“Presidente y Ana Aznar. Complejo de La Moncloa”: los archivos de Epstein incluyen recibos de dos envíos a José María Aznar
Uno se produjo en 2003 cuando aún era presidente del Gobierno y el otro, al año siguiente a la Fundación FAES. Su entorno asegura que “no conoce” al financiero ni sabe nada de esos paquetes


La última revelación del archivo de Jeffrey Epstein, el millonario depredador sexual y pedófilo que murió en 2019 mientras estaba en la cárcel a la espera de juicio, ha sacado a la luz más de tres millones de documentos acumulados por este financiero durante años, entre los que figuran miles de fotografías, vídeos y documentos de todo tipo.
Entre la maraña de documentación desclasificada este viernes por el Departamento de Justicia de Estados Unidos seguramente hay papeles vinculados a sus fiestas, pero también figuran agendas, recibos y albaranes de envíos relacionados con sus negocios financieros, que no deben interpretarse como una lista de clientes ni implica ningún tipo de conducta inapropiada. Entre los nombres que figuran en la ingente montaña de documentación aparece el del expresidente del Gobierno, José María Aznar, que aparece en el archivo en, al menos, tres ocasiones.

En concreto, los archivos muestran que Jeffrey Epstein y su pareja Ghislane Maxwell le enviaron dos paquetes a los Aznar en 2003 y 2004. El primero de ellos lo remitieron cuando aún era presidente, en septiembre de 2003. Se trata de un paquete pequeño, por el que los magnates estadounidenses pagaron al servicio de mensajería Fedex 32,62 dólares por enviarlo desde sus oficinas en Nueva York al Palacio de la Moncloa, en Madrid. “Presidente y Ana Aznar. Complejo de La Moncloa”, se lee en el destinatario.
En los archivos de Epstein hay también un correo electrónico, que por la dirección que se puede entrever, remite el hijo del expresidente, en el que especifica cuál es la dirección de su padre en Faes, firmado con un escueto “Besos, Jose”. Y un mes después, se produce el segundo envío, en mayo de 2004.
El dirigente popular había abandonado ya el poder tras ocho años como presidente y no residía en Moncloa. Su salida fue tormentosa tras el atentado terrorista del 11-M y los intentos de algunos miembros de su gabinete de inculpar a ETA de la matanza cometida por los islamistas. Epstein y Maxwell pagaron 49,87 euros a la misma empresa de transportes por enviar un paquete al “Presidente Aznar” a su despacho de la calle Juan Bravo, donde está la fundación Faes, que presidía.
Preguntadas por el envío de los dos paquetes por parte del financiero estadounidense, fuentes oficiales del entorno de Aznar aseguran a EL PAÍS que el expresidente no tienen “ni idea” y añade que “no conoce a ese señor”, en referencia a Epstein, según informa Javier Casqueiro.
Aznar y su buena relación con EEUU
La presencia de Aznar en los archivos de Epstein no presupone ninguna irregularidad, ni conducta indigna. El financiero estadounidense no ordenó envíos a otros expresidentes españoles anteriores o posteriores a Aznar. El segundo mandato de Aznar, entre 2000 y 2004, estuvo marcado por la guerra de Irak y el acercamiento diplomático con Estados Unidos. De hecho, el expresidente español forjó una relación de amistad con el expresidente estadounidense, George W. Bush, y con varios miembros de su entorno.

Tras abandonar la política, Aznar realizó frecuentes viajes a Estados Unidos, donde durante algunos años mantuvo cierta influencia en algunos círculos.
En los archivos de Epstein aparece también el nombre “Jose Maria Aznar” en un listado de un agente de viajes que era utilizado habitualmente por Epstein como intermediario para adquirir billetes. Hay un cargo a ese nombre del 17 de octubre de 2003 de 1.050 dólares. Sin embargo, es imposible saber si se refiere al expresidente o a su hijo, que ya aparecía junto a su yerno Alejandro Agag en una agenda de contactos de negocios de Epstein de principios de los 2000, que trascendió en marzo de 2025. Tanto el hijo como el yerno de Aznar trabajaban en el mundo de las finanzas en Londres, y aparecían en el listado sus nombres y las direcciones de las firmas donde operaban. El propio Agag explicó entonces que hace 20 años tuvo una sola reunión de negocios con el magnate por una propuesta de un fondo de inversión que no prosperó.
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