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El PP trata de tumbar el relato de la concejala con una cadena de correos que, sin embargo, refuerza el testimonio de la víctima

El partido de Ayuso filtra mensajes privados y el nombre de la concejala “por error”. Los mensajes confirman cómo, en privado, la número tres del partido reconoce que se trataba de un acoso “de manual”

El PP ha filtrado este jueves una cadena de correos entre la exconcejal de Móstoles que ha denunciado al alcalde de acoso y el Gobierno de Madrid, una prueba con la que pretende desmontar el caso de acoso sexual que denuncia ella. Sin embargo, si se leen con atención los mensajes intercambiados, refuerzan la versión de la denunciante y revelan que Isabel Díaz Ayuso no quiso reunirse con ella con la excusa de tener una agenda muy apretada. Al mismo tiempo, el equipo de la presidenta de la Comunidad de Madrid dilató el proceso y no respondió a algunas llamadas de teléfono de la presunta víctima, que también escribió correos en los que se muestra desesperada por la poca atención. En una reunión, la vicesecretaria general del PP madrileño, Ana Millán, llega a decir: “Esto es un acoso de manual”. Nadie en el partido hizo nada para ayudarla.

La filtración que ha hecho el partido supone desvelar los mensajes de la concejala e incluso dar a conocer su nombre, que este periódico había mantenido en el anonimato. Uno de los asesores de Ayuso ha asegurado que se ha tratado de “un error”. Esa misma fuente sostiene que la mujer que ha denunciado al alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, no se refiere en ningún momento durante sus comunicaciones a acoso sexual, sino a “situación laboral” y “discriminación”. Pero eso no es cierto. El abogado de ella, en un mensaje fechado el 23 de septiembre de 2024, escribe a una dirección de correo electrónico que corresponde al Gabinete de Ayuso: “Me pongo en contacto con ustedes como letrado defensor de [omitido por este periódico] para tratar la situación de presunto acoso sexual y/o profesional padecida por la misma en Móstoles”.

Cuando el abogado escribe esto ya han pasado casi siete meses exactos desde que ella dio la voz de alarma, el 26 de febrero. El caso permanecía estancado. “Son múltiples las veces que se ha puesto en contacto con ustedes, pidiendo amparo debido a la situación que está sufriendo [omitido] y de la que ustedes son sobradamente conocedores, sin que nos conste acción correctora”, se queja el defensor.

Uno de los hombres de confianza de Ayuso quiere desacreditar a la víctima y defiende que el Gobierno madrileño actuó bien al reenviar los correos al partido, “ya que [las denuncias] no son parte de la acción del Gobierno”. El secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, también echa mano de este argumento: los casos de disciplina que afectan a alcaldes de ciudades de más de 100.000 habitantes, como es el caso de Móstoles, se despachan directamente en Génova, la sede del partido a nivel nacional, pese a que la presidenta también lidera el PP regional.

La denuncia de la concejala, revelada en exclusiva por EL PAÍS, ha caído como una bomba en la política madrileña. Ha coincidido con un pleno de la Asamblea de Madrid en el que Ayuso ha desmentido a la víctima y ha acusado a la Moncloa de estar detrás de “un caso fabricado”. Consultando su agenda, se puede desmentir fácilmente que no tuviera tiempo para atender a la edil. Por ejemplo, tenía libre las tardes del martes y miércoles, 27 y 28 febrero y todo el viernes, 1 de marzo, informa Fernando Peinado.

La concejala se integró al equipo del alcalde en otoño de 2022, cuando era candidato y poco antes de las elecciones en las que resultó elegido con 38.200 votos. Le dieron un cargo de responsabilidad, pero poco a poco descubrió, según su versión, que Bautista quería mantener con ella algo más que una relación profesional. Las insinuaciones de carácter sexual se multiplicaron e invadieron su día a día. Ella, casada y con un hijo pequeño, le dijo que no sentía la misma atracción hacia él, de acuerdo a su relato de los hechos recogidos en un escrito enviado al el Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP. Entonces, ofendido, el alcalde comenzó a apartarla del día a día del Ayuntamiento. La expulsó de su círculo de confianza.

