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El padre de Amy Winehouse pierde la batalla legal contra las amigas de la cantante, a las que denunció por vender objetos de su hija

La jueza del Tribunal Superior del Reino Unido ha concluido que ni Naomi Parry ni Catriona Gourlay ocultaron deliberadamente a Mitch Winehouse ninguno de los artículos que originaron la disputa

Mitch Winehouse en la inauguración de la exposición sobre Amy Winehouse en el Museo del Diseño el 24 de noviembre de 2021 en Londres, Inglaterra.John Phillips (Getty Images)

El padre de Amy Winehouse, Mitch Winehouse, ha perdido una demanda que interpuso en 2025 ante el Tribunal Superior del Reino Unido contra dos amigas de su hija por la subasta de objetos que pertenecieron a la cantante, fallecida el 23 de julio de 2011 a los 27 años. Mitch, en calidad de administrador de la herencia de su hija, demandó a la estilista de la artista, Naomi Parry, y a su amiga, Catriona Gourlay, alegando que se habían beneficiado de la venta de decenas de objetos en subastas celebradas en Estados Unidos en 2021 y 2023.

Los abogados de Mitch afirmaron en un juicio celebrado en diciembre de 2025 que las dos mujeres habían “ocultado deliberadamente” las ventas, y que el procedimiento judicial era su “único medio para obtener respuestas”. Por el contrario, los abogados de Parry y Gourlay alegaron entonces que los objetos que habían vendido eran regalos de la propia Amy Winehouse o ya eran propiedad de sus clientas. Finalmente, en su fallo de este lunes 20 de abril, la jueza del Tribunal Superior Sarah Clarke KC ha echado por tierra las aspiraciones del padre de la cantante británica. “Considero que ni la señora Parry ni la señora Gourlay ocultaron deliberadamente al demandante ninguno de los artículos objeto de la disputa, y, aunque me equivocara al respecto, el señor Winehouse podría haber descubierto qué artículos poseían las demandadas con una diligencia razonable”, declaró.

Durante el juicio, los abogados de Parry acusaron al progenitor de la intérprete de éxitos como Back to Black o Rehab de presentar la demanda por “celos mezquinos”. Él lo negó, y afirmó que pensaba que el dinero de la subasta de 2021 se repartiría entre él, la madre de Amy Winehouse, Janis, y la Fundación Amy Winehouse —que él dirige y cuyo propósito es ayudar a jóvenes con adicciones, como las que provocaron la muerte de su hija—.

El tribunal escuchó que el catálogo de la subasta contenía 834 artículos y que la venta recaudó 1,4 millones de dólares (casi 1,2 millones de euros, al cambio actual) en beneficio del patrimonio de Amy Winehouse, de los cuales el 30% se destinó a la fundación. Entre estos artículos se incluía el vestido diseñado por Parry —ella y Winehouse se conocían desde los 19 años y fue su estilista personal desde 2006 hasta su muerte— que la cantante lució en el último concierto de su carrera, en Belgrado, y que se vendió por 243.000 dólares (unos 206.500 euros). También estaban las botas que Winehouse vistió para la portada de su primer álbum, Frank (2003), que se vendieron por 19.200 dólares (16.300 euros); o un par de zapatillas de ballet manchadas de sangre que llevó puestas tras una pelea con su exmarido, Blake Fielder-Civil, que se vendieron por unos 4.000 dólares (3.400 euros).

Parry declaró ante el tribunal que Mitch Winehouse le había ofrecido 250.000 dólares a cambio de los ingresos de su venta y para que retirara la demanda, pero que ella “preferiría quemar el dinero antes que darle un solo centavo”.

La jueza, por su parte, destacó que “el señor Winehouse es claramente una persona de carácter fuerte, pero también alguien que ha sufrido una gran tragedia con la pérdida de su hija”. “Desde la muerte de Amy, ha trabajado duro para mantener vivo su recuerdo, entre otras cosas a través de la entidad benéfica Amy Winehouse Foundation (AWF), que apoya e informa a los jóvenes mediante diversos proyectos”, dijo. Y añadió: “También es cierto que el patrimonio de Amy, incluidas, en particular, las royalties de Back to Black, han hecho que el señor Winehouse se haya enriquecido enormemente a título personal. Por lo tanto, es comprensible que se muestre sensible ante cualquiera que, en su opinión, se aproveche de la memoria de Amy, especialmente con fines lucrativos, y que esté muy interesado en promover la AWF. A mi juicio, también se preocupa por garantizar que la familia siga beneficiándose económicamente”.

Sin embargo, la jueza también afirmó que a Mitch Winehouse “le gusta dominar a las personas y las situaciones”, que lo consideraba un “testigo poco fiable” y que interpuso la demanda “sin molestarse en comprobar, hasta poco antes del juicio”, si tenía un derecho legítimo sobre los objetos que reclamaba.

Tras la sentencia, Parry compartió una publicación de Instagram con el siguiente comunicado: “Hoy, el Tribunal Superior ha limpiado mi nombre, de forma inequívoca y total, tras años de acusaciones profundamente dañinas e infundadas presentadas por Mitch Winehouse. No se trata de un resultado parcial ni de una cuestión de matices. La demanda ha fracasado por completo. Nunca debería haberse presentado. Estuve al lado de Amy como amiga, socia creativa y diseñadora de vestuario. Lo que compartíamos se basaba en la confianza, la lealtad y un amor genuino por el trabajo. Ver cómo se tergiversaba esa relación de forma tan pública ha sido doloroso y profundamente injusto. Esta sentencia restablece la verdad. Sin embargo, no borra el daño que ha supuesto para mi salud, mi trabajo y mi vida tener que defenderme de reclamaciones que carecían de fundamento probatorio”.

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