Las izquierdas cierran por separado su carrera ante la amenaza de desaparición de las Cortes
IU y Podemos, que concurriendo juntas en 2022 obtuvieron un único escaño, evidencian en los mítines de fin de campaña la similitud de sus programas


Izquierda Unida (IU) y Podemos, cuya coalición Unidas Podemos logró un procurador en las elecciones de Castilla y León de 2022, concurren este 2026 por separado y como tal han cerrado una campaña para los comicios del domingo. Sin embargo, a pesar de haber sido incapaces de entenderse en una comunidad que gobierna el PP desde 1987, ambas formaciones han confirmado que sus programas son similares. Las dos candidaturas a la izquierda del PSOE han celebrado los últimos actos electorales en Valladolid y han instado al voto progresista más allá del PSOE que, anhelan, los lleve a unas Cortes con 82 escaños. Sin embargo, las encuestas cuestionan ese ansiado asiento, que sería algo probable solo por la circunscripción vallisoletana y para IU.
Al candidato de Izquierda Unida, Juan Gascón, lo han acompañado Enrique Santiago, portavoz de IU en el Congreso, y Verónica Barbero, portavoz de Sumar. Miguel Ángel Llamas, aspirante de Podemos, ha acudido con Ione Belarra, jefa de su partido, y la exministra Irene Montero.

El discurso de los candidatos de IU y Podemos, así como los de sus cabecillas nacionales, se ha asemejado en sus temas nucleares: PP y Vox como sinónimos en una Castilla y León del PP desde 1987, abandono rural y despoblación, sus partidos como responsables de los avances sociales (el salario mínimo, los ERTE, la regularización de migrantes, la causa LGTBI, el antibelicismo) derivados de presionar al Gobierno socialista, a los que han añadido el apoyo al pueblo palestino, jóvenes exiliados, incendios, críticas al presidente estadounidense, Donald Trump, por su ataque sobre Irán y la apelación al “voto útil” para llevar a las Cortes a sus respectivas fuerzas.
Pese a las similitudes programáticas, no hubo entendimiento. Como no lo hay en el ámbito estatal, con Podemos vetando a Sumar como aliado de IU y estos demandando la relevancia que tuvo Podemos en 2022, cuando tenía más fuerza, pero también en el ámbito autonómico, con la falta de pacto sobre quién era el número uno por Valladolid, la circunscripción donde es más probable obtener procurador.
Podemos ha convocado a sus seguidores en un centro cívico de barrio algo antes que el de IU. El único procurador de Unidas Podemos, Pablo Fernández, ha lamentado la “violencia política” sufrida por “dos mujeres valientes que ponen su cara pese a estar perseguidas por el fascismo”, por las detenciones de acosadores que hostigan a Montero y Belarra. Fernández, también secretario de organización, ha cargado contra el PP y lo ha comparado con su posible socio de Gobierno, Vox, en una “tierra de sacrificio”. Belarra ha condenado una “horrible ola reaccionaria” que genera “el peor discurso fascista”. “Este odio tiene responsables como Mañueco y líderes del PP financiando panfletos”, ha exclamado, censurando al PSOE por su postura ante la guerra de Irán, mostrándose reacia al “bajar los impuestos” de la derecha y exigiendo “topar precios”. “Mañueco es un comercial”, ha reprobado. Montero ha tildado de “escuadristas” a sueldo de PP y Vox a quienes las acosan y ha animado a “pelear” contra quienes “recortan en servicios públicos y condenan a muerte el territorio” en una comunidad despoblada y dañada por los incendios. “El voto al PP, al PSOE y a Vox es un voto para que no se refuercen los servicios públicos”, ha asegurado, y pedido “salir de la OTAN” y clamando por “votar a quienes pueden cambiar las cosas en las instituciones”. El cabeza de lista, Miguel Ángel Llamas, ha reivindicando sus causas: “Hemos dado respuesta a la despoblación, la corrupción sistémica del PP, la crisis del alquiler, la desprivatización de servicios públicos. Nadie más que Podemos se atreve, pero no solo decimos cosas, hacemos cosas”.
Izquierda Unida ha convocado a sus cargos y adeptos en una céntrica plaza donde se suelene celebrar concentraciones izquierdistas. Allí ha comparecido Enrique Santiago, que ha animado a movilizarse: “Se ha desatado una tremenda guerra, PP y Vox son incapaces de defender la vida digna”. El dirigente del Partido Comunista ha afeado la “dejadez de quienes nos gobernaban” en los incendios veraniegos y aludido a la corrupción de la Junta en casos como la Trama Eólica. “Estamos disputando los escaños a la derecha y a la ultraderecha, el voto es impedir escaños para Vox y evitar que haya una mayoría entre derecha y ultraderecha”, ha emplazado. Barbero ha cargado contra Mañueco, “que representa lo peor de la política y parece que lo gobiernan con cuerdas”, y ha insistido en que PP y Vox “solo sirven para los intereses de su clase”. Entre el público se encontraba Francisco Igea, ex vicepresidente por Ciudadanos y que ha apoyado públicamente a IU.
La número dos por Valladolid, Marina Echebarría, víctima de transfobia estas semanas, ha evocado las “certezas del PP”, lema de Mañueco, asegurando “cenizas, hospitales sin especialidades, pueblos sin dispensarios y jóvenes sin proyecto de vida”. “¿A alguno se le ocurre pensar que sin nosotras en el Gobierno Sánchez hubiera dicho ‘No a la guerra’?”, ha preguntado en clave socialista. El candidato, Juan Gascón, se ha posicionado “con la clase trabajadora” amenazada por recortes empresariales, ha evocado medidas logradas por los suyos en Valladolid en materia de municipalización: “No queremos que Castilla y León se pongan al servicio de quienes bombardean”. Podemos e IU han terminado insistiendo en que sus partidarios les voten y hagan campaña para seducir a indecisos esa jornada de reflexión donde los políticos deben detenerse. En Extremadura, juntos, crecieron. En Aragón, separados, IU mantuvo un puesto y Podemos desapareció.
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