Una flotilla de 30 barcos zarpa desde Barcelona con el objetivo de romper el bloqueo israelí y llevar ayuda humanitaria a Gaza
La expedición Global Sumud, con ciudadanos de 44 países a bordo, entre ellos Greta Thunberg y Ada Colau, navegará por el Mediterráneo en una travesía de entre 15 y 20 días

Centenares de personas se encuentran ya en aguas del Mediterráneo con rumbo a la Franja de Gaza. La Global Sumud Flotilla, también conocida como la Flotilla de la Libertad, ha logrado reunir este domingo en Barcelona alrededor de 200 personas de 44 países diferentes con un objetivo común: viajar por el Mediterráneo hasta Gaza para romper el bloqueo israelí, llevar ayuda y abrir un corredor humanitario.
Está previsto que tanto en las costas italianas como en las de Túnez se incorporen otras dos veintenas de embarcaciones, lo que englobaría un total de más de 500 personas y alrededor de 60 barcos. Según los organizadores, esto se traducirá en “la mayor flotilla de la historia”, superando a la suma de todas las anteriores, que llevan organizándose desde 2008 —pese a que la asociación se fundó oficialmente en 2010—.
Esta misión internacional, organizada desde hace más de un mes y medio por colectivos de la sociedad civil de todo el mundo y financiada exclusivamente con donaciones, cuenta con la activista Greta Thunberg como rostro más visible, pero también están a bordo personalidades como la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau o el activista brasileño Thiago Ávila. Este último participó junto a Thunberg en la misión del Madleen del pasado junio, que perseguía el mismo objetivo, pero el ejército israelí les interceptó en aguas internacionales, aproximadamente a 100 millas de las costas gazatíes, en lo que supuso una violación del derecho internacional.
Ávila ha remarcado el carácter “histórico” de esta misión. Añadió que la iniciativa busca “la creación de un movimiento internacional de masas que sabe que el genocidio contra el pueblo palestino es parte de un sistema que oprime a los pueblos y hay que cambiarlo”.
En el momento de la salida desde el puerto de Barcelona, que ha mostrado una colaboración total con los organizadores, los gritos de “Free Palestine (Palestina libre)” que pronunciaban los tripulantes eran repetidos por los centenares de personas que se han congregado para apoyar la iniciativa.
Según las embarcaciones se iban alejando de la costa, las preguntas entre los voluntarios, que se acababan de conocer, se iban sucediendo. El país de origen, los conocimientos marítimos de cada uno, las necesidades especiales que se puedan tener y la importancia de una buena convivencia fueron los primeros temas de conversación en el barco en el que va a bordo EL PAÍS.
Yacine es un cirujano que ha trabajado dos años en Gaza y relata a bordo que esa experiencia le hizo perder el miedo a las bombas, pero tiene otras preocupaciones: “Veremos si somos interceptados por el ejército de Israel; creo que al ser tantos barcos lo van a tener complicado y exigirá una operación militar enorme. Lo que más me preocupa es la actuación desproporcionada que pueden llevar a cabo los soldados, pero también el tiempo que nos hagan pasar en prisión. Nunca he estado detenido y he escuchado relatos de maltrato que me asustan”.
Casi la totalidad de los barcos cuentan con una serie de características idénticas. Además de un capitán y al menos un integrante de tripulación, llevan un coordinador de la organización, una personalidad reconocida, al menos a nivel nacional del país del que procede, un periodista o comunicador y varios activistas. Sin embargo, las embarcaciones son muy diferentes entre sí. Algunas tienen capacidad para cinco o seis personas, mientras que otras albergan a cerca de 25. Además, para la organización de las tripulaciones, se ha tenido en cuenta el idioma, con el objetivo de que nadie comparta una travesía que puede durar entre 15 y 20 días con personas que no hablen una lengua que no dominan.
“Me preocupa cómo va a estar el mar y si nos va a permitir navegar bien. Ya tendré tiempo de pensar en cómo será cuando lleguemos a las costas de Gaza”, declara Chris O’Moore, parte del equipo médico.
Además, a lo largo de esta semana se han realizado unos talleres preparatorios a los que todos aquellos que desearan ir a bordo de la Flotilla debían acudir. Sin excepciones. En ellos se han realizado simulacros de situaciones límite que puedan producirse, se ha aportado asesoría legal y se ha hecho un enorme hincapié en el carácter pacífico de la misión. Bajo ningún concepto se aceptará cualquier tipo de violencia contra los militares israelíes en caso de interceptación de la Flotilla. El objetivo es evitar lo que sucedió en 2010 en el Mavi Marmara, donde murieron diez activistas turcos durante el asalto a la embarcación de las tropas israelíes.
El portavoz de la Global Sumud Flotilla, Saïf Abukeshek, ha explicado que la previsión es que los barcos lleguen a Túnez el jueves 4 de septiembre, desde donde se sumarán otras embarcaciones, previsiblemente una veintena. Algunos días después, frente a las costas de Italia, también se incorporarán más barcos, pero la cifra no está determinada ya que están investigando si se han producido algunos sabotajes para evitar que salgan del puerto.
Entre las 44 nacionalidades diferentes están países como Nueva Zelanda, Malasia, Colombia o Irlanda, de donde proviene el actor de Juego de Tronos Liam Cunningham, que ha estado mostrando su apoyo durante el fin de semana en Barcelona. Además, también han embarcado diputados nacionales de Argentina y Brasil, así como la diputada en el Parlamento de Cataluña por la CUP Pilar Castillejo, o la regidora de Palma por Podemos Lucía Muñoz.
“Estoy aterrorizada de cómo la gente sigue con su vida normal a pesar de ver el genocidio de Israel sobre Gaza en directo desde sus teléfonos, pretendiendo hacer que no pasa nada”, ha declarado Greta Thunberg durante los actos previos.
Desde 2008 han zarpado alrededor de medio centenar de flotillas con rumbo a Gaza, de las cuales solo lograron llegar las cinco primeras. En 2010 se fundó oficialmente el movimiento Freedom Flotilla, que en esta ocasión ha pasado a llamarse Global Sumud Flotilla. La palabra sumud se traduce del árabe como “persistencia o perseverancia constante”, motivo por el cual han decidido apodar esta misión así.
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