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COMUNICACIÓN

El Defensor del Lector contesta

Carlos Yárnoz ejerció como Defensor del Lector de EL PAÍS entre 2019 y 2022. Este es el diálogo que mantuvo con los lectores durante su mandato. En este enlace puede consultar sus columnas.

Consulta 1951

DEFENSOR DEL LECTOR. Nueva alusión, con un nuevo punto de vista, sobre esta columna de hoy: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

CARLOS PIERA (correo)

Ante las quejas de quienes “se sienten agredidos (…) por columnistas como Félix de Azúa”, éste responde: “Comprendo la irritación de algunos lectores que sólo quieren leer aquellos textos que confirmen sus creencias, de manera que me excuso, pero no por eso puedo renunciar a las mías” (Carlos Yárnoz, “El derecho a opinar sobre los opinadores”, 3-I-2021). Quisiera uno saber en qué medida los insultos y las salidas de tono, sean de Azúa o de otros, consiguen confirmar creencias. En cualquier caso, ¿qué objeto tiene una columna de opinión que depende en última instancia no de las observaciones, no de los juicios razonados, sino de las creencias de su autor?

03/01/2021 22:53:50 CET

Consulta 1952

JAVIER MUÑOZ (correo)

Su defensa de hoy se quiere “ad hominem”, tomando a Félix de Azúa como epítome —lo es más que nadie— de columnistas que dan «constantes rodillazos y patadas en las espinillas» a los lectores (no serán pocos los periodistas de EL PAÍS que también se sientan doloridos por los «contundentes codazos» de estos columnistas; cfr. “Arquetipos”, 3/10/2020, de Fernando Savater).

Cabe calificar de impecables y respetuosos —pero ocurre que dura lex sed lex— la estructura y contenido de “El derecho a opinar sobre los opinadores”, si bien sospechamos que de poco valdrán las quejas de tanto lector descalabrado: el Sr. Félix de Azúa una vez más, “as usual”, se burla de todos: «Feliz año también para mis adversarios». «Y yo a lo mío —como quien dice—, a seguir embarrando el campo y a partir espinillas; a ver si el árbitro tiene c*** y me expulsa». O por más ajustado decir: «A ver si el entrenador tiene c*** y me deja en el banquillo: conozco al expresidente del club y a algunos de los “pesos pesados” de la plantilla" (...) Desde luego, el entrenador de EL PAÍS y sus ayudantes —aplausos merece Andrea Rizzi por mantener hoy a cero la portería— tienen un papelón, que se dice.

No obstante , bien está —«Vive, esperanza, ¡quién sabe / lo que se traga la tierra!»— que el Defensor atienda —es su obligación— las quejas de una mayoría de lectores “cargados de razón” a propósito de las malas artes balompédicas del académico Sr. de Azúa, una persona, y no sólo un literato, en absoluto ʻinocenteʼ, «si se quiere tomar esta palabra según su etimología, que es “no sé hacer daño”» —citando a Nietzsche, añade Roland Barthes en “La cámara lúcida” que «un hombre laberíntico jamás busca la verdad, sino únicamente su Ariadna»—.

(...)

P.S.: Se acordaba Manuel Vicent en “Aquellas cenas de ʻHermano Loboʼ” (26/9/2020) de «algunos intelectuales, escritores, periodistas y humoristas que han cambiado de garita y disparan a mansalva contra sus antiguos correligionarios. Unos son reaccionarios, pero otros, los más lúcidos, resulta que se han hecho viejos y solo por eso están cabreados». Pues eso, salvo que también los hay que no son viejos pero se muestran cabreados a fuer de liberales... Y además dan patadas...

DEFENSOR DEL LECTOR. Nuevo comentario sobre mi columna de hoy: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

Considero que el debate que se ha planteado al respecto es positivo tanto para los lectores como para el periódico. Sin duda, resulta complejo y complicado. También para los lectores, que tienen derecho a expresarse libremente como todo el mundo, incluso para opinar sobre los columnistas.

Puedo asegurar, por otra parte, que la respuesta que aportó al respecto el subdirector Andrea Rizzi, jefe de la sección de Opinión, fue totalmente meditada, medida, en asunto que roza colateralmente la libertad de expresión y, por tanto, resulta muy delicado para un periodista.

Su respuesta fue esta:

EL PAÍS tiene entre sus valores fundacionales el compromiso de ‘acoger todas las tendencias’ dentro del marco democrático y ‘respetar al máximo la voluntad’ de los autores de textos de opinión. Así lo establece el Libro de estilo, que también marca los límites: los textos no pueden propugnar la violencia, deben “basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos”.

Algunas columnas del Sr. Félix de Azúa son cuestionables bajo este último criterio. He hablado con él al respecto, manifestándole mi apoyo total a su libertad de criticar a quien considere oportuno pero invitándole a no olvidar ese límite. La sección de Opinión vela por que esos criterios estatutarios se respeten e interviene cuando lo considera necesario. Lo ha hecho con el señor de Azúa y otros autores desde que asumí la responsabilidad del área hace tres meses. Pero la frontera entre libertad de opinión y respeto a las personas no es una fórmula matemática. Es una gestión delicada y subjetiva. Por tanto es discutible y comprendo que haya lectores que discrepen de cómo se lleva a cabo.

03/01/2021 23:16:07 CET

Consulta 1953

DEFENSOR DEL LECTOR. El lector alude de nuevo a esta columna: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

En mi columna me he referido especialmente a Félix de Azúa sencillamente porque ha sido el columnista sobre el que he recibido más quejas a lo largo de 2020.

MIGUEL ÁNGEL PAYO (correo)

La pregunta no es sobre la conveniencia o inconveniencia de las opiniones de Azúa, Fernando Savater, Javier Marías, Vicente Molina Foix o Teodoro León Gros ….

La verdadera pregunta es por qué EL PAÍS acoge entre sus páginas de opinión a ciertos soberbios (sin causa) amanuenses que uno encontraría no digo ya en la COPE, ABC, LA RAZÓN… sino en INTERECONOMÍA en su tan ad hoc para ellos “El gato al agua”. No se me rasgue las vestiduras, Sr. Yárnoz, por mis voluntarias/consentidas exageraciones, porque son peccata minuta comparadas con las suyas, esos columnistas que El País contrata.

A todos ellos le llevo unos pocos años de edad, incluso –como se decía entonces- éramos de la misma “pandilla” (omito el por qué lo éramos entre los primerísimos 70 y antes, hasta pocos años después. Ha llovido mucho desde el Savateriano “Panfleto contra el todo”… pero de ahí a su feroz resentimiento, reaccionarismo visceral actual hay un abismo. Y lo mismo con los otros.

