Alcaldes desbordados, la presión de la ultraderecha y el catalán impulsan el no de Junts a la regularizacion
El partido de Puigdemont señala que Sánchez maniobra con la carpeta de inmigración pero se le ha agotado el crédito


La relación entre Junts per Catalunya y el Gobierno se vuelve a llenar de espinas, en plena fiesta de Sant Jordi. El partido independentista catalán ha recuperado el tono más agrio contra el Ejecutivo que comanda Pedro Sánchez a cuenta del proceso de regularización de personas migrantes y eleva las criticas porque, para conceder los papeles, no se tiene en cuenta los conocimientos de catalán. El desencuentro estalló este miércoles en el Congreso de los Diputados, con la portavoz de Junts, Míriam Nogueras, reclamando la convocatoria de elecciones anticipadas: “lleva demasiado tiempo ocupando el poder sin tener mayoría”, le dijo al presidente del Gobierno. El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, admite que la relación tiene “sus altibajos”, pero que pese a ello les ha permitido “sacar muchas cosas adelante” en el Congreso.
Desde las filas del partido socialista se apunta que no es la primera vez que Junts reclama elecciones al Gobierno, pero se asegura que las urnas no se sacarán del armario “hasta que toquen”. Junts acusa a Pedro Sánchez de llevar demasiado tiempo jugando con fuego y mantiene que la regularización extraordinaria de personas migrantes ha actuado de chispa para encender la relación entre ambas partes. La manera como se canaliza la regularización, con un decreto ley sin necesidad de pasar por el Congreso y sin velar porque el conocimiento del catalán sea un requisito, pese a la previsión de que pueda beneficiar a entre 120.000 y 150.000 personas en Cataluña, ha activado los resortes de Junts.
El partido trata de recoger el mar de fondo expresado por sus alcaldes, que han alertado de que la tramitación del papeleo desborda a los ayuntamientos. Todo ello en un momento en que la ultraderecha independentista encarnada por Aliança Catalana se encuentra amasando optimistas expectativas de voto. El Govern de la Generalitat ha aprobado incorporar 50.000 plazas para que la población migrante pueda aprender catalán.
Lo recelos de Junts con el proceso de regularización chocan con la opinión de las patronales, lo mismo Foment que Pimec, y de un sector empresarial catalán que se ha mostrado favorable a la medida para ganar mano de obra.
Desde el partido que lidera Carles Puigdemont se advierte que el cambio de tono es solo el primer paso y que se avecinan consecuencias que se verán en las próximas semanas. ¿Hasta donde piensa tensar la cuerda Junts?
A la hora de dar respuesta a esa duda siempre sobrevuela la posibilidad de que el partido catalán pueda activar, junto con PP y Vox, una moción de censura contra Pedro Sánchez. Junts, que sigue a la espera de tener luz verde judicial para el regreso de Carles Puigdemont, niega de momento contemplar esa posible alianza con la derecha y la ultraderecha. Ir de la mano de PP y Vox supondría un coste para la imagen de Junts en Cataluña y existe el temor de que se pudieran multiplicar las trabas para desplegar la ley de amnistía que en mayo de 2024 aprobó el bloque PSOE, Sumar, PNV, Junts, ERC, Podemos y EH Bildu.
Pero, el rechazo a formar equipo con PP y Vox para terminar con el mandato de Sánchez no implica que Junts piense allanar el camino al Ejecutivo. La tregua, si nunca la hubo, terminó. Hace apenas cuatro semanas, la formación que comanda Puigdemont apoyó el decreto especial con medidas fiscales y rebajas de impuestos en materia de carburantes y energía por las consecuencias de la guerra en Irán. Míriam Nogueras dijo que, a cambio, se negociaba el respaldo del PSOE a una proposición no de ley sobre las dificultades fiscales y económicas de la clase media y trabajadora con beneficios expresos para los trabajadores autónomos.
Junts dice que el trato con el Gobierno ha saltado a una nueva pantalla porque la falta de mayoría paraliza la aprobación de leyes en el Congreso y el Gobierno tampoco aplica las medidas que sí tienen apoyo, como es el caso de la aplicación del IVA franquiciado para los autónomos que facturen menos de 85.000 euros anuales
Juns advierte de que sus diputados no están en el Congreso para quedarse de brazos cruzados, e insisten en que el Gobierno debe dar respuesta a la pregunta lanzada hoy por Nogueras en el pleno y explicar los motivos que tiene para seguir en la Moncloa cuando no tiene una mayoría parlamentaria.
El PP, por su parte, ha afirmado que es “más que razonable” que Junts pida elecciones, pero que esto, por el momento, no significa que se abra la posibilidad de una moción de censura.


























































