Steve Bannon a Epstein: “Derribaremos al papa Francisco”
Los mensajes entre el asesor de Trump y el financiero revelan cómo la ultraderecha estadounidense conspiró contra el Pontífice y financió partidos extremistas europeos


En la mole de documentos de Jeffrey Epstein que ha salido a la luz en la última desclasificación de archivos en Estados Unidos la prensa italiana está poniendo el foco en los mensajes que el financiero intercambió entre 2018 y 2019 con Steve Bannon, ideólogo de cabecera de Donald Trump en sus primeros años en política. Revelan dos frentes de batalla de la ultraderecha estadounidense durante el primer mandato del magnate en la Casa Blanca: financiar y potenciar partidos populistas de extrema derecha en Europa, en vista de las elecciones de la Unión Europea de mayo de 2019, y atacar al papa Francisco, a quien el mundo católico más conservador de EE UU veía prácticamente como el anticristo. Una frase de Bannon que señalan los medios italianos es muy clara: “Derribaremos a Francisco” (We’ll take down Francis). Y sigue: “Los Clinton, Xi, Francisco, UE… Vamos, hermano”.
Bannon escribe estas palabras a Epstein el 19 de junio de 2019. Es poco antes de su arresto, el 6 de julio, y de su muerte en agosto en prisión. Lo dice en una conversación en la que le habla del libro In the closet of the Vatican, (en español Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano), publicado en febrero de ese año por el escritor francés Frédéric Martel, sobre la homosexualidad en la Santa Sede. En otros documentos desclasificados, Epstein se muestra interesado en la dimisión de Benedicto XVI en 2013, el banco vaticano IOR y la diplomacia de la Santa Sede.
Es un indicio más de una campaña contra Francisco que no es ningún misterio y ya se vio en tiempo real en aquellos años. El pontificado y el estilo de Francisco —ecologista, crítico con el capitalismo, defensor de los inmigrantes, con aperturas a la homosexualidad y a las mujeres en la Iglesia, y con un acercamiento al sur del mundo y a China— le convirtió en enemigo del mundo ultraconservador católico estadounidense. En la Iglesia se abrió una feroz guerra interna sin precedentes recientes, pues un núcleo duro de cardenales comenzó a enfrentarse públicamente al Papa.
Este sector comenzó a financiar campañas contra el Pontífice en medios afines, tanto en Estados Unidos como en Europa, y el propio Bannon se instaló en Roma entre 2018 y 2019 en el lujoso Hotel de Russie, proclamando sus antipatías. Al tiempo que se reunía con el ultraderechista Matteo Salvini, líder de La Liga, y actual vicepresidente del Gobierno de Giorgia Meloni, y otros dirigentes populistas europeos.
La campaña contra Francisco terminó de explotar en agosto de 2018 cuando el arzobispo Carlo Maria Viganò, exnuncio en Washington, acusó a Francisco de haber encubierto los abusos del cardenal Theodore McCarrick y exigió su renuncia. Viganó acabó excomulgado en 2024, pero durante esos años fue la punta de lanza de una corriente que casi buscó un cisma y fue muy activa en el último cónclave.
Francisco era muy consciente de esta campaña. Fue famosa su reacción cuando, en un viaje a Mozambique en septiembre de 2019, un periodista francés del diario católico La Croix, Nicolas Senèze, le regaló en el avión el libro que acababa de publicar, Cómo EE UU quiere cambiar de Papa. Francisco lo cogió encantado: “Para mí es un honor que me ataquen los americanos”.
En los mensajes con Epstein que recogen los medios italianos también es muy reveladora la actividad de Bannon en Europa en la vertiente política, intentando crear The Movement, una red de partidos populistas europeos para dinamitar la UE desde dentro. En ese periodo se reunió con Silvio Berlusconi y con Beppe Grillo, líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), pero es el nombre de Matteo Salvini el que aparece 89 veces en 30 mensajes, según medios italianos. Salvini en ese momento estaba en un Gobierno de coalición con el M5S. Él ha replicado ahora que no conoce a Epstein y vio a Bannon una sola vez. La Liga ha asegurado que se trata de “mensajes ridículos” y simples jactancias sin base real del asesor de Trump.
Poder en la sombra
Entre marzo de 2018 y mayo de 2019 Bannon le fue contando a Epstein sus andanzas para que la ultraderecha triunfara en las elecciones europeas de mayo de 2019. “Estoy concentrado en recoger fondos para Le Pen y Salvini, así pueden presentarse con listas completas”, le escribe el 5 de marzo. Y el día 10: “Ahora soy consejero del Frente (Nacional, de Le Pen), de Salvini, de AFD, de Orbán, de Farage. Podemos subir de 92 a 200 escaños y bloquear cualquier ley sobre criptomonedas o sobre todo lo que queramos”. De hecho en esos comicios europeos La Liga alcanzó su mejor resultado histórico, un 34,26%, que envalentonó luego a Salvini para derribar el Gobierno e intentar un adelanto electoral, una maniobra que le salió muy mal.
En diciembre de 2018, en plena crisis de los chalecos amarillos en Francia, Bannon le escribía a Epstein: “La derecha ahora tiene la clase obrera de su parte con la inmigración. Macron se ha derrumbado. Merkel está muerta. La próxima primavera ganamos con el 60% en el Parlamento europeo”. Epstein le dijo que estaba haciendo un “óptimo trabajo”: “Esperemos que estés sentado sobre las rodillas de Salvini”. Bannon replicó: “Al contrario”. Y el financiero concluyó: “Lol. Pero él no se da cuenta. Aaah, el poder de la oscuridad”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