Uno nunca llegó a ser director de cine, por mucho “Film Ideal” que cultivara; otro, Marías, que se autoconsidera ya Premio Nobel de Literatura in péctore, su arrogancia sin causa –como opinador- no tiene límites, mira a todo el mundo –sus lectores, la sociedad, el vulgo- por encima del hombro.

03/01/2021 23:27:52 CET

Consulta 1954

Como suscriptor, tirando a conservador y con tanto derecho como el que mas y con tanta razon como el que mas, quiero romper una lanza por Felix de Azua. Me encanta. Magnifico. Parece como si El Pais tuviera que tener lectores de pensamiento UNICO. Yo no pido que la señora Almudena Grandes sea despedida, ya que debia escribir en Publico o El Diario. No soy tan intolerante como algunos lectores " progres" de El Pais. La ignoro completamente y paso de ella olimpicamente y tan feliz. Y de otros muchos opinidaores igual, que no son ninguno de los que menciona D. Miguel Angel Payo anteriormente, todos magnificos. Por cierto no ha salido en El Pais nada de la ideologia de su hija de doña Almudena, robandonos informacion a los lectores, por lo menos a mi. Gracias señor de Azua por meter picotazos en corral ajeno y lleno de lectores intolerantes " progres", que si estuviera en sus manos seria usted despedido.

Defensor le ruego le trasmita el apoyo de este humilde lector.

DEFENSOR DEL LECTOR. Dicho queda, en una nueva alusión a "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

04/01/2021 00:17:17 CET

Consulta 1955

MARCOS HERNÁNDEZ BERMEJO (correo)

Ante el artículo de hoy que muestra quejas de lectores contra Félix de Azúa, o las que muy habitualmente recibe Javier Marías, me gustaría pedirle, por favor, que defienda también los intereses de los lectores que deseamos un periódico plural y con firmas del más alto nivel, sean de la ideología que sea. Creo que la beligerancia de muchos lectores intransigentes y con altos niveles de susceptibilidad pone en peligro el librepensamiento, la confrontación honesta de ideas e incluso la propia belleza del idioma y la escritura. Yo soy votante de izquierdas, pero por nada del mundo me gustaría dejar de leer las columnas de Javier Marías, Mario Vargas Llosa, Fernando Savater o Félix de Azúa, que ayudan a ensanchar nuestros mapas mentales y nos deleitan con su pluma. Quizá algún domingo podría dedicar su artículo a este asunto: lectores que apoyamos un periódico plural y a veces imprevisible (como dice Barber que hacia en el Financial Times) frente a lectores quisquillosos que pretenden imponer una única forma de ver las cosas (la suya). Quizá sea demasiado polémico y se salga de sus competencias pero sería reconfortante saber que en El País hay más lectores que pensamos así, ya que normalmente los que tienen vez -porque protestan- son los que piensan lo contrario.

DEFENSOR DEL LECTOR. No distingo a lectores de una u otra clase, de una o de otra tendencia. Intento defender a todos y una de las mejores formas de hacerlo es dar a conocer sus puntos de vista. No oculto ninguno -salvo los que incluyen insultos y faltas de respeto-, y especialmente cuando muchos de ellos coinciden.

Aquí está publicado el suyo, de nuevo referido a esta columna: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

04/01/2021 00:20:32 CET

Consulta 1956

JULIÁN PEÑA (correo)

He leído su artículo de hoy. Me alegra saber que las opiniones de los articulistas deben estar basadas en hechos veraces. Ahora sólo falta que se lo digan a ellos. Tampoco estaría mal pedirles una argumentación lógica.

La semana pasada vi en el artículo de Javier Marías una sucesión de frases, creo que eran cuatro, separadas por comas. La última era una oración admirativa-interrogativa, pero no llevaba ningún signo admirativo o de interrogación. Por pereza navideña, no le escribí.

En el artículo de hoy Marías escribe "violador reiterado". He visto que esta expresión aparece en algún otro artículo de El País para referirse a violadores reincidentes. Según la RAE, de la que forma parte Marías: Que se hace o sucede con reiteración. Reiterar: Volver a decir o hacer algo. En realidad, con propiedad, reiterar es volver a decir, no a hacer. ¿El violador era parte de una banda de violadores trillizos? ¿Había sido clonado?

En el artículo de ayer de Muñoz Molina en Babelia, usa dos veces los puntos suspensivos para relacionar dos oraciones de sentido adversativo, por lo tanto, un uso incorrecto.

Según la R.A.E., de la que forma parte Muñoz Molina: Se usan también para conectar oraciones relacionadas entre sí sin necesidad de emplear otro nexo. Son varias las relaciones que pueden expresar:

a) Causa-efecto: Se ha quedado sin trabajo: no podrá ir de vacaciones este verano.

b) Conclusión, consecuencia o resumen de la oración anterior: El arbitraje fue injusto y se cometieron demasiados errores: al final se perdió el partido. En este caso se usa también el punto y coma (→ punto y coma, 3b).

c) Verificación o explicación de la oración anterior, que suele tener un sentido más general: La paella es un plato muy completo y nutritivo: tiene la fécula del arroz, las proteínas de sus carnes y pescados, y la fibra de sus verduras. En este caso se usa también el punto y coma

El uso de los dos puntos en el artículo de ayer confunde al lector dos veces.

DEFENSOR DEL LECTOR. Es este el artículo de J. Marías al que alude el lector:

https://elpais.com/elpais/2020/12/23/eps/1608728889_230917.html

Y este el de Muñoz Molina: https://elpais.com/babelia/2020-12-31/examen-de-conciencia.html

Entiendo que el lector tiene razón en su defensa de un uso escrupuloso del idioma y su gramática.

04/01/2021 00:36:50 CET

Consulta 1957

ALEXIS GROHMANN (correo)

Suscriptores del periódico se sienten agredidos por el Defensor del Lector. Resulta preocupante el hostigamiento al que somete el propio periódico a uno de sus columnistas, Félix de Azúa, mediante su Defensor del Lector. En una sociedad hipersensibilizada, es lamentable comprobar que EL PAÍS cede a la tentación de ejercer un tipo de censura cada vez más generalizado para quedar bien ante algunos de sus lectores y preparar el terreno de una purga de algunos de los columnistas que ya no comulgan con la línea editorial del periódico, tales com De Azúa o Javier Marías. Muchos suscriptores vamos tomando nota.

