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La justicia archiva el caso de los tres mossos investigados por la huida de Puigdemont

La jueza encargada de la investigación señala que no existen “indicios suficientes” para mantener la causa

El expresidente catalán Carles Puigdemont en Barcelona el 8 de agosto de 2024, antes de escaparse entre la multitud. Alberto Estevez (EFE)

La jueza de la plaza 24 de la sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Barcelona ha decidido archivar la causa que investigaba la participación de tres mossos d’esquadra en la huida de Carles Puigdemont el 8 de agosto de 2024, cuando el expresident, con una orden de detención a sus espaldas, apareció en Barcelona en un acto multitudinario para después fugarse. La titular del tribunal ha acordado un sobreseimiento provisional, por lo que cabe recurso de las acusaciones particulares (de Vox y Hazte Oír) porque considera que “no existen indicios suficientes para poder afirmar que existiera un vínculo entre ellos encaminado a conseguir” que Puigdemont huyera.

La presencia en el paseo de Lluís Companys, próximo al Parlament en el que el mismo día Salvador Illa debía tomar posesión, expone la jueza, no “puede llevar a afirmar que existiera entre ellos un concierto y preparación previa”. El auto de sobreseimiento también señala que en el momento en el que Puigdemont bajó del escenario tampoco se detectó comunicación con ninguno de los tres policías autonómicos. Asimismo, el auto también pone el acento en que no existe “ni un solo indicio” de contactos entre las dos partes, ya fuera a través de mensajes, llamadas u otros tipos de contactos que puede llevar a pensar que exista encubrimiento o de cualquier delito.

La instrucción se ha prolongado durante dos años para intentar probar la omisión de perseguir delitos, encubrimiento y desobediciencia. En ella, ninguno de los testigos ha relatado ninguna ayuda material por parte de los mossos d’esquadra investigados, si bien si explicaron que estaban “atentos” a lo que ocurría en el paseo de Lluís Companys, atestado de gente, donde Puigdemont, después de dar un discurso, bajo del escenario rodeado por dirigentes de Junts para acabar desapareciendo entre la multitud y acabar subiendo en un vehículo que lo esperaba, superando los controles y sumiendo al cuerpo de los Mossos en una crisis de credibilidad.

En su auto, la jueza sostiene que el Código Penal exige “una ayuda de los presuntos responsables pero, en cambio, no castiga la pasividad de estos. “Tras la fase de investigación y hoy por hoy”, sostiene la titular del juzgado que ha investigado los hechos, no hay prueba alguna que constate una actuación conjunta que evitara la detención conjunta de Puigdemont.

Los tres agentes investigados fueron suspendidos de empleo y sueldo. Un informe de Asuntos Internos de la Policía autonómica señalaba que lo acompañaban y le daban protección. La jueza sostiene que “carecían de competencia para ordenar la detención” y que ningún superior les había dado órdenes de practicarla, por lo que no tenían “el deber de materializarla”. El texto judicial también destaca que los mossos estaban en el lugar, según las imágenes de las que dispuso, pero “sin distintivos policiales, sin funciones operativas, sin sus armas reglamentas, sin equipamiento de ningún tipo”.

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