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Courtney Love repasa su historia llena de drogas, éxito, amor y tragedia para soltar el pasado y preparar su regreso

La líder de Hole y exmujer de Kurt Cobain protagoniza ‘Antiheroine’, un documental que ahonda en lo más complicado de su vida, pero también supone su reconciliación con el mundo y con ella misma ahora que está sobria y prepara disco

Courtney Love

No asistir al estreno de tu propio documental es el tipo de conducta descuidada que le pega a Courtney Love. “Estamos muy tristes de que no haya podido venir esta noche para celebrar este momento con todos nosotros”, se disculpó el director Edward Lovelace ante el público del Festival de Cine de Sundance el pasado 27 de enero, durante la proyección de Antiheroine, el documental protagonizado por ella y dirigido por él junto con James Hall. Tras más de una década prácticamente alejada de los focos y sin lanzar música (su último disco es de 2004), la presencia de la líder de Hole, de 61 años, generó unas expectativas que no se cumplieron, pero su ausencia también permitió que la atención se centrara en los 98 minutos de cinta. “Courtney Love, cantante, compositora y actriz, está sobria y se prepara para lanzar nueva música después de una década, lista para compartir su historia sin filtros”, dice la sinopsis. La película busca todavía distribuidor, así que los ahí presentes son los únicos que han podido verla por ahora, y a juzgar por la recepción que ha tenido es una necesaria aproximación al lado más íntimo y desconocido de Love.

“Todo el mundo tiene una historia sobre Courtney”, asegura refiriéndose a ella misma en tercera persona al inicio del documental, según recoge The Hollywood Reporter. “Se folló a mi novio. Robó el anillo de bodas de mi abuela. Se comió mi muesli”, ejemplifica la cantante. Fue su actitud errática y descarada lo que cautivó a miles de fans en los noventa, lo que la catapultó como reina del grunge, pero también lo que dio alas a sus no tan fans para dispararle todo su odio como si eso también se la resbalara. “Los momentos de honestidad directa, casi brutal, provenientes directamente de la fuente son los que hacen de este proyecto un contrapunto necesario a toda la mitología que ha surgido a su alrededor, y hablan de una responsabilidad que ella ha llegado a aceptar en el camino hacia la aceptación de sí misma”, dice Rolling Stone en su crítica.

Se ha escrito y dicho mucho sobre Courtney Love, sobre su adicción a las drogas, su relación con Kurt Cobain o su problemático pasado, pero esta vez es ella misma la que confirma y desmiente. Nacida en San Francisco en 1964, creció en lo que describe como un “hogar contracultural”. Su padre perdió su custodia por darle LSD a los cuatro años y se tomó su primera copa a los 10, cuando un padrastro al que califica de “malvado” la emborrachó a propósito, según ella. “Mi madre nunca me quiso”, declara en la cinta. “A lo largo de los años, Love ha dado versiones contradictorias de sus antecedentes, pero parece seguro concluir que no tuvo una infancia estable”, resume Deadline. A los 14 años la arrestaron por robar una camiseta de Kiss y la enviaron a un reformatorio, donde un terapeuta le dio una copia del álbum Horses de Patti Smith que, según Love, le cambió la vida. Vio que una mujer puede revolucionar el rock y se propuso hacerlo, empezando por infiltrarse en la escena punk de Liverpool sin parecer una groupie. “No quería follarme a esos tipos, quería ser como ellos”, cuenta en Antiheroine.

La fama le llegó con la banda de rock alternativo Hole, de la mano de éxitos como Celebrity Skin, Doll Parts, Violet o Malibu. “La película demuestra convincentemente que ser una estrella de rock era parte de su metabolismo, en vez de algo que se propuso metódicamente. Incluso experiencias brutales alimentaron su creatividad, como una casi violación de la que salió corriendo con un vestido roto y un solo zapato de vuelta a su apartamento en Hollywood Blvd., donde tomó su guitarra y compuso Retard Girl”, señala The Hollywood Reporter. La bajista del grupo, Melissa Auf der Maur, recuerda en el documental que la heroína estaba por todas partes en esa era dorada del grunge, cuando ver a gente inyectándose entre bastidores era el pan de cada día —ellas incluidas—. “Si alguna vez queréis arruinar vuestra vida”, advierte Love a los directores de la película, “fumad crack”.

