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Miles de venezolanos celebran en la Puerta del Sol de Madrid la captura de Maduro: “Este Gobierno ya cayó”

La comunidad del país sudamericano celebra por todo lo alto un día histórico, con una fiesta improvisada en la Puerta del Sol en la que faltó Ayuso

Cientos de personas se concentran en apoyo de Venezuela y celebran la captura de Nicolás Maduro en la Puerta del Sol de Madrid el 3 de enero de 2026.Foto: Diego Radamés (Europa Press) | Vídeo: EPV

El escenario era el de tantas otras veces, la Puerta del Sol. Pero hoy el ánimo era distinto. El lema “Este gobierno va a caer” fue cambiado por “este gobierno ya cayó” y el himno sonó distinto cuando llegaba a su línea más conocida: “Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó”. A partir del mediodía y de forma espontánea, miles de venezolanos —3.000 según la delegación del Gobierno— en Madrid se concentraron en este día histórico, el de la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, en la plaza que han convertido en un símbolo de su lucha, la del kilómetro cero de la capital de España.

No apareció la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, que tiene ahí la sede de su Gobierno y que en otros días señalados se ha unido a los manifestantes. Este sábado mandó su apoyo y cariño a los venezolanos en una valoración para la cadena autonómica, Telemadrid. Usó buena parte de su mensaje para atacar al presidente Pedro Sánchez, sore quien dijo que no ha estado “en los pasos más valientes que se han dado para liberar al pueblo de Venezuela”.

Los venezolanos montaron una fiesta en Sol a pesar de la incertidumbre sobre si el régimen chavista va a resistir. Se abrazaron, bailaron, rezaron y lloraron. Allí estaban los riders, las cuidadoras, los camareros, los médicos y los pequeños emprendedores que llevan años, muchos de ellos, años sin pisar su país de origen. Un niño con una melena de pelo rizado, cargado sobre los hombros de su padre, portaba un cartel improvisado: “Voy a conocer a mis abuelos”.

Muchos otros se acordaban de familiares a los que llevan años sin ver. “¡Mami te amo!”, decía al micrófono y con la voz quebrada Graciela Ribero, de 53 años, que cuida a una yaya y pudo estar hoy en Sol porque era su día libre. Madrid concentra en torno a la mitad de la comunidad venezolana en España que se acerca a los 600.000. Se enfundaron en la bandera tricolor de su país o con las camisetas de la Vinotinto, la selección nacional de fútbol. Muchos daban gracias a España y algunos cantaron la mítica canción de Manolo Escobar Y viva España.

Desde hace tiempo lo primero que hacen al despertar los venezolanos de la diaspora es mirar las noticias para ver si pasó algo con el régimen chavista. Y hoy pasó. La noticia de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, que en la península se conoció al filo de las 10.30. Poco después ya sonaban alguos claxon de celebración por las calles de la capital. Y a primera hora de la tarde comenzaron a llegar los manifestantes a Sol, en una fiesta que se prolongó hasta el anochecer.

Cerca del Oso y el Madroño, bajo el árbol de Navidad de 37 metros, familias enteras se tomaban de las manos para rezar el Padre Nuestro. Otros abrían botellas de champán o entonaban himnos patrióticos y música folclórica. De fondo, superpuesto sobre la fachada de la Real Casa de Correos, sede del Ejecutivo madrileño, se proyectaba un videomapping navideño con música, que no cesó en toda la tarde y que se solapó con los discursos de los líderes venezolanos. Eran políticos de segunda fila y no comparecieron por allí las caras conocidas, como el presidente electo, Edmundo González, o el opositor Leopoldo López.

Esperanza, agotamiento y prudencia

Los manifestantes compartían el mismo estado emocional: una mezcla de esperanza, agotamiento y prudencia. Sergio Contreras, portavoz de la organización Refugiados Sin Fronteras y cercano al opositor Leopoldo López, explicó el sentir de una parte del exilio: “En Venezuela, muchas personas no pueden salir a manifestarse por miedo a los colectivos (los grupos violentos asociados al chavismo). Desde el exterior, lo hacemos con responsabilidad, para pedir que la comunidad internacional actúe con rapidez y respalde la transición”.

Hacían videollamadas a sus familiares y seguían en sus móviles los acontecimientos. Guardaron silencio para escuchar el mensaje de María Corina en el que dijo que estaba lista para “tomar el poder”. Luego, Trump aseguró en rueda de prensa que iba a dirigir Venezuela hasta que haya una transición segura. Pero los jerarcas chavistas se han negado a abandonar el poder, que interinamente recae sobre la vicepresidenta Delcy Rodríguez.

Camila Armas, una universitaria de 19 años, llegó sola a Sol. Nació en Venezuela cuando el chavismo ya gobernaba. No recuerda otra cosa. “Nunca he vivido en una Venezuela libre”, decía. “Esto es una grieta en el sistema que nos expulsó. No sé si podré volver pronto, pero por primera vez creo que algún día sí”.

En su rueda de prensa, Trump sorprendió al decir que María Corina Machado era agradable pero no contaba con la simpatía del pueblo, a pesar de que la oposición demostró que arrasó en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. El representante de Machado en España, José Antonio Vega, tomó un megáfono y se dirigió a los presentes para reivindicar a su líder, sin citar lo que había dicho Trump: “Hoy más que nunca debe prevalecer el mandato soberano del 28 de julio”, les dijo, para recordar que el premio Nobel que recibió el año pasado era un premio para todo el pueblo venezolano. “No podemos decir cuántas horas o días quedan para la libertad definitiva pero esto no tiene marcha atrás”, añadió. Y el público coreó: “¡Viva María Corina!" y “¡Viva Edmundo González".

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