DEFENSOR DEL LECTOR. Resulta sorprendente que algunos se sientan "agredidos" por el hecho de que el Defensor del Lector dé voz a las opiniones de muchos suscriptores sobre textos publicados en el periódico, sean o no de Opinión. ¿Puede haber otras funciones del Defensor del Lector más elementales que las de reflejar los puntos de vista de los lectores? Es lo que hago ahora mismo también con Alexis Grohmann, cuya opinión será tan válida como la de quienes opinan lo contrario que él.

Desde el mismo titular de mi texto -"El derecho de opinar sobre los opinadores"- queda claro el sentido de la columna.

Ya respondí así en una entrada anterior a un mensaje similar previo: https://elpais.com/Comentario/1609710437-ecade11c2b713534a584f22752b9af0d/es

04/01/2021 13:51:31 CET

Consulta 1958

JOAN COLOM (correo)

Le agradezco su columna de hoy dedicada el tema de algunos de los incontestables – plabra de santo – opinadores de El País. Yo creo que el tema se resolvería si efectivamente las columnas de opinión estuvieran abiertas a comentarios y debate. En varias ocasiones le he sugerido que esto debería hacerse y usted me ha dado la razón. En mi modesta opinión esta política de cerrar a comentarios las columnes de opinión hace un flaco favor a este medio. Pocos son los medios digitales que adoptan esta política. Creo que los lectores le agradeceríamos romper una lanza en favor de esta apertura.

DEFENSOR DEL LECTOR. No puedo estar más de acuerdo. De hecho, reflejar lo que opinan los lectores sobre algún columnista fue uno de los principales motivos por los que acabé escribiendo esa columna: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

Quizás no sea casual que, como señalé en ese texto, el mayor porcentaje de los mensajes de lectores que recibí a lo largo de 2020 fue sobre artículos de opinión.

04/01/2021 14:11:52 CET

Consulta 1959

JUAN MIGUEL SOLER (correo)

Me parece correcto que en un periódico plural se permita escribir a personas de diferentes opiniones,cada lector tiene capacidad de reflexión ,estamos en una sociedad plural, a mi no me suele gustar lo que opina Almudena Grandes pero no me enfado ni me considero estafado por el periódico , entiendo que es otra forma de ver las cosas distinta a la mia.

DEFENSOR DEL LECTOR. En efecto, el periódico ha sido siempre un medio plural que recoge opiniones de diversas tendencias. Defiende la libertad de expresión y, como Defensor del Lector, soy partidario de que también los lectores la ejerzan y de que el periódico las difunda. Eso es lo que he hecho y hago con la de Juan Miguel Soler y otros lectores.

Al margen de eso, el periódico también se ocupa de que se cumpla el Libro de estilo, y así lo ha explicado en mi propia columna -"El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html - el jefe de Opinión, el subdirector Andrea Rizzi, cuando dice:

EL PAÍS tiene entre sus valores fundacionales el compromiso de ‘acoger todas las tendencias’ dentro del marco democrático y ‘respetar al máximo la voluntad’ de los autores de textos de opinión. Así lo establece el Libro de estilo, que también marca los límites: los textos no pueden propugnar la violencia, deben “basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos”.

Algunas columnas del Sr. Félix de Azúa son cuestionables bajo este último criterio. He hablado con él al respecto, manifestándole mi apoyo total a su libertad de criticar a quien considere oportuno pero invitándole a no olvidar ese límite. La sección de Opinión vela por que esos criterios estatutarios se respeten e interviene cuando lo considera necesario. Lo ha hecho con el señor de Azúa y otros autores desde que asumí la responsabilidad del área hace tres meses. Pero la frontera entre libertad de opinión y respeto a las personas no es una fórmula matemática. Es una gestión delicada y subjetiva. Por tanto es discutible y comprendo que haya lectores que discrepen de cómo se lleva a cabo.

04/01/2021 14:15:28 CET

Consulta 1960

TEÓFILO ÁLVAREZ SALCEDO (correo)

Totalmente de acuerdo con Lionel Barber "un periódico tiene que ser capaz de desafiar a sus lectores naturales".

Pero, a veces cuesta llegar hasta el final del árticulo, sobre todo si has tenido que leer descalificaciones burdas e insultos.

Sr Azúa, claro que no ha de renunciar a sus creencias, pero si no coincidimos. por eso no soy su enemigo.

Es tan necesario que disintiendo nos respetemos.

RAE

Adversario ; 2. m. y f. Persona contraria o enemiga.

DEFENSOR DEL LECTOR. En línea con otras quejas que he recibido, es esta una nueva referencia a mi última columna: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

La definición que hace el diccionario de la Real Academia Española (RAE) del término "adversario" hace alusión a este comentario del columnista Félix de Azúa sobre las críticas de lectores a sus textos: “Comprendo la irritación de algunos lectores que sólo quieren leer aquellos textos que confirmen sus creencias, de manera que me excuso, pero no por eso puedo renunciar a las mías. Feliz año también para mis adversarios”.

04/01/2021 17:39:00 CET

Consulta 1961

JOAQUÍN GISMERO BRÍS (correo)

Guardo todavía la portada de El Pais del 24 de Febrero de 1981: “El País con la Constitución”. Desde entonces me he asomado a su periódico con la confianza de encontrar una información veraz, profesional, crítica y liberal. Leo especialmente sus editoriales y columnas de opinión buscando argumentos que cuestionen mis posicionamientos, que abran mi mente, que me enseñen otras formas de razonar y de aprehender la compleja realidad que vivimos. Por ello, valoro profundamente la diversidad de opiniones de sus columnistas: desde mis admirados Fernando Savater o Manuel Vicent a Teodoro León Gross; también aprendo los lunes, con la opinión de personas como Almudena Grandes o Marta Sanz, con las que me siento más distanciado ideológicamente. Supuestamente, los lectores de El País, somos personas con intereses culturales y con mentes críticas, por lo que debemos ser capaces de admitir opiniones diversas y contrarias a las nuestras .De otra forma, no podríamos exigir lo mismo a personas más ideologizadas por sentirse ofendidas con sátiras sobre Mahoma o Jesús de Nazaret. Por ello, le escribo para animarles a seguir con el criterio mantenido hasta ahora a pesar de opiniones favorables a sacar una voz más homogénea. El País, debe ser un referente mundial, dando una información que nos ayude a entender una realidad que se presenta compleja, ambigua y heterogénea, presentando voces plurales desde todos los perfiles ideológicos, con el fin de abarcar todos los ángulos posibles de esta realidad, que nos cuestionen, nos enseñen y nos presenten una visión diferente a aquella que consideramos verdadera por el simple hecho de ser la nuestra.

