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La redención de India Rose James: la arrogante heredera que quemaba billetes ahora presume de trabajo, familia y sobriedad

Su madre murió cuando ella era un bebé, así que fue una de las principales beneficiarias de la fortuna de su abuelo, conocido como el barón del porno. Parecía abocada a dilapidarla en fiestas, pero hoy es madre, galerista y futura esposa de un compositor, con ‘Vogue’ como testigo del enlace

India Rose James en la semana de la moda de Londres, el 19 de septiembre de 2023.Joe Maher/BFC (Getty Images)

Las hermanas británicas India Rose James y Fawn James heredaron en 2008 una fortuna de 329 millones de libras; lo que ahora serían más de 380 millones de euros. La primera tenía 16 años y la segunda 21 cuando murió su abuelo materno, Paul Raymond, conocido como Rey del Soho o el barón del porno por ser dueño de un gran imperio de clubes de streaptease, revistas pornográficas y propiedades inmobiliarias. Sus nietas se convirtieron entonces en sus principales herederas, después de que la madre de estas, Debbie, muriese de una sobredosis de heroína cuando la pequeña tenía apenas nueve meses. Pero a pesar de estos antecedentes de sexo, drogas y rock and roll en su árbol genealógico, hubo quien se escandalizó con la errática y soberbia actitud que empezó a mostrar India Rose James cuando en plena adolescencia superó en riqueza a la mismísima Isabel II de Inglaterra. Cuando lo insólito, en realidad, habría sido que no fuera así.

En 2013, India Rose James se convirtió en la persona más joven —a los 21 años— en aparecer en el listado anual de los británicos más ricos de The Times, pero también empezó a acaparar titulares por el modo de quemar, literalmente, esa fortuna. “Acabo de ver cómo se esfumaban 10 libras… Podría haberlas usado para volver a casa”, escribió entonces en Twitter, junto a unas imágenes en las que prendía fuego a un billete y lo dejaba arder dentro de un chupito de vodka. En aquella época también presumió en redes sociales de haberse gastado 180 libras en golosinas, de mirar “a la gente común desde arriba” en la azotea de uno de sus edificios del Soho o de competir con Fawn por deslumbrar a su padre en su 60º cumpleaños. “Tengo siete días para conseguirle a mi papá un regalo mejor que el que le compró mi hermana: ella le compró un Bentley”, compartió.

Todo eso se acabó para India Rose James. A sus hoy 34 años, quien fue conocida como la niña pija arrogante del Soho se ha redimido públicamente y vive una vida que nada tiene que ver con su pasado plagado de fiestas, fiestas y más fiestas. “Me siento en el sofá, veo mis programas de ciencia ficción y me acurruco con los perritos”, describe su rutina en una reciente —y poco frecuente— entrevista con The Times. En la actualidad, es una exitosa empresaria, dirige una distinguida galería de arte contemporáneo en el corazón de Londres, es madre de una niña de nueve años, lleva ocho años sobria y se va a casar en mayo con un compositor mexicoamericano de clase media. “No hacía gran cosa y era drogadicta”, reconoce sobre su pasado al medio británico. “Ahora soy mucho más feliz. Solo que un poco más aburrida”, asegura.

El periódico cifra la riqueza conjunta actual de las hermanas James en 718 millones de libras —casi 830 millones de euros—, lo que las coloca en la 214º posición de su última clasificación de los más ricos del Reino Unido. Su fortuna, basada en el valor de su empresa familiar, Soho Estates, está por delante de la del ex primer ministro Rishi Sunak y su mujer, Akshata Murthy, o la del rey Carlos III, que empatan en la 238º posición con 640 millones de libras —casi 740 millones de euros—. Fawn, que siempre ha sido considerada la estudiosa y la sensata, es quien ha tomado las riendas como directora de Soho Estates, una inmobiliaria con una valiosa cartera de restaurantes, bares, discotecas, hoteles, cines, teatros, comercios, apartamentos y oficinas. India Rose, considerada la fiestera y rebelde, fundó Soho Revue en 2019, una galería que, según explica en su página web, “prioriza un programa que promueve a artistas emergentes femeninas, entre otros grupos históricamente subrepresentados”.