En 1991, acudió al programa 120 Minutes y anunció que Hole planeaba una gira con Nirvana. Era la primera vez que mencionaba en público al grupo de su futuro marido, Kurt Cobain. “Habíamos estado coqueteando durante casi un año antes de eso. La primera vez que lo vi cantar en un concierto estaba interpretando Sliver. Para cuando llegó a la línea ‘I woke up in my mother’s arms’ me había enamorado perdidamente de él”, narra la cantante. Antiheroine aborda todo ese mediático periodo, desde que la pareja se consolidó, se casó y tuvo una hija hasta el trágico suicidio de Cobain en 1994, por el que muchos llegaron a culparla. “Sí, lo abarca todo, desde aquella infame portada de Vanity Fair [que sugería que Love consumió heroína durante el embarazo, algo que sigue negando] hasta la nota de suicidio. Tomaron drogas, luego dejaron de tomarlas, y luego volvieron a tomarlas. Hubo muchos flashes y mucha oscuridad. Sin embargo, este capítulo es un recordatorio de que, ante todo, fue una historia de amor”, defiende Rolling Stone.

Love vivió su duelo en directo ante millones de personas, mientras era vilipendiada por la prensa y detestada por los seguidores de Nirvana. “Incluso si viviste los noventa, es impactante recordar la cronología de los acontecimientos. El aclamado segundo álbum de Hole, Live Through This, salió una semana después [del suicidio]. Y en lugar de tomarse un descanso, Love simplemente siguió adelante. En retrospectiva, dice en la película que estaba huyendo del dolor, pero este se manifestó de muchas maneras: consumo excesivo de drogas, agresión hacia los fans, falta de respeto a su banda”, explica The Washington Post en su crítica. La cinta también incluye numerosos clips de seguidores y expertos especulando sobre la responsabilidad de la cantante en la muerte de su marido. “En un concierto de Hole un asistente colocó en el escenario frente a ella unos cartuchos de escopeta [Cobain se disparó en la cabeza con una], lo que le provocó una crisis nerviosa pública”, destaca The Guardian.

La cantante se considera “un personaje conocido atascado en 1994”. Pero el documental también le ha servido para hacer las paces con su pasado y para avanzar. A lo mejor no como para ponerse delante de una multitud en Sundance, pero sí para sentirse lo bastante cómoda y segura para volver a Instagram, donde, desde el pasado jueves, no para de publicar contenido después de casi tres años de ausencia. Ha compartido fotos riendo y tomando té con Melissa Auf der Maur o un divertido vídeo dejándose cambiar de look por la estilista Sally Hershberger, mientras acoge a sus dos perritos en su regazo. “Es genial tenerte de vuelta”, comenta uno de los miles de fans que están celebrando su paulatino regreso.

La vuelta definitiva de Courtney Love llegará con el lanzamiento de su nuevo álbum, el primero en 15 años. Todavía no se manejan fechas, pero en el documental se la ve trabajando en él y hasta se escucha algún adelanto. “Cuanto más escribo estas canciones, más me alejo de la mierda”, reconoce en Antiheroine. “Al entrar en los 60 años, Love ya no puede emitir los gritos primarios que caracterizaron sus interpretaciones vocales para Hole”, avisa Deadline. Aun así, The Hollywood Reporter asegura que los nuevos temas “suenan prometedores”. “Su voz aún está llena de garra, fuerza y una gracia ganada con esfuerzo. Una canción, titulada Liz Taylor Blue, suena genial”, le concede Rolling Stone.

A ella, que está más que acostumbrada a las críticas, la opinión que le importa es la suya. “Me echaron de la fiesta y ahora estoy de vuelta”, anuncia Love. Le siguen quedando cuentas pendientes, como recuperar la relación con su hija. Todos los medios destacan la sonada ausencia de Frances Bean Cobain en el documental de su madre. En 2009, a los 17 años —ahora tiene 33— pidió emanciparse de Love y una oren de alejamiento por su consumo de drogas —alegando que causó la muerte de dos mascotas de la familia—. Sin embargo, la alegría de la cantante cuando en una escena vuela a California para ver a su nieto recién nacido da una nota de esperanza a esa historia. Como cuando la graban en un karaoke. Se ve incapaz de entonar Violet como en los noventa, pero de repente, entre lágrimas, se arranca a cantar In Bloom, de Nirvana. “Es la primera vez que canto algo suyo”, comparte. Otro paso definitivo de Love para salir por fin de 1994 y entrar con fuerza en 2026.

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