Muchas gracias por la labor de todos los profesionales que realizáis un trabajo tan digno y brillante como el que lleváis a cabo diariamente durante más de cuarenta años.

DEFENSOR DEL LECTOR. Seguro que la enorme mayoría de los lectores suscribe estas razonadas y razonables consideraciones del lector relacionadas con esta columna: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

También el periódico ha defendido, defiende y espero que siempre siga defendiendo esa pluralidad y diversidad de opiniones. Eso no ha dado jamás problemas a la gran mayoría de los lectores, a la redacción o al periódico en su conjunto. La dirección del periódico y todos los que escribimos en él también estamos obligados a cumplir el Libro de estilo, como explica en esa misma columna el jefe de opinión, el subdirector Andrea Rizzi. No obstante, y como él mismo señala, "la frontera entre libertad de opinión y respeto a las personas no es una fórmula matemática". "Es una gestión delicada y subjetiva", agrega.

04/01/2021 17:48:46 CET

Consulta 1962

JERÓNIMO PACHÓN DÍAZ (correo)

Leo con preocupación los comentarios que en la sección "El defensor del lector" incluyó Vd. en la edición en papel del día de ayer, domingo 3 de enero de 2021, acerca de las molestias que le producen a algunos lectores las opiniones de determinados columnistas de EL PAÍS. Preocupación derivada de que: i) dichas molestias parecerían estar dictadas por la opinión de que D. Félix de Azúa, que es a quién Vd. se refiere, tiene que escribir de acuerdo a las opiniones políticas de los lectores que le trasladan sus quejas, como cuando se dice por un lector, según la sección que Vd. publicó ayer 3 de enero, que el Sr. de Azúa y otros columnistas no dicen "nada negativo de los dirigentes políticos de la derecha salvo alabanzas y panegíricos, ni tampoco nada positivo de los de izquierdas"; ii) porque la reiteración en dicha sección sobre las quejas que motiva D. Félix de Azúa, me hace temer que quieran Vds. prescindir de sus colaboraciones.

Siempre he creído que esta sección estaría dirigida, con las opiniones de los lectores, a preservar el buen periodismo, que para mí es contar la realidad, y no a transciribr quejas sobre lo que a cada uno le gusta o no. Y la realidad es la que es, preservando por supuesto la verdad y la libertad de opinión.

Leo EL PAIS desde su número 1 y, por ello, comprenderá que hay cosas que me han producido verdadero disgusto, incluso en su línea editorial en algunas época, actualmente superada. Pero así es la vida, y que España disponga de un periódico como el suyo es un bien superior a mis gustos y disgustos. Y cuando estos se producen porque no comparto las opiniones de diversos comentaristas, que los hay, o porque su calidad literaria me parece baja, lo que hago es no leerlos (nadie me obliga a ello), y no quejarme, pues seguro que otros lectores disfrutarán con ello.

DEFENSOR DEL LECTOR. Alude el lector a la libertad de expresión y a la pluralidad, unos principios que siempre ha defendido el periódico y lo seguirá haciendo. Esa libertad también es aplicable a los lectores, que opinan libremente lo que quieren y de lo que quieren y, como Defensor del Lector, estoy obligado a reflejarlo en mis textos, de la misma manera en que lo hago con Jerónimo Pachón.

Y sí, precisamente la primera función del Defensor es cuidar los derechos de los suscriptores -la libertad de expresión es uno de ellos- y atender esas quejas, además de cuidar que se cumplan las normas éticas contenidas en el Libro de Estilo, que son de obligado cumplimiento para todos los que publicamos en el diario.

Es este precisamente el primer párrafo del Estatuto del Defensor del Lector: "La Dirección de El PAÍS crea la figura del Defensor del Lector para garantizar los derechos de los lectores, atender sus quejas, dudas o sugerencias sobre los contenidos del periódico y vigilar que el tratamiento de las informaciones sea acorde con las normas éticas y profesionales del periodismo. Podrá intervenir a instancia de cualquier lector o por iniciativa propia".

Por tanto, seguiré publicando quejas de los lectores sobre cualquiera de los textos que se publiquen en el diario, especialmente cuando sean muchos los lectores que inciden en las mismas o similares críticas. Es eso lo que ha hecho el Defensor del Lector desde se creó en 1985.

04/01/2021 19:02:14 CET

Consulta 1963

DEFENSOR DEL LECTOR. Un relevo totalmente puntual.

Después de muchos años, la columna de Almudena Grandes no se ha publicado hoy lunes. ¿Es algo temporal o definitivo?

05/01/2021 00:04:43 CET

Consulta 1964

ÁNGEL RUEDA RODRÍGUEZ (correo)

El domingo pasado sentí vergüenza ajena al leer su artículo “El derecho a opinar sobre los opinadores”, que iba acompañado del jugoso subtitular “Suscriptores del periódico se sienten agredidos por columnistas habituales como Félix de Azúa”.

(Curiosamente, el único de esos columnistas a los que se alude es éste último).

El contenido general de ese artículo suponía una reprimenda pública al escritor, posiblemente para calmar la ira de esos que se quejan de sus columnas cuando en ellas hace referencia a la política nacional.

Días antes, EL PAÍS publicó una carta en la que un grupo de personas –supuestos lectores– se manifestaba en semejantes términos.

Todo ello me hace pensar en una posible campaña orquestada contra Félix de Azúa con el objetivo de que deje de colaborar en EL PAÍS. Por lo que es fácil pensar, que esos ataques contra el escritor se repitan en un futuro próximo.

Para mí, una de las virtudes de EL PAÍS es su pluralidad, y en ese contexto, intelectuales como Félix de Azúa le dan credibilidad al periódico.

Días atrás, EL PAÍS publicó un extenso artículo en el que uno de los más altos ejecutivos del periódico resaltaba la independencia del mismo. El hecho de que el titular de ese escrito hiciera referencia a eso, me recuerda que esa independencia se cuestiona en diferentes ámbitos de manera recurrente. Y es precisamente, la existencia de colaboradores como Félix de Azúa, crítico con el poder, el mejor argumento para combatir tal idea.

Si me lo permite, le sugiero que la próxima vez que se quejen de Azúa, les recuerde que no tienen obligación de leer sus columnas o artículos.

Los que hoy se quejan de Félix de Azúa, mañana dirigirán sus dardos contra Fernando Savater, Juan Luis Cebrián, Antonio Caño, etc.

