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40 años de temazos, reivindicación y decisiones arriesgadas: cómo los Pet Shop Boys se convirtieron en el mejor grupo del mundo

Neil Tennant y Chris Lowe rondan los setenta años pero no dan muestras de parar. Tras el evento ‘Obscure’ para celebrar sus cuarenta años en la industria, este verano volverán a España

Pet Shop Boys, o sea, Chris Lowe y Neil Tennant, posan en Nueva York en abril de 1991. Por aquel entonces ya eran uno de los dúos más grandes del pop. Siguen siéndolo.Catherine McGann (Getty Images)

En 1986 se publicó el primer disco de un duo británico llamado Pet Shop Boys. El titulo, Please (“por favor” en castellano), era una broma interna: a los dos músicos les hacía gracia que, para comprarlo, sus seguidores tuviesen que decir el titulo del disco y ser muy educados al pedirlo. “¿Tiene el nuevo álbum de Pet Shop Boys, por favor?“. Muy inglés. Muy irónico todo. 40 años después, las tiendas de discos han desaparecido prácticamente, pero ellos siguen al pie del cañón, mas activos que nunca y convertidos en el dúo con más éxito de la historia de Inglaterra y entre los más exitosos del mundo. Y sin perder ese fino sentido del humor.

El pasado lunes 5 de abril se celebró en la sala londinense Electric Ballroom en Candem Town el primero de los cinco conciertos que festejaron este 40 aniversario. Dos horas antes de la apertura de puertas, la cola de gente esperando para entrar en el local daba la vuelta a la manzana. La media de edad de los asistentes superaba ampliamente los cuarenta años y casi todos vestían camisetas del grupo de discos y giras de hace decenios.

Nada mas empezar el concierto, Neil Tennant, el cantante, anunció a un publico ya absolutamente entregado que esa noche no iban a tocar ninguno de sus grandes éxitos. “No hits”. Se trataba de celebrar con sus seguidores de una forma muy especial: con las canciones menos conocidas de un catalogo ya enorme. De hecho, han titulado a estos conciertos Obscure. Es su manera de mirar a estos 40 años de carrera mas allá de las cifras, económicas y comerciales, de regalar a su publico de un momento de conexión y reconocimiento a aquellos que se empaparon de sus variadísimas y en ocasiones geniales caras B y de culminar unos años, los últimos, en los que no han parado de publicar discos y girar por todo el mundo.

La lista de canciones que han interpretado durante toda la semana (son 5 conciertos en total, con las entradas agotadas desde el mismo día que salieron a la venta) es una selección muy sofisticada de lo que el propio Tennant definió como algunas de las favoritas de los fans, pero que resumen de una manera muy eficiente sus intereses y características principales

“No conozco a nadie que tenga tantos éxitos”

De entrada, es sorprendente lo activos que han estado últimamente, teniendo en cuenta que se trata de un duo que rondan lo septuagenario (Tennant tiene 71 años, Lowe 66), que llevan juntos mas de cuatro décadas dentro de la muy competitiva industria musical y que han ganado los suficientes millones como para haberse retirado a jugar al golf o seleccionar con mucha comodidad los pocos eventos en los que quieran participar. Pero han elegido seguir en el estudio, en los festivales y en la carretera. En 2022 comenzaron su gira Dreamworld, precisamente en España, con sendos conciertos en Madrid y Barcelona dentro del Primavera Sound y que volverá a nuestro país este próximo verano, donde ya están casi vendidas las entradas para Valencia y Santander. Dreamworld comienza con Suburbia y acaba con West End Girls, dos de sus primeras canciones e incluidas en ese Please que ahora cumple 40 años, pero entre medias incluyen dos horas de clásicos: himnos como Letf to my Own Devices o It’s a Sin, sus grandes versiones de otros: Where the Streets Have no Name (dice la leyenda que Bono se quedó ojiplático al ver su clásico del rock convertido en un himno dance) o Always on my Mind; clásicos marca de la casa tipo So Hard, Heart y It’s Alright o las baladas Jealousy y Love comes quickly junto a rompepistas como Vocal. Como dijo Noel Gallagher después de verlos en Glastonbury: “No conozco nadie que tenga tantos éxitos”.

