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El PP trata de contrarrestar la movilización del ‘no a la guerra’ con la promesa de bajar impuestos

Feijóo imita a Vox con el concepto de ayudas “para los españoles” e intenta anticiparse al decreto anticrisis del Gobierno

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, este lunes, durante su visita a un polideportivo en Nava de la Asunción (Segovia) en un acto de campaña. DAVID MUDARRA-PP (DAVID MUDARRA-PP)

La guerra en Irán entró de lleno este lunes en la campaña electoral de Castilla y León, que encara su recta final. El PP tocó a rebato a primera hora para divulgar por tierra y X su propuesta de ayudas para paliar los efectos del conflicto en los precios, fundamentalmente en el petróleo, el gas y la luz, después de que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, anticipase ya el pasado 3 de marzo que el Gobierno estaba preparado para lanzar un paquete de medidas similar al que activó tras la guerra de Ucrania si era necesario. Por aquel entonces, abril de 2022, el PP votó en contra del primer decreto anticrisis, que preveía ayudas directas, rebajas de impuestos y un aumento en el ingreso mínimo vital y del bono social eléctrico. En los siguientes dos decretos para paliar los efectos de la invasión rusa, los populares se abstuvieron.

Poco antes del mediodía, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, publicó un mensaje en su cuenta de X que decía: “Las consignas no dan de comer a los españoles. Nuestras propuestas sí”, junto a un tuit del partido en el que anunciaban las medidas que presentarán en el Congreso con la leyenda “Sí a los españoles”. Una de las propuestas de la campaña electoral de Vox, que según la encuesta de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER superaría por primera vez el 20% del voto, es que solo los españoles puedan acceder a las ayudas públicas. El partido insiste, sin ningún dato que lo avale, en que la sanidad está colapsada y las ayudas no llegan a los castellanoleoneses por culpa de la “invasión migratoria”. Lo repite en cada mitin en una comunidad cuyo principal problema es la despoblación.

“Con los eslóganes no se llena el depósito del coche. Es injusto”, declaró Feijóo en un mitin en Riaza (Segovia), “que con la inflación y la guerra pierdan las familias y gane la recaudación del Gobierno. Espero que en el Consejo de Ministros tomen nota”. El líder del PP teme que el lema del “No a la guerra” que Sánchez vuelve a invocar dos décadas después de la invasión de Irak apoyada por José María Aznar movilice a la izquierda a apenas seis días de las elecciones de Castilla y León, cuando Vox -al que dedicó buena parte del mitin- está al alza y los sondeos no auguran, ni mucho menos, el batacazo del PSOE en los anteriores comicios autonómicos de Aragón (febrero) y Extremadura (diciembre). La fundación del expresidente Aznar, Faes, se ha lanzado a un frenesí de comunicados (casi uno diario) para criticar la postura del Gobierno frente a la guerra de Irán y defender la actuación del exlíder del PP en la de Irak. Los populares, según admiten varios dirigentes, no están cómodos con el asunto, porque intuyen que puede reactivar al votante de izquierdas y reavivar el fantasma de las armas de destrucción masiva que nunca aparecieron en Irak. También porque, según las mismas fuentes, no saben cómo referirse en público a la ofensiva de Donald Trump y cuando lo han hecho, por ejemplo, al atribuir a la ministra de Defensa unas palabras que no dijo, han salido mal parados. Vox, que cada vez muerde más en su electorado, lo defiende a capa y espada y el diario británico The Financial Times, de corte conservador, ha presentado a Sánchez como “la némesis” en Europa del presidente estadounidense que ha puesto el mundo patas arriba.