Y por favor, no vuelvan a regañar en público a Félix Azúa. Todos somos mayorcitos y sabemos de qué va esto.

DEFENSOR DEL LECTOR. En efecto, este periódico ha sido y es tan plural, respeta tanto la libertad de expresión de todo el mundo, que incluso dedica espacios a que los propios lectores ejerzan la suya. Lo he hecho en esa columna a la que alude de nuevo este lector. El título de la misma refleja nítidamente su intención: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

Como Defensor del Lector, seguiré recogiendo las opiniones y puntos de vista de los suscriptores, al igual que aquí recojo la de Ángel Rueda. La suya es tan respetable como la de los demás, incluidos los columnistas del diario. No resulta nada "curioso" que en esa columna se mencione especialmente a Félix de Azúa, sino que lo explico muy claramente: "Esas quejas -sobre columnistas- se centran en dos o tres columnistas y especialmente en Félix de Azúa, a quien ya cité en otra columna hace año y medio por motivos similares".

Sacar conclusiones de la difusión de esas opiniones de los lectores también es libre, pero la principal función del Defensor del Lector es recoger quejas de los lectores y vigilar para que se cumpla el Libro de Estilo. Intentaré seguir haciéndolo.

05/01/2021 00:21:17 CET

Consulta 1965

GUILLERMO CURBERA COSTELLO (correo)

He leído con interés la columna del Defensor del Lector del domingo 3 de enero de 2021 sobre la controversia entre diversos suscriptores y el columnista Félix de Azúa. El enfoque que el Defensor del Lector da a la controversia, recurriendo a la opinión de un exdirector del Financial Times sobre los “codazos” que un diario debe dar de vez en cuando a sus lectores, es interesante y de agradecer en tiempos de excesiva uniformidad.

A mi entender, el problema con las columnas de Félix de Azúa no está, como opinan muchos suscriptores, en sus ingredientes “machistas”, “sectarios”, “amarillistas”, o “próximos a la extrema derecha”. Tampoco está en la “irritación” que Azúa dice generar por “no renunciar a sus ideas”. Ni en los “cardenales causados por los contundentes codazos” que el Defensor del Lector observa que el columnista propina a muchos suscriptores, a cuenta de la libertad de su expresión.

El problema está en que lo único que Félix de Azúa destila en sus columnas es descontento, rabia y rencor. Hay colaboradores del diario que son más conservadores, más sectarios, y menos políticamente correctos, pero cuya opinión busca aportar un punto de vista, aunque implique un codazo. Félix de Azúa no busca el codazo vivificante. No, solo nos proyecta, sin otro objetivo, su amargura.

DEFENSOR DEL LECTOR. Nuevo punto de vista sobre la columna "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

Comprobar las diferentes opiniones de los lectores sobre este asunto -siempre respetables- resulta un ejercicio positivo para quienes, con seguridad, tienen / tenemos como objetivo común que el periódico sea mejor.

05/01/2021 00:27:55 CET

Consulta 1966

FÉLIX PÉREZ-FAJARDO CANO (correo)

La incompatibilidad entre el sentido común (o la cultura más elemental) y el manejo por parte de la redacción de El País de las cantidades (sea del producto o de la mangnitud que sea) parece que no tiene remedio.

Ayer domingo 3-1-2021, un extenso artículo a doble página informaba de “La muerte de los últimos glaciares” de los Pirineos. Pues bien, en el mapa de la página 27, se indica la “Pérdida de volumen de los glaciares” y para aclarar la cosa dice que la pérdida está expresada en toneladas cúbicas. Varias cosas voy a señalar al respecto:

1. Es la primera vez en mi vida que veo que alguien hable de toneladas cúbicas. ¿Qué es eso? Existe la tonelada como unidad de peso... pero la tonelada cúbica???!!!

2. La tonelada es una unidad de peso y no de volumen, que es a lo que dice se refiere.

3. Si han querido decir toneladas (y lo de cúbicas es solo un adorno disparatado) las cantidades que se citan son ridículas. Así, en el galciar que denomina Infiernos habla de 0,271 t. ¡En la bañera del piso donde vivo cabe una cantidad de hielo mucho mayor! ¡Qué absurdo es pues poner esa cifra!

Y la cantidad de 4,581 t (¡¡¡qué precisión para decir un disparate!!!) del mayor glaciar pirenaico cabe holgadisimamente en mi dormitorio.

Curiosamente debajo del mapa citan la fuente. ¿La han copiado mal? ¿Alguien se para a mirar o a entender lo que está escribiendo o reproduciendo?

Aparte, está la guinda de la ortografía. Parece se la tenemos jurada a la lengua francesa. En Noviembre pasado le señalaba un error del Dierctor de la RAE. Ahora el periodista (o el geógrafo) pone Pettit Vignemale (así, con la “t” central arbitrariamente duplicada). Y no es el único error.

En fin, muchas gracias por su atención. Aunque tristemente parece que las criticas de Vd. y las de los lectores les son absolutamente indiferentes.

DEFENSOR DEL LECTOR. Comenta el lector este reportaje: "La muerte de los últimos glaciares de España" https://elpais.com/ciencia/2021-01-02/la-muerte-de-los-ultimos-glaciares-de-espana.html

No conozco en qué magnitudes se mide el desgaste de un glaciar y asumo que jamás he leído ni oído hablar de "toneladas cúbicas", que es el concepto que se maneja en el gráfico incluido en ese reportaje.

He buscado en Internet y solo he encontrado que esa magnitud se manejó en el pasado en el Reino Unido y que ahora aún se emplea en ocasiones en Estados Unidos. Parece claro que, si se echa mano de ese concepto para un trabajo periodístico, debe explicarse con claridad al lector en qué consiste.

Hace poco más de dos años, en otro trabajo sobre el mismo tema y firmado por dos informadores que ahora también han participado en el actual reportaje, se manejaron en todo momento magnitudes de uso más común para los lectores: "Muerte del último glaciar de España" https://elpais.com/elpais/2018/10/18/ciencia/1539878957_121736.html

05/01/2021 00:51:38 CET

Consulta 1967

DEFENSOR DEL LECTOR. El artículo de hace un año que comenta el lector es este: "

55 asesinatos machistas en 2019, la cifra más alta en un lustro

Los especialistas señalan entre las causas del repunte que falta implantar medidas ya aprobadas para proteger a las mujeres y el efecto del discurso negacionista de Vox" https://elpais.com/sociedad/2020/01/01/actualidad/1577902781_933560.html

En él, no se relaciona el aumento de los crímenes machistas -así los denomina el periódico- con "el auge" de Vox, sino con el "discurso negacionista" de ese partido. No es lo mismo.