Los números de Pet Shop Boys son apabullantes: 42 canciones en el top 30 inglés, 22 en el top 10 y 4 números uno. West End Girls fue numero uno también en Estados Unidos y, oficialmente, es el primer tema rap en alcanzar esa posición.

Además, en estos últimos años de gira multitudinaria sin parar les ha dado tiempo a lanzar un nuevo disco, el que hace el numero 15 de su carrera. Nonetheless, escrito durante el confinamiento, demuestra que su sonido y su mundo se pueden adaptar a lo que ha pasado la sociedad mundial desde el estallido del COVID. Soledad, incomprensión y aislamiento, pero también la certeza de que el amor lo puede todo y la seguridad de que, en la vida, todo mejora bailando.

Melancólicos, irónicos: ingleses

Un día de 1981, Neil Tennant, natural de Newcastle, que llevaba unos años viviendo en Londres y trabajaba para la revista musical Smash Hits, entró en una tienda de material electrónico en Canden Town en busca de un cable que le faltaba para su recientemente adquirido sintetizador y allí conoció a Chris Lowe. Lowe era estudiante de arquitectura, recién llegado de Blackpool. Tras descubrir su común interés por la musica y el hecho de que ambos componen canciones, empezaron a quedar para hacerlo juntos. Todavía no había un proyecto, sólo el gusto de hacer. Durante un viaje de trabajo a Nueva York para entrevistar a Sting, Tennant se reúne con Bobby Orlando, un musico y productor con el que Lowe y él estaban obsesionados en aquel momento. Lo que era una visita de fan y de tanteo se convirtió en un trato para grabar las maquetas que Tennant ha llevado grabadas en una cinta de casette. Entre ellas estaba West End Girls.

La primera versión que comercializaron de esa canción no funcionó, pero unos meses después probaron con un nuevo productor, Stephen Hague, que les propuso una linea de bajo (que hoy es casi un standard) y un tempo mas reposado. Y aquella extraña canción, basada en La tierra baldía T. S. Elliot y rapeada en un inglés exageradamente británico, se convirtió en la canción del año en todo el mundo.

El éxito, tan rápido, tan absoluto, les lleva a tomar decisiones veloces que, sin embargo, se convertirán en temas recurrentes sobre los que han construido su carrera posterior: por hacer un chiste con el título del primer elepé con ese Please, desde entonces todos sus discos se llaman con una sola palabra (Actually, Introspective, Behaviour, Very, Nightlife…). Y como son muy tímidos y les impone el escenario, terminan haciendo de ese hieratismo la marca de la casa.

Todo a la vez en todas partes

Desde sus inicios los Pet Shop Boys han tenido un éxito de crítica y público incontestable, pero mezclado con cierto desdén: se les acusa de comerciales y de elitistas a la vez, de mezclar temas de alta cultura con musica para las masas. Son apreciados por su exquisitez musical, pero solo usan maquinas para hacerla. Tienen fama de superficiales, pero producen sistemáticamente canciones de tema político. Como dicen en la autobiográfica Left to my one devices: “Che Guevara y Debussy con una base disco”.

Siempre se han negado a reconocer una división radical y absoluta en las tareas de composición de las canciones, aunque admiten que las letras las escribe sobre todo Tennant. Hace un par de años publicaron un libro con una colección de sus temas junto con un texto, Cien letras y un poema. Se han escrito sobre ellos sesudas teorías sobre la lingüística y las políticas del pop hasta divertidísimas crónicas de su primera gira por la China de los noventa. Han escrito al menos tres obras de teatro musical (parece que hay otra en camino) que se reponen periódicamente y un ballet para el coreógrafo español Javier de Frutos. Sus canciones forman parte de películas y series de televisión. Han colaborado con David Bowie, Madonna, Robbie Williams, Liza Minelli, Rammsteim, Dusty Springfield, Soft Cell, Shirley Bassey, Boy George, The Killers o Lady Gaga.