En ese contexto, y con el ingrediente añadido del “sí a los españoles”, en un claro guiño al votante y al discurso de Vox, los populares presentaron este lunes como idea propia algo que el Gobierno ya anticipó prácticamente desde el inicio del conflicto, esto es, que si la situación empeoraba y había riesgo de escalada inflacionaria por la guerra de Irán, se tomarían medidas similares a las que se adoptaron para responder a la invasión de Ucrania. “Esto no es una competición”, afeó al PP la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. “Saben perfectamente que el Gobierno de España ya está explorando medidas, como el presidente dijo desde el primer día, y se pondrán en marcha”. Montero subrayó que “la duración de la guerra es fundamental para calcular cómo puede impactar en las economías domésticas e industriales” aunque siempre que hay un conflicto bélico es “inevitable” que los precios suban.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, participó este lunes en la reunión del Eurogrupo en Bruselas que abordaba, precisamente, el impacto de la guerra en la economía europea. En declaraciones a la prensa aseguró que el conflicto “ya está afectando a los bolsillos de los españoles”. En apenas una semana, el precio de la gasolina en España se ha incrementado en 15 céntimos por litro y el del gasóil en 28. El titular de Economía sugirió que las primeras ayudas llegarán al transporte profesional “porque la subida de costes [en este sector]” se traslada al resto de productos y acaba por arrastrar consigo la inflación“. ”A partir de ahí”, añadió, ”como ha señalado el presidente, lo que va a hacer el Gobierno es proteger a los ciudadanos, a las empresas y a los trabajadores, como ya hicimos en el caso de la guerra de Ucrania”. Cuerpo afirmó que el Ejecutivo está monitoreando la situación, “de enorme volatilidad”. para decidir qué instrumentos de apoyo pone en marcha.

Con el ambiente de campaña electoral de fondo, también Sumar, socio del gobierno de coalición, afeó este lunes a la otra parte, el PSOE, que el Ejecutivo parece “no tener prisa” en la aprobación de esas medidas. La coordinadora de Sumar, Lara Hernández, reclamó al PSOE impulsar “con carácter inmediato y urgente” un decreto ley anticrisis como escudo social ante el conflicto de Irán después de que el PP, Vox y Junts tumbaran el pasado 26 de febrero en el Congreso el paquete de medidas que ha ido prorrogándose desde la pandemia para proteger a las familias más vulnerables y que, según las formaciones de derecha y extrema derecha da alas a la okupación.

Podemos, por su parte, anunció que va a registrar en el Congreso su propia proposición de ley con medidas, entre ellas, un cheque energético de 300 euros para las familias con ingresos inferiores al salario mínimo interprofesional, multiplicado por el número de miembros de la unidad de convivencia; la recuperación del mecanismo de excepción ibérica para topar el precio del gas y limitar el aumento de las tarifas de la luz y del gas a un máximo del 5%. El coportavoz de la formación, Pablo Fernández, lo presentó como “el plan anti-Trump” , al tiempo que planteó un referéndum para decidir si España sale de la OTAN.

El candidato de Podemos a la presidencia de Castilla y León, Miguel Ángel Llamas, dedicó buena parte de sus mensajes de campaña este lunes a criticar la decisión publicada en el boletín oficial de la comunidad de declarar “proyecto industrial prioritario” el “plan estratégico de potenciación y crecimiento en Castilla y León: Visión 2027″ de Indra Sistemas, que prevé instalar en la región un nuevo centro para la fabricación de drones en Villadangos del Páramo (León) y otros dos centros, respectivamente, de seguridad y fabricación de motores en Valladolid. El plan, con una inversión de 41,5 millones de euros, anticipa “cerca de 1.350 trabajadores directos y aproximadamente 1.850 indirectos”. “En este contexto belicista”, declaró Llamas, “la solución para Castilla y León no es la industria de la muerte. Desde nuestras convicciones pacifistas nos oponemos a fabricar armamento que va a acabar matando a civiles. Ese proyecto que la Junta considera prioritario y que impulsa el Gobierno de España está basado en una alianza empresarial con un socio de Emiratos Árabes Unidos. Nos están metiendo en la guerra sin información en plena campaña electoral”.

En la oposición, Podemos se ha opuesto a la compra de armas para ayudar a Ucrania a responder a la invasión rusa. También lo hizo en su etapa en el Gobierno de coalición, acusando a la parte socialista de contribuir a “la escalada belicista”, lo que no les impidió seguir en el Ejecutivo.

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