Por otra parte, es cierto que, al inicio de la pandemia y el consiguiente confinamiento, saltaron todo tipo de alarmas sobre el mayor peligro que podrían correr muchas mujeres que sufren habitualmente malos tratos por parte de sus parejas.

Con el paso del tiempo, las estadísticas muestran que las cifras de asesinadas han descendido y aquí se explican algunos motivos que, según los expertos, han influido en ello: https://elpais.com/sociedad/2021-01-04/2020-el-ano-con-menos-asesinadas-pero-no-menos-violencia-machista.html

WAKTER J. KOVACS (correo)

https://elpais.com/sociedad/2021-01-04/2020-el-ano-con-menos-asesinadas-pero-no-menos-violencia-machista.html

Es curioso este artículo. Recuerdo que el 2 de enero de 2020 achacaron el aumento de mujeres asesinadas al auge de Vox. Este año, que Vox sigue en aumento, las asesinadas bajan. También que, al comienzo del confinamiento, publicaron otro artículo alertando, sin datos, lo decían expresamente, del preocupante problema que supondría para las mujeres el estar encerradas con su agresor y como se podia prever que aumentaría la VG.

Sin embargo no ha sido así y aquí hacen todo tipo de piruetas para justificar el argumento de siempre. Una epidemia de violencia que no se traduce en datos comprobables. Y los que hay van en contra de lo que afirman. Si, ha habido más llamadas, incluso estando encerradas y controladas. Puede que solo fuera necesidad de contacto y hablar con alguien? No sabían cuando alertaban en abril que las muertes bajarían? Lo dijeron? Si cada vez que publican algo es para justificar lo que no se cumplió de lo que dijeron antes, se puede confiar en su criterio?

Tienen derecho los lectores a información veraz y contrastada? Acudir siempre a las mismas fuentes, que fallan una y otra vez y solo repiten argmunentos sin pruebas es ofrecerla? Puede El País realizar una investigación sin conclusiones a priori y con opiniones discrepantes sobre el asunto?

05/01/2021 19:39:43 CET

Consulta 1968

ROSA DE MATEO (correo)

En la sección de hoy día 5/01 el Sr. Azúa parece que no nos ha dado el día como viene haciendo últimamente, faltón, arrogante y poco ecuánime. Muy buenos los argumentos de los lectores del otro día con los que me identifico plenamente.

Este Sr. no creo que cuadre con la línea editorial de El País así que si los martes lo perdiéramos de vista sería agradable.

DEFENSOR DEL LECTOR. Alude la lectora a esta columna de Félix de Azúa de hoy: "Mi opinión" https://elpais.com/opinion/2021-01-04/mi-opinion.html , que hace referencia a mi columna del domingo: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

05/01/2021 19:51:42 CET

Consulta 1969

JOSÉ MARÍA MORENO (correo)

De su columna del domingo obtengo las siguientes conclusiones:

1. Las quejas sobre los columnistas son las más habituales, al tiempo que deben conocerse las opiniones de los lectores. El diario apenas ha hablado de las quejas sobre los columnistas en este año y las opiniones de los lectores apenas se conocen.

2. Las quejas se centran en dos o tres columnistas. Parece que las quejas solo vienen por las opiniones políticas de esos columnistas. En ese caso qué poco contrapesado está este periódico, no? ¿Cuántos columnistas hay en el diario?

3. No parece haber quejas sobre su calidad literaria, la repetición de temas, la obsesión con los temas que les llevan a hablar a todos de lo mismo, las faltas de respeto de los columnistas que parecen no ser 'progresistas', la falta de datos verificados,...

4. Realmente no sabemos qué opinan los lectores. Las cartas se dan a conocer según y como. No se sabe cuantas llegan ni de qué temas, qué proporción representan las que se publican finalmente. Aun así el defensor, con esta nula transparencia, se permite hablar de estas quejas a Azúa.

5. Azúa es de los que menos habla de política, imagínense el grado cero de escritura (y no tan solo política) que tenemos que aguantar otros lectores del resto de columnistas.

6. Afortunadamente, Rizzi parece de otro periódico y se nota su nueva influencia. Esperemos que dure un tiempo. Lo digo por los suscriptores.

7. Cuando el defensor se refiere a los suscriptores como sujetos de su información, ¿está haciendo márketing o está adjudicandoles un poder que nunca tuvieron (ni tendrán)?

DEFENSOR DEL LECTOR. Nuevo comentario al hilo de mi columna del domingo: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

En ese texto hago referencia solo a unos pocos lectores que, desde mi punto de vista, expresan puntos de vista que se reiteran en los muchos mensajes que recibo al respecto.

No hay ningún interés del periódico en ocultar las opiniones de los lectores. Lo demuestra la intención de esa columna del domingo que está reflejada en el propio titular: "El derecho a opinar sobre los opinadores". Pero además, a diario se publican en diferentes zonas esas opiniones de los lectores, y no solo en la zona de Cartas al Director.

A diario se difunden una media de 3.000 opiniones de los lectores que aparecen al final de las noticias en el epígrafe "Y tú qué piensas?" Además, en este mismo canal aparece cada día una selección de mensajes de los lectores junto con comentarios míos. A todos ellos les respondo por correo electrónico para decirles que su texto ha sido publicado aquí.

Si ahora identifico en ocasiones a lectores y suscriptores es porque, desde mayo pasado, los contenidos digitales solo son accesibles en su totalidad a los suscriptores. Los artículos de opinión solo pueden ser leídos por suscriptores.

05/01/2021 20:14:07 CET

Consulta 1970

Siento, señor Yárnoz, volver sobre Félix de Azúa, pero me temo que el autor ha convertido sus columnas en un ajuste de cuentas contra sus “adversarios”. Hoy martes compara al Gobierno legal y legítimo salido de las urnas con “los jefes del Régimen” (franquista, se entiende). ¿Cómo debemos tomarnos algunos lectores (ya sé que no todos) semejante provocación gratuita? Ustedes son EL PAÍS, no twiter, donde todo vale, incluida la mentira.

Esgrime el autor su edad y su experiencia durante el franquismo para expresar su libre opinión. Es muy libre de hacerlo. Pero dudo que en aquel régimen golpista y sanguinario Félix de Azúa dispusiera de una tribuna semanal en el diario de mayor tirada para manifestar su “censurable agresividad” contra la autoridad por la que no siente respeto.

