Ir al contenido
_
_
_
_

Un banquero andorrano relata “coacciones” de la ‘policía patriótica’: “Me exigieron cuentas de las familias Mas, Junqueras y Pujol”

Joan Pau Miquel, exCEO de la Banca Privada d’Andorra, niega en el juicio a Jordi Pujol haber filtrado las cuentas que obligaron al ‘expresident’ a confesar

Elexconsejero delegado de BPA, Joan Pau Miquel, en una foto de archivo.EFE

¿De dónde salió la información sobre las cuentas de la familia Pujol en Andorra, que acabó publicando El Mundo, y que obligó al expresidente Jordi Pujol a confesar la existencia de una fortuna oculta? La pregunta sigue sin tener, más de una década respuestas, una respuesta satisfactoria, definitiva. Este martes, el que fue consejero delegado de la Banca Privada de Andorra (BPA), Joan Pau Miquel, ha negado que él facilitara esos datos pese a las “coacciones” y la presión incesante a la que, según ha declarado en la Audiencia Nacional, le sometieron miembros de la llamada policía patriótica.

A preguntas de Cristóbal Martell, abogado de los Pujol, Joan Pau Miquel ha relatado con detalle cómo, en junio de 2024, la Operación Cataluña irrumpió en su vida. Según ha declarado, el inspector Celestino Barroso, agregado de Interior en la embajada española en Andorra, se presentó en su despacho. “Me dijo que, si no colaborábamos con el Estado español, el banco moriría porque tenían influencia en el Sebplac [el organismo contra el blanqueo de capitales] y unos americanos se harían cargo del banco después de haberle dado un hachazo”, ha manifestado.

El consejero delegado tuvo la prudencia de grabar la conversación. Pero no presentó entonces denuncia alguna, según ha reconocido a preguntas del fiscal. Inmediatamente después del primer encuentro, Miquel percibió que el Banco de España había pasado a ser mucho más incisivo a propósito de una inspección que estaba a punto de finalizar sobre presunto blanqