De La Fageda d’en Jordà a Ucrania: el viaje de los murciélagos hembra recorriendo 300 km al día
Un estudio pionero revela rutas migratorias desconocidas de tres especies de quirópteros forestales bioindicadores en Europa


Un estudio pionero sobre los movimientos de tres especies de murciélagos forestales migradores, MigraBats, coordinado por el Max Planck Institute of Animal Behavior de Alemania en el que colaboran técnicos del Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CCTFC), ha revelado nuevas rutas migratorias y movimientos de largo alcance hasta ahora desconocidos. El objetivo es conocer los desplazamientos del nóctulo gigante (Nyctalus lasiopterus), -el murciélago más grande de Europa-, el nóctulo mediano (Nyctalus noctula) y del nóctulo pequeño (Nyctalus leisleri). Se han colocado radiotransmisores en más de 60 hembras –los machos en Cataluña no migran- para hacerles un seguimiento y elaborar un mapa internacional de migraciones para saber las vías de paso de la Península ibérica hacia el norte en primavera, estudiar sus movimientos durante otoño y saber dónde crían en el centro y norte de Europa. Una de las hembras de nóctulo grande llegó a volar a unos 2.300 metros de altitud y llegó probablemente a Ucrania, a unos 2.500 kilómetros.
La información obtenida en primavera y otoño de 2024 y 2025 revela que todas las hembras monitorizadas son migradoras. Hasta ahora no había sido posible marcar a los murciélagos con emisores por su escaso peso. Un ejemplar de nóctulo gigante puede medir 50 centímetros con las alas abiertas, pero pesa entre 50 y 60 gramos. “Gracias a las nuevas tecnologías de emisores ultraligeros Sigfox “nanofox”, que pesan un gramo, se ha podido marcar también nóctulos pequeños, -pesan entre 14 y 18 gramos en primavera-, para tener datos para entender tanto sus rutas migratorias como las zonas de refugio en las que paran a alimentarse o descansar”, apunta el experto y coordinador de MigraBats-Endesabats del CCTFC, David Guixé.
El nóctulo grande, que en Cataluña habita en la Fageda d’en Jordà en Olot (Girona) y en parajes como el Portillón y la Artiga de Lin en la Val d’Aran, puede emprender rutas muy largas. Una atravesó Francia, Alemania, los Alpes italianos, Polonia, Eslovenia, Eslovaquia y se perdió el rastro hacia Ucrania. Hizo una migración de hasta 291 km al día. Para los expertos “los datos sugieren nuevas áreas de cría potenciales en Alemania y Polonia que, podrían ampliar, de confirmarse, de manera significativa la distribución conocida de esta especie catalogada como vulnerable a nivel español”. En primavera de 2025 una voló al macizo central francés y en otoño estaba en la Fageda d’en Jordà.
El nóctulo pequeño, que se oculta en agujeros de árboles en diversos puntos de Cataluña, muestra rutas más largas en días, sobre todo hacia el noreste de Francia, Bélgica, Alemania y ha llegado a la frontera con Polonia, “con trayectos de 23 o más días, casi 2.000 kilómetros con vuelos nocturnos de 300 km y paradas técnicas de tres o cuatro noches para alimentarse y coger fuerzas”, explica Guixé. Uno de los descubrimientos de gran relevancia para la conservación es que el estudio muestra que las zonas de cría de estas especies son más amplias de lo que se creía. Del nóctulo mediano solo se ha encontrado en Lleida una especie muy rara y no se le ha monitorizado, pero se sabe que en época de apareamiento presenta movimientos intensos y llega a cruzar el Pirineo hacia Aquitania.
Estos datos consolidan una idea clave: Cataluña –donde viven siete especies- y el norte de la Península Ibérica son puntos de conexión esenciales entre las poblaciones europeas de murciélagos forestales. En 2025 se colocaron radiotransmisores en medio centenar de ejemplares. Los emisores -que enganchan con una cola especial al pelo de la espalda del animal y caen al mes y medio- facilitan información sobre sus movimientos y permiten conocer mejor sus rutas migratorias, hasta dónde van a criar y sus necesidades espaciales y ecológicas.
El MigraBats aporta nuevos datos que ayudarán a mejorar las estrategias de conservación de estas especies a escala pirenaica y europea y abre la puerta a estudios de gran alcance. “Este esfuerzo conjunto permitirá crear un mapa y ruta migratoria de quirópteros del continente, información muy valiosa y poco estudiada para la conservación de estas especies”, indica Guixé. La responsable de Biodiversidad de Endesa, Inma Ordóñez, recuerda que “MigraBats se enmarca dentro de Endesabats, un proyecto más amplio que impulsamos desde hace 13 años y que empezó estudiando las colonias de murciélagos que vivían en nuestras centrales hidroeléctricas de Orfes (Alt Empordà) y Camarasa (la Noguera) y ahora llega a 50 localizaciones en España”.


























