El nombre de la galería es un guiño a Raymond Revuebar, el primer club de striptease de Londres, fundado por su abuelo en 1958. “He sustituido mis vicios del pasado por la emoción adictiva de descubrir artistas”, tituló The Sandard una columna escrita por India Rose James en abril de 2025, en la que hablaba de la importancia que tiene para ella el legado de su abuelo. Según explicaba en el texto, se formó para ser artista en la City & Guilds of London Art School, pero enseguida se dio cuenta de que ser artista a tiempo completo no era lo suyo porque no aceptaba las críticas. “Si un profesor me preguntaba por qué había hecho algo de cierta manera, mi respuesta instintiva era: ‘Porque quise’. No era precisamente la respuesta que esperaban”, contaba.

De niñas, Paul Raymond les dijo a sus nietas que no tendrían que trabajar jamás, según recuerda la hermana menor en su entrevista con The Times. Claramente, no lo necesitan, pero ella se siente más realizada ahora que, más allá de heredera, puede describirse como “directora y fundadora de Soho Revue”, tal y como señala en la biografía de su perfil de Instagram, donde tiene 19.400 seguidores. En un post del pasado 9 de marzo celebraba su octavo año sobria. “Mi primera publicación de 2026. La verdad es que me había olvidado de mi cumpleaños de sobriedad hasta que me escribieron mis amigos y mi familia. Espero que sea bueno que no me acordara; quizá sea porque estoy muy estresada con los preparativos de la boda y porque el trabajo me va muy bien. Sea como sea, tengo buenas sensaciones respecto a este año”, escribió junto a un selfi frente al espejo con sus dos perritos de fondo —y el mismo selfi tras pedir a chatGPT que lo adorne acorde a la celebración—.

James se unió al programa de los 12 pasos para adictos cuando su hija, Saffi, tenía dos años. “No quería que la historia se repitiera. No quería que pasara por lo que yo pasé”, confiesa a The Times. Saffi es fruto de la relación de la rica heredera con Hugh Harris, guitarrista de la banda británica The Kooks, con quien estuvo brevemente prometida. Ahora está prometida con otro guitarrista, Daniel Vildósola (40 años), quien le propuso matrimonio en mayo de 2025 con un enorme anillo de zafiro y diamantes en un estudio de tatuajes de Manhattan. “Will you marry me?” (¿quieres casarte conmigo?), se tatuó Vildósola en el brazo como declaración, según muestra la pareja en una publicación conjunta de Instagram. “No tenía ningún tatuaje, pero la convencí de que me iba a hacer uno y le dije: ‘Nos vemos aquí [en el estudio de tatuajes] en cuanto puedas’. Cuando llegó, yo ya estaba sentado en la silla, listo para empezar”, explica el músico a The Times sobre la pedida.

La boda será en Las Vegas el próximo mes de mayo, según comparten con el medio británico. Habrá entre 30 y 40 invitados, sus perros serán los portadores de los anillos y Saffi la dama de honor. Después del íntimo enlace, celebrarán un bodorrio a lo grande en octubre para unos 150 invitados. Esta segunda fiesta será en un lugar del Reino Unido que no han querido compartir porque Vogue será quien la cubra en exclusiva. “Estoy muy nerviosa. Están pasando muchas cosas, pero también tengo que dejar huecos libres por si tengo que ir a una prueba del vestido de novia”, comenta James en la entrevista.

Desde que James y Vildósola se prometieron, todas las publicaciones sobre la nieta menor del barón del porno tienen que ver con el futuro enlace. Los titulares ya no destacan su vida de locura y desenfreno, sino el hecho de que, según ellos, ha reconducido su vida y está a punto de sentar la cabeza. Ella considera que es más aburrida ahora, pero la entrevistadora de The Times, Julia Llewellyn, lo niega. “Es simpática y abierta, con sentido del humor irónico y la capacidad de reírse de sí misma”, la describe.

Quizás el mérito de haber duplicado la ya de por sí inmensa fortuna que les dejó su abuelo sea de su hermana mayor, pero al menos ella no la ha dilapidado, como muchos auguraban hace más de una década. El rumbo que tomará su futura heredera, Saffi, es todavía un misterio. De momento, tiene una cuenta bancaria infantil en la que su madre ingresa dos libras semanales. “En realidad, no le he contado nada de la situación”, asegura James. Se refiere a la situación de tener la vida resuelta desde que nació. “Sabe que estamos vinculadas al Soho y una vez me preguntó: ‘¿Y si no quiero ser dueña del Soho?’. Y yo le dije: ‘No hay problema”, recuerda. Si algo pueden ser en esta familia es libres de elegir su futuro.

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