María Corina Machado apuesta ante empresarios en Madrid por la “privatización total” de la petrolera estatal venezolana
La líder opositora defiende su modelo económico para un país “quebrado” y afirma que “la caída del régimen será para América como la caída del Muro de Berlín para Europa”


En su última jornada de eventos públicos en Madrid, la líder opositora venezolana María Corina Machado ha desgranado este lunes en un desayuno informativo algunos de los pasos a corto y medio plazo para la llegada de la democracia a Venezuela, un acontecimiento que ha comparado con la caída del Muro de Berlín para Europa. “No conocen la fuerza de un país decidido a ser libre”, ha insistido ante un auditorio que ha recibido con un aplauso y en pie su intervención. Para la líder opositora, “Venezuela se convirtió en un foco estratégico y en un hub de las redes criminales que tomaron control de nuestros recursos e instituciones", ha dicho. “Tomar el control de Venezuela fue estratégico para extender por las Américas un modelo, de ahí que la caída del régimen será para el continente comparable a lo que pasó en Europa con la caída del Muro de Berlín”. Según la dirigente opositora, “esto traerá la democracia a Cuba y a Nicaragua”. Acompañada del expresidente socialista Felipe González, Machado, ha apostado por un “proceso de privatización total para PDVSA”, la petrolera estatal venezolana carcomida por décadas de corrupción.
Durante su tercer día en la capital, Machado ha descrito la agónica campaña del verano de 2024 que derivó en un fraude electoral. “Nadie hubiera aceptado ir a unas elecciones, pero entendimos que era la única forma de avanzar hacia una transición y desmontar la estructura criminal. Había un riesgo monumental solo con abrir la boca y lo hicimos y a partir de ahí comenzó el terror. Fue [para el chavismo] una derrota espiritual, moral y electoral”, ha subrayado.
“¿Qué viene ahora?”, se ha preguntado Machado. A corto plazo, ha afirmado, hay que terminar con la liberación de presos políticos y los más de 400 opositores que siguen encarcelados, principalmente 186 militares. Después, ha agregado, desmontar los centros de tortura y el regreso de millones de exiliados que han tenido que salir de Venezuela. En paralelo, plantear cuanto antes un calendario electoral.

En su repaso económico, la líder venezolana ha descrito un país arrasado donde los maestros cobran un dólar semanal de salario. “Piensen que es un país devastado que será el primero reconstruido en la época de la inteligencia artificial”, ha continuado durante el evento organizado por Nueva Economía Forum. Para la líder opositora, si algo ha dejado claro la actual crisis con Irán es que Europa necesita “un proveedor fiable de petróleo y eso solo es posible con un país con reglas claras”. “Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, las octavas de gas, undécimas en reservas de agua potable, minas de oro...”, ha desgranado Machado.
Según los cálculos del equipo de la política, actualmente Venezuela extrae, en el mejor de los casos, un millón de barriles de petróleo diarios. Sin embargo, para llegar a los cinco o seis millones a los que aspira es necesaria una inversión de entre 150 y 190 millones de dólares. “¿Quién los va a traer?, ¿de dónde van a salir?“, se ha preguntado al enviar un mensaje a los empresarios que la escuchaban: “Si quieren invertir, vengan a hablar con nosotros, que les diremos lo que vamos a hacer en electricidad, sistema bancario, petróleo, turismo...”. María Corina Machado ha hablado de un “proceso de privatización total para PDVSA”. “Mi equipo ya ha tenido contactos con las empresas españolas y las empresas españolas tendrán el papel que ellas quieran tener”, ha insistido.
En una de sus breves referencias a la política nacional, ha afirmado: “Espero que España pueda tener pronto unas elecciones de las que salga un Gobierno que acompañe la causa hispanoamericana”. El actual Gobierno de Pedro Sánchez no reconoció la victoria de Maduro en las últimas elecciones, dio asilo al candidato impulsado por Machado, Edmundo González Urrutia, y acaba de conceder la nacionalidad al dirigente opositor Leopoldo López. La política venezolana también ha dicho que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero “no ayuda a acelerar una salida democrática”. Preguntada por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha eludido entrar en confrontación.
Todos los escenarios que se dibujan de Venezuela ha continuado, “siempre dejan una variable a un lado: la gente”. “Nos decían que era imposible unificar un país y traer esperanza, y hemos dado la vuelta a esa opinión. Las elecciones son la forma de canalizar pacíficamente un país”, ha subrayado Machado antes de salir hacia el Senado, donde celebra su último acto público en España.
En su intervención, ha estado acompañada del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Pero han estado también nombres destacados de la política y la economía de ambos países, como el líder opositor Leopoldo López, dueños de medios de comunicación venezolanos y un gran número de los consejeros de la Comunidad de Madrid.

La presentación del acto ha corrido a cargo del expresidente Felipe González, quien ha definido Venezuela como un “régimen dictatorial” y ha pedido el regreso de María Corina Machado con completas garantías de seguridad, para lo que ha solicitado el apoyo de la comunidad internacional. Sobre la premio Nobel de la Paz, González ha destacado su “liderazgo no mercenario”, que ha calificado como un liderazgo que “no ha pedido nada y lo ha entregado todo luchando contra la dictadura venezolana. Liderazgo no mercenario, la primera característica, liderar sin pedir nada a cambio”, ha remachado González.
En una entrevista anterior con la agencia Efe, Machado se ha desmarcado de los cánticos de “fuera mona” que se escucharon en la Puerta del Sol durante la actuación de Carlos Baute, en referencia a la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. “Jamás se escuchará en mi boca una palabra o una expresión que juzgue o descalifique a una persona por su religión, por su género o por su raza”, ha defendido. “Nosotros planteamos un proceso de sanación y de rencuentro que se basa en el respeto a la dignidad y al derecho de cada quien a vivir libremente en base a sus ideas”, ha añadido. En consecuencia, “por supuesto que rechazamos cualquier descalificación de esta naturaleza”.
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