dichas actividades.
Wang ha reiterado que Taiwán ha sido “parte de China desde la antigüedad” y que su “retorno” es una cuestión histórica. El jefe de la diplomacia china acusó al Gobierno taiwanés de alimentar las tensiones en el estrecho con su defensa de la independencia y advirtió que su postura es el “origen” del “desorden” en la región. Diversos analistas y militares estadounidenses llevan tiempo alertando de que las maniobras chinas alrededor de Taiwán se han vuelto tan recurrentes que podrían servir de pretexto para encubrir una invasión.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