DEFENSOR DEL LECTOR. Nueva alusión al texto de Félix de Azúa publicado hoy ("Mi opinión" https://elpais.com/opinion/2021-01-04/mi-opinion.html ), que hace referencia a mi columna del domingo: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

05/01/2021 20:19:14 CET

Consulta 1971

FÉLIX REBOLLO SÁNCHEZ (correo)

No entiendo cómo, en este caso, las que saben escribir son despedidas. En concreto, Elvira Sastre fue luciérnaga los viernes. Almudena Grandes-galdosiana y apellidada ateneísta en expresión esproncediana-, ¿se puede llegar más alto con estos dos adjetivos? Los lunes echaremos de menos a Vázquez Montalbán, Eduardo Mendoza y a Almudena Grandes. Ánimo, Almudena. Esperemos que prosigas en El País Semanal.

DEFENSOR DEL LECTOR. Aquí no ha habido ningún despido. Almudena Grandes faltó ayer a su cita del lunes en la última página de la edición impresa, pero fue una ausencia esporádica, puntual. Ya lo expliqué en esta entrada anterior: https://elpais.com/Comentario/1609800926-c0bb3c52001a15fe01f3e2e2ba03e8fd/es

05/01/2021 20:25:01 CET

Consulta 1972

DEFENSOR DEL LECTOR. Es este el editorial al que se refiere el lector: https://elpais.com/opinion/2021-01-04/pesimo-inicio-de-la-campana-de-vacunacion.html

Seguro que asiste la razón al lector desde el punto de vista técnico. El verdadero objetivo del editorial, como se indica en el subtítulo es alertar sobre "las necesarias correcciones urgentes para agilizar la administración de las dosis".

LUIS GUERRA ROMERO (correo)

El editorial de hoy, “Pésimo inicio de la campaña de vacunación”, enfatiza sobre la urgencia de impulsar la campaña de vacunación frente a la covid-19. Estoy de acuerdo con las consideraciones aludidas. Mi crítica es sobre el retraso de “forma inexcusable del objetivo de la vacunación, que es alcanzar la inmunidad de grupo”.

Se trata de un error conceptual notable, inaceptable en un editorial de El País”. Desafortunadamente dicho error es bastante frecuente cuando se alude a la inmunidad de grupo o de rebaño. Ésta NO ES NUNCA un objetivo de ninguna campaña de vacunación frente a cualquier microbio, sea el virus causante de la covid-19, el del sarampión u otro. El VERDADERO OBJETIVO es lograr que el 100% de los candidatos a ser vacunados sí lo sean. Cuando este objetivo no se logra, la minimización de riesgos acude a identificar el porcentaje mínimo de cobertura vacunal que logra la “máxima protección posible” de la población. Por ejemplo, si solo se logra vacunar al 70% de los candidatos, se analiza si este “fracaso” de la campaña, con el 30% de no vacunados, puede “garantizar en buen grado” que los no vacunados no generen brotes infecciosos al estar “protegidos como rebaño” frente a la adquisición de la infección. Es decir, si se lograse una ausencia “suficiente” de circulación del microbio en la población que proteja indirectamente también a los que no han sido vacunados.

El establecimiento de un porcentaje de inmunidad de grupo frente a la covid-19, al que con frecuencia se alude, sea de un 60, 70 u 80%, por diversos expertos, es una asunción aún con escasos fundamentos científicos, basado esencialmente en la extrapolación de los conocimientos de otros programas de vacunación. La continua referencia de estos porcentajes en la prensa o por los supuestos expertos, está causando, en mi opinión, más daños que beneficios, pues desenfoca el auténtico objetivo de la actual campaña de vacunación: lograr una cobertura del 100% de los candidatos a ser vacunados.

Hace unos meses escribí un breve artículo sobre este tema, publicado en la web de la Escuela Andaluza de Salud Pública (https://www.easp.es/web/coronavirusysaludpublica/la-inmunidad-de-rebano-y-control-de-la-covid-19-una-hipotesis-plausible-o-una-propuesta-muy-peligrosa/) al que remito a los interesados en el tema.

05/01/2021 20:27:19 CET

Consulta 1973

DEFENSOR DEL LECTOR. El lector, como otros anteriores, se refiere al texto de Félix de Azúa publicado hoy ("Mi opinión" https://elpais.com/opinion/2021-01-04/mi-opinion.html ), que hace referencia a mi columna del domingo: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

RICARDO FORCAT (correo)

Al Sr. de Azúa

En relación a su columna publicada el día 5 de enero de 2021 en El País, deseo manifestarle lo siguiente:

En lo que a mi atañe, mi crítica iba más contra el Diario que contra Vd. al que le reconozco como a todos los ciudadanos el derecho de expresar sus opiniones y digo contra el diario, ya que a mi entender, sus declaraciones no caben en un periódico que se dice progresista y no debería a tenerle en su nómina.

Como decía en mi carta al Defensor del Lector, me parecería excelente que sus opiniones se vertieran en otros diarios más conservadores, pero no en éste al cual estamos suscritos bastantes más de "una decena" y que no pagamos para leer sus columnas.

Un diario no es un ente aséptico e imparcial, los diarios tienen opinión y al margen de que las noticias que publiquen sean lo más exactas posibles pues su labor es la de informar, sus columnas deben manifestar el pensamiento del periódico.

En cuanto a lo de llamar "talluda" a la Sra. Lastra, me parece que es una pobre crítica la que le hace, quizá porque no tiene otra de que acusarle. Por cierto que nunca le he oído tildar de nada a nadie de la derecha, parece que sintonizan más con su manera de pensar.

Sr. de Azúa, ¿no le parecen "rancios abolengos" los postulados que mantienen los partidos de la derecha próximos al franquismo?, son bastante más rancios que los de "chavistas, peronistas y separatistas" con los que por cierto, no comparto sus ideas.

En cuanto a mi edad, tengo 73 años y como Vd. he conocido la Dictadura y francamente, no se que similitud puede encontrar en la actitud de nuestros gobernantes actuales que le recuerde ni vagamente aquellos años. Precisamente, la "agresividad", "el uso abusivo, tramposo o embustero" lo encuentra a diario en los partidos de esa derecha que tanto respeta.

¿Por último, ¿cree Vd. eso que dice de que los partidos en el Gobierno, están sometidos "al opio, las prebendas o el dinero del poder"?, vuelva la mirada a su derecha por favor.