Tu tío el divertido y las ratas del metro

Your Funny Uncle cuenta una anécdota real de la vida de Neil Tennant, cuando asistió al entierro de un amigo muerto de sida, el mismo que había inspirado unos años antes una de sus canciones mas conocidas (e importantes), Being Boring. En ella, un hombre mayor, vestido de militar, recibe las condolencias por la muerte de su sobrino por parte de sus amigos gais y se da a entender que el militar podría ser, él mismo, un gay armarizado por su época y sus circunstancias. El compromiso del duo inglés con la visibilidad de la pandemia que marcó a los homosexuales de finales del siglo XX ha sido constante y temprano. Empezó en su segundo disco, Actually (1987), con It Couldn’t Happen Here, que habla de la incredulidad que sintieron cuando empezaron a producirse las primeras muertes por la enfermedad.

Aunque siempre han mantenido una política de privacidad casi absoluta sobre sus vidas, en 1994 Tennant dió una entrevista a la revista gay Attitude en la que habló por primera vez de su sexualidad. Como en el resto de sus posicionamientos personales, es algo que llevan a cabo en sus discos y sobre el escenario mas que en entrevistas o declaraciones. Por ejemplo, recientemente han publicado una canción dedicada al activista y político ruso asesinado por orden de Putin, Alexéi Navalni y en 2006 lanzaron I’m With Stupid sobre la “relación especial” entre Tony Blair y Bush Jr.

Entre los eventos con los que están celebrando su 40 aniversario, uno de los mas especiales es la publicación del libro Volume, que recoge la historia visual del duo. Fueron los primeros en trabajar con directores de cine de culto como Derek Jarman o fotógrafos como Bruce Weber, que les hizo esas fantasías soft core gay que son los vídeos de Being Boring o Se a Vida É. También con Wolfgang Tillmans, que documentó las ratas que viven en el metro de Londres en el arriesgadísimo (y polarizante) vídeo de Home and Dry. MTV se negó a emitirlo.

A pesar del muy británico gusto de Chris Lowe por el chándal, el dúo siempre ha prestado atención a lo que lleva puesto. Issey Miyake y Hedi Slimane los han vestido en videoclips y giras, han sido imagen de campañas de Dior y han convertido algunos elementos en iconos: la famosa gorra de Boy London que luce casi siempre Lowe, las gafas Shade de Miyake son míticas o el gorro de punto de JW Anderson que ha utilizado Neil Tennant recientemente. Desde su fascinación por las marcas italianas de los paninari italianos de los ochenta (a ellos está dedicada Paninaro, en la que se menciona varias veces a Armani y a Versace) hasta los esmóquins impecables que lucían en What Have I Done to Deserve This, tal vez para parecer modositos y formales ante Dusty Springfield.

Pero si hay algo que les distingue a primera vista es el diseño gráfico de sus discos realizados en colaboración con el británico Mark Farrow. La simiente de su estilo vuelve a estar en la portada del primero, ese Please que ahora cumple 40 años. Horrorizados por la tendencia del momento de colocar las caras de los cantantes llenándolo todo, se decidieron a hacerla mas y mas pequeña hasta que al final se convirtió en un cuadrado perdido en medio de un blanco minimalista. Esa elegancia irónica resumía a la perfección los intereses del dúo. Desde entonces siguen dándole vueltas al mismo concepto sin que dé señales de agotamiento. Por algo una de sus portadas, aquella de Very con relieves que parecía un Lego, estuvo colgada en el MoMA de Nueva York. Pocos artistas pueden decir que son arte en su sentido más literal.

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