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No diga “esposa”, diga “pareja”: por qué este detalle puede construir un vínculo mejor

El actor Timothée Chalamet no deja de llamar “pareja” a Kylie Jenner, un detalle que ha sido profusamente analizado por expertos del lenguaje. Las conclusiones, esta vez, son positivas

Parejas

“Gracias a mi pareja de tres años. Te amo. No podría hacer esto sin ti. Gracias de todo corazón”, dijo Timothée Chalamet a Kylie Jenner al recoger su galardón en los Critics Choice Awards el pasado cuatro de enero. El actor volvió a referirse a ella como pareja (partner, en el discurso original) al dedicarle su Globo de Oro el pasado día 11. Aunque tanto las redes sociales como los medios se apresuraron a subrayar que ambos discursos suponen la primera vez que el actor verbaliza la relación con la gurú de la belleza, muchos dirigieron la atención a que no se refiriera a ella como novia. Porque en estos tiempos en los que las etiquetas generan rechazo y se estila ese etéreo situationship (una relación en la que no hay un compromiso firme ni planes de futuro), la terminología amorosa cobra un valor añadido.

“Algunos heterosexuales tienen tantos problemas con el compromiso y tanto miedo a la hora de usar la palabra novia que hasta se han pasado al lado queer y ahora dicen pareja”, dice Kari Serrano, cantante. Sin embargo, el tiktoker Groove Legends le da la vuelta y ve el vaso medio lleno: “En Hollywood, pareja es más serio que novia. Sugiere igualdad, compromiso y vivir la vida juntos”.

“Las personas heterosexuales solo pueden usar la palabra pareja cuando buscan obtener algo a cambio”, advierte un artículo publicado en The Cut. “Es irritantemente vago (y también presuntuoso). Algunos ejemplos de cuándo es aceptable: al intentar conseguir un apartamento o un asiento junto a tu, ejem, pareja, y en negociaciones con jefes sobre mudanzas. Esta regla no aplica a quienes se resisten activamente al patriarcado negándose a casarse. Sabemos que no tienen otra palabra”, aclaran.

Tal vez es necesario aclarar esta necesidad de señalar a la pareja heterosexual: ha ocurrido durante años y sigue ocurriendo a día de hoy que las personas que tienen una pareja del mismo sexo han hablado de sus “parejas”, o sea, sin remarcar su sexo, en ambientes en los que sentían que esa revelación podía suscitar una respuesta hostil. O cuando, simplemente, no querían revelarlo. O a veces ocurre con un familiar: ese “mi hijo vive con su pareja” por parte de una madre o un padre que acepta que su hijo o hija sean homosexuales... pero solo lo aceptan en privado.

Bárbara Zorrilla Pantoja, psicóloga experta en mujer y violencia de género, considera comprensible que muchas parejas heterosexuales hayan adoptado ese pareja hasta ahora más habitual entre lesbianas, gais o bisexuales. “Rechaza el lenguaje que presupone heterosexualidad”, explica. “Por ejemplo, si estás entrevistando a alguien, o recogiendo datos para una historia clínica, antes se preguntaba si tienes novio o marido, ahora se pregunta si tienes pareja. Nombrar no es inocente, y en terapia vemos cómo una palabra puede sostener o cuestionar un modelo de relación. Además, se aleja de la idea de matrimonio como única alternativa a la soltería, permite hablar de vínculos estables sin definir su estatus jurídico ni su rol de género y, sobre todo, habla de acuerdos elegidos y no impuestos”.

“Los términos tradicionales como novia, mujer, señora de...”, continúa, “son una herencia cultural del patriarcado y activan ideas, conceptos y expectativas relacionadas con cuidadora, sostén emocional, propiedad de… Pareja es un término que pone a dos personas en el mismo plano y visibiliza la relación como un sistema horizontal y no un rol propio de cada sexo. Es un gesto simbólico, una palabra que invita a pensar en modelos más libres y negociados”.

Las sociolingüistas Denisse Gómez Retana y Silvia Rivera Alfaro comparten también su impresión con ICON desde Indisciplinadxs, conocido como Círculo de Lingüística Feminista. Pareja es un concepto que visibiliza la realidad actual de la sociedad, pues no prevé cómo tiene que estar formada la relación. Es un término abarcativo que permite referirnos a una relación amorosa sin tener que dar por preestablecidas el sexo o la identidad de género de quienes conforman la pareja”, señalan.

“Yo siempre digo pareja”

“Para las personas de la comunidad LGTBIQ+ el uso del término pareja no significa tanto que la relación sea más o menos seria, sino visibilizar. Hacer un debate sobre esta temática ya es un privilegio, uno que nosotros no hemos tenido”, explica la cantante y actriz Rocío Saiz. “En todos mis trabajos siempre he dicho pareja. De esta manera, no aclaro si es una mujer, por lo que evito un problema que pudiera surgir. El término, por ello, en los círculos LGTBIQA+, también ha sido una maniobra de defensa y de cuidados. La connotación de la palabra nos ha salvado de situaciones de peligro. El lenguaje crea realidades y tiene que crear también espacios seguros. Considero que cada uno ha de emplear las palabras que necesite poner para encontrar un espacio seguro y no sufrir violencia. En mi caso, asocio la palabra pareja a no contar mi vida privada para que no me pase nada, pero en el caso de Chalamet creo que emplea el término para dar peso a la relación. Si dijese novia, pudiera parecer que no es algo tan serio, por lo que considero que le importa más lo que opinen los demás que lo que tengan ellos. En definitiva, necesita demostrar algo porque de lo contrario, habría dicho su nombre. Y punto”.

Lucie Vallée, que ayuda a las mujeres a tener relaciones emocionalmente seguras, reflexionaba en su perfil de Instagram acerca del uso del término pareja de Chalamet. “La elección del concepto refleja la influencia del lenguaje queer y feminista en las relaciones heterosexuales. Pareja es un término con el que dar nombre a relaciones basadas en la igualdad en lugar de en roles. El hecho de que cada vez se emplee más entre parejas heterosexuales demuestra que esas ideas se van adentrando en el imaginario colectivo y generalista. Pareja, aunque para algunos suene rígido, aleja a las mujeres de la infantilización. El uso de términos como mujer y esposa traen consigo ciertas expectativas de cuidados y labores emocionales. Aunque la elección del término pareja no borre esas dinámicas, indica una vocación de salir de ellas”.

Denisse Gómez Retana y Silvia Rivera Alfaro consideran que la rigidez no está en el término, sino en las representaciones e ideas sobre las relaciones heterosexuales. Por ello, invitan a quien sienta incomodidad al utilizar el término a preguntarse por qué. “Según se ha mostrado desde la sociolingüística, creamos nuestras identidades en la repetición y en el constante rehacer por medio del lenguaje. De este modo, nuestra identidad no es algo previo y acabado, sino un proceso constante por medio del lenguaje que usamos en el día a día y en el que tenemos la posibilidad de tomar decisiones: ahí es donde radica la importancia en la elección que hagamos de un término, que implica cómo queremos construirnos. Y un término como pareja puede colaborar en ese proceso”.

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Sobre la firma

Marita Alonso
Redactora especializada en cultura pop y estilo de vida. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid. 
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