En octubre de 2024, después de una sucesión de súplicas que no fueron atendidas, dimitió de su cargo y pidió darse de baja en el PP. Su abogado, poco antes, había perdido la paciencia. En un correo pide explicaciones señalando cuatro puntos que muestran la dejadez del partido. El gabinete responde que ha reenviado los mensajes.

El argumento del PP queda desmentido por segunda vez al comprobar qué fue lo que contó la edil en uno de sus emails dirigidos directamente a Ayuso y que encabeza como “buenos días, Presidenta”. Se queja de que ha mantenido tres reuniones en Génova, ha elaborado seis escritos pidiendo amparo “y no solamente no se ha activado ningún protocolo, sino que además se afirma que no hay datos suficientes”. Señala que el 11 de marzo se vio con Serrano y con Ana Millán, durante dos horas. Para demostrar que esa conversación “es real”, reproduce un diálogo con todos los detalles y sostiene que cita “literalmente”. Esas palabras le hacen creer al PP que la mujer grabó las reuniones.

A continuación, citas textuales de la conversación entre Alfonso Serrano y Ana Millán en presencia de la presunta víctima (muchas de ellas recogidas en el primer texto de EL PAÍS), después de que las dos mujeres estuvieran hablando un rato antes de que llegara él. A veces le hablan directamente a la concejala.

Millán: [Dirigiéndose a Alfonso Serrano cuando se incorpora a la reunión]: Te resumo rápido. Ana me dice que lleva viviendo una situación personal incómoda desde antes de las elecciones, en la que Manuel la nombra Jefa Adjunta de campaña. Pasan más tiempo juntos y el problema empieza cuando Manuel junta lo personal y lo profesional, a partir de su negativa empiezan las diferencias. Ana está contando datos objetivos y yo estoy apuntando”.

Millán: A mí lo que me importa es la persona y veo que estás sufriendo mucho por lo que ha sucedido. Tú achacas todo a tú no”.

Millán: Llegados a este punto en el que no puedes más y vas a denunciar. ¿De verdad que te merece la pena por tus hijos, por ti, por tu padre? Hay veces que se consigue más hablando, una vez que lo hagamos público, desgraciadamente se va a hablar de vosotros siempre.

Millán: Desgraciadamente, a las mujeres, y en los pueblos como Móstoles, se utiliza la misma táctica porque estamos liadas con no sé quién… y en la mayoría de los casos esas cosas salen de dentro.

Millán: Lo que no puedes permitir es que te afecte porque llevas 10 meses aguantándolo. (...) Ana, ayuda no es hacerlo público, eso te va a hundir.

Millán: Me importan las personas, te está costando la salud. Lo que no puede ser bueno para ti es una denuncia en el juzgado porque te comen (...). En el Partido Popular estamos para ayudarte. (...) Ese amparo que pides, pasa porque te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia. Vamos a parar esto. Esto es un acoso de manual. (...) Tienes que protegerte a ti y protegerte es no hacer nada”.

Serrano: Mi máximo respeto a lo que tú sientas y hayas vivido. (...) Aquí lo que estamos hablando es que te ficha Manuel, te pone de número dos, hay un conflicto entre lo personal y profesional. Te tira los tejos, tú le das calabazas y a partir de ahí todo cambia, ¿estamos hablando de esto? (...) Estamos aquí para ayudarte, podemos hablar contigo.

Serrano. ¿Qué podemos hacer? No vale venir aquí a contar esta situación sin proponer solución. Lo que tú pides es respeto, que se respete tu trabajo. Aquí estamos hablando que por un tirarte los tejos la actitud de Manuel es esta, ¿o hay algo más? (...). No es cuestión de tapar, es que una denuncia pública o judicial, te afectaría a ti.

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