María Corina Machado defiende que la cumbre de Barcelona “confirma” que el encuentro con Sánchez “no debía hacerse”
La líder opositora venezolana admite que coordina con Estados Unidos su regreso a Venezuela


Es difícil sacar más jugo a dos días en Madrid. Según la agenda, en los días que pasará en la capital, la líder opositora María Corina Machado ya se ha visto con dos líderes de la oposición, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal; ha recibido la Llave de Oro de Madrid de manos del alcalde y este sábado se encontrará con Isabel Díaz Ayuso y dará un mitin masivo a la colonia venezolana en el corazón de la capital. Antes estuvo en el programa de Ana Rosa en Telecinco, fue al hospital a ver a Edmundo González y el lunes, estará con Felipe González y participará en un desayuno con empresarios.
En la única rueda de prensa prevista, la que ofreció este sábado, Corina Machado justificó no haberse visto con Pedro Sánchez con una sola frase: “Las declaraciones de Barcelona confirman que ese encuentro no debía hacerse”. Fue su única respuesta a un desencuentro sobre el que hasta ahora simplemente había dicho “que no era conveniente”.
Ante la sistencia de los periodistas y sin citarlos directamente, María Corina critió a Pedro Sánchez y al resto de presidentes reunidos en Barcelona al decir que “hay actores que cuestionan, obstaculizan y amenazan el proceso democrático”. Segun la Premio Nobel de la Paz, “en este momento hay quienes quieren mantener el statuo quo y quienes quieren avanzar. Para detectar a unos y a otros, solo pregúnteles cuándo deben celebrarse las elecciones en Venezuela”, dijo. El equipo de la líder venezolana dejó entrever que no habían sentado nada bien el reconocimiento de Lula da Silva o Gustavo Petro a Delcy Rodríguez salidas desde la cumbre progresista.
En su respuesdta a las más de treinta cuestiones que recibió a continuación, María Corina abordó la mayoría de los temas por los que siempre le preguntan: su regreso a Venezuela, la relación con Trump, los cambios dentro de su país y su difícil relación con los mandatarios progresistas de la región. En esta dirección lanzó a Petro uno de los pocos dardos con nombres y apellidos, cuando el presidente de Colombia sugirió la conformación de un gobierno de coalición entre chavismo y oposición en Venezuela. “Cuando había elecciones fraudulentas en Venezuela, querían que participaran y ahora temen a las urnas”, critió.
Sin embargo, Corina Machado estaba más interesada en centrarse en la realidad venezolana y el papel de los hermanos Rodríguez que en hablar de Barcelona. “Nadie se chupa el dedo sobre quiénes son estos personajes. Está cumpliendo las órdenes que se le envían”, dijo sobre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. En cuanto al Nobel, la líder venezolana insistió en que no se arrepiente de haber entregado la medalla a Trump: “No, no me arrepiento, es el mandato que recibí de los venezolanos con el unico objetivo de avanzar en un proceso”.

“Voy a volver a Venezuela y lo estoy haciendo en coordinación con Estados Unidos”, confesó a los periodistas que le preguntaron por su seguridad personal. “Recientemente han vuelto a detener a un político de Primero Justicia en el aeropuerto y eso es un mensaje también para mí porque quieren que no siga adelante con mi determinación de volver”, señaló sobre su futuro inmediato.
María Corina Machado, que pasó 12 años sin poder salir del país y 17 meses en la clandestinidad, relató el sufrimiento de vivir separada de sus hijos o su madre y describió la lucha de los venezolanos como una “lucha existencial, ética y espiritual donde no hay lugar para la equidistancia o la neutralidad frente al crimen, la violencia y el mal”, describió. “Solo hay dos posiciones: estar con el régimen o con la sociedad venezolana”, insistió.
Sobre la decisión de readmitir a Venezuela en el Fondo Monetario Internacional, Corina Machado dijo que esto obliga a transparencia. “Por fin, queremos saber cuáles son las reservas, los ingresos, las deudas o el oro del banco central. Esto impone un elemento de control en la economía y a esto el régimen le tiene pavor”.

Cuando apenas llevaba unos minutos en su intervención, María Corina Machado tuvo que interrumpir con lágrimas en los ojos su rueda de prensa para abrazar a Catalina Ramos, antigua colaboradora y encarcelada durante muchos meses. Como en todas sus intervenciones en Madrid, la líder opositora alternó sus mensajes políticos con momentos de gran emoción, lágrimas y largos abrazos con periodistas exiliados, colaboradores con los que se reencontraba después de años separados o antiguos miembros de su partido a los que dejó de ver de un día para otro cuando tuvieron que abandonar el país.
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