05/01/2021 20:35:50 CET

Consulta 1974

JOSÉ ANTONIO FERNÁNDZ RIVERO (correo)

Soy lector asiduo de El País desde 1976. En todos estos años solo me he dirigido a Vd. en dos ocasiones: una hace unos meses sobre una fotografía, en mi opinión "parcial", del Hospital Cendal de Madrid y esta de hoy.

Mi afinidad con su periódico es compartida por muchos de mi generación que estaban, como yo, en la veintena cuando apareció El País. Y como el tiempo no pasa en balde, ni para nosotros ni para el diario, temo que cada vez sintonizamos menos. Nuestra generación ha aprendido a valorar y a respetar la diversidad de opiniones (crecimos en una sociedad en la que predominaba el dogma y conservamos un gran espíritu crítico sobre todo ante el pensamiento único).

Me creo por tanto obligado a romper una lanza en favor del articulista Félix de Azúa ante la retahíla de críticas que recoge su sección del domingo. Sin justificar cualquier exceso que haya podido cometer en críticas personales, creo que su columna contribuye a hacer de El País un medio más plural y equilibrado. Es posible que a algunos de sus lectores más "comprometidos" les choquen expresiones críticas con el Gobierno, pero en la base de suscriptores de un diario de tan amplia difusión cabemos si no todos, muchos, o al menos yo así lo entiendo, y también nosotros debemos poder esperar que el Defensor del Lector tenga en cuenta nuestra sensibilidad, aunque seamos más parcos en manifestarla.

Frente a los que puedan creer que el futuro de este país está en políticas como las que han llevado a Argentina y Venezuela a su situación actual, otros creemos que nuestro lugar está en Europa y en sus democracias. Y si se critica a éstas por imperfectas, ¿qué no cabrá criticar de aquéllas? ¿Cuál es el modelo de sociedad que el Gobierno nos propone para el futuro del país?. Uno no es progresista simplemente porque así lo manifieste. Los que hemos nacido en los 50 sabemos lo que es el progreso y lo que no lo es sin necesidad de que nos lo digan. Si El País se identifica solo con los lectores que propugnan esas y otras experiencias parecidas como algo positivo para la sociedad perderá no sólo ecuanimidad, sino otros lectores más centrados que le han acompañado y sostenido a lo largo de su existencia.

DEFENSOR DEL LECTOR. Como ya he reiterado en este canal, EL PAÍS ha defendido, defiende y defenderá la pluralidad en sus páginas y el derecho a la libertad de expresión. También la de los lectores para decir lo que opinan y, como Defensor del Lector, seguiré difundiéndolas como hice en mi columna del domingo.

Por otra parte, el periódico -y yo también- debe velar por que se cumplan los principios del Libro de Estilo. Lo explicó perfectamente en mi columna el subdirector y jefe de Opinión, Andrea Rizzi:

EL PAÍS tiene entre sus valores fundacionales el compromiso de ‘acoger todas las tendencias’ dentro del marco democrático y ‘respetar al máximo la voluntad’ de los autores de textos de opinión. Así lo establece el Libro de estilo, que también marca los límites: los textos no pueden propugnar la violencia, deben “basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos”.

Algunas columnas del Sr. Félix de Azúa son cuestionables bajo este último criterio. He hablado con él al respecto, manifestándole mi apoyo total a su libertad de criticar a quien considere oportuno pero invitándole a no olvidar ese límite. La sección de Opinión vela por que esos criterios estatutarios se respeten e interviene cuando lo considera necesario. Lo ha hecho con el señor de Azúa y otros autores desde que asumí la responsabilidad del área hace tres meses. Pero la frontera entre libertad de opinión y respeto a las personas no es una fórmula matemática. Es una gestión delicada y subjetiva. Por tanto es discutible y comprendo que haya lectores que discrepen de cómo se lleva a cabo.

Esos principios a los que alude Rizzi también están vigentes desde el origen del periódico y espero que lo sigan estando.

05/01/2021 20:49:54 CET

Consulta 1975

DEFENSOR DEL LECTOR. Alude el lector, como otros anteriormente en este canal, al texto de Félix de Azúa publicado hoy ("Mi opinión" https://elpais.com/opinion/2021-01-04/mi-opinion.html ), que hace referencia a mi columna del domingo: "El derecho a opinar sobre los opinadores" https://elpais.com/opinion/2021-01-02/el-derecho-a-opinar-sobre-los-opinadores.html

MIGUEL ÁNGEL PAYO (correo)

¡Acabáramos!

Como ya era bien sabido el Sr. Azúa es un propagandista (gratis et amore, se supone) del partido CIUDADANOS. Por supuesto es muy libre.

Así se deduce de su columna de hoy, en la que contraataca a los lectores que disienten del contenido (parcial y ahora vemos que también partidista) de sus columnas semanales.

Más difícil es dar por bueno que esa sea la razón de sus actuales diatribas tan feroces como injustas contra el poder actual, un gobierno de coalición progresista. Cabe pensar en su motivación revanchista y de resentimiento. “No le miman”, diríamos, como él estaba acostumbrado antes.

Se equivoca interesadamente cuando dice que bien conoce (y ¿acaso padeció?) los rigores del ordeno y mando de la dictadura franquista. No hay constancia histórica de ninguna represalia franquista sobre él o su obra; apenas era un estudiante universitario. Eso sí, patrocinado como escritor autor de “La historia de un idiota contada por sí mismo”. Con el apoyo de intelectuales de éxito en esa época (la época, no personalmente ellos): el ingeniero y novelista Juan Benet o el maestro García Hortelano. Ambos de prestigio intelectual. Ambos catapultaban en el mundo de las letras a sus pupilos, entre los que estaban el poeta Martínez Sarrión, o Marías, el Joven, como le llamaban ellos, entre un grupito selecto de afinidades electivas.

La pregunta sigue siendo la misma: cómo es posible que El País, fuera de su línea editorial a la que tiene pleno derecho –el mismo –por cierto- que sus suscriptores y lectores- selecciona a un nutrido grupo de columnistas que ofenden su sensibilidad o la línea del diario? No se me diga que el objetivo del periódico es la pluralidad de opinioes, auque éstas disientan de su línea editorial. O que ésta, su línea editorial, consiste en eso: admitir y publicar opiniones contrarias.

Una cosa es disentir y expresarse contra el periódico o sus lectores por una diferencia de opinión, pero otra muy distinta es ofender gratuita e irresponsablemente por una suerte de resentimiento bilioso, porque no cantes (el PAÍS y sus lectores) al mismo son que ellos marcan desde sus columnas.

¿Dónde se ocultan los ‘dictadores’? ¿Acusando de los mismo a los demás?

05/01/2021 21:04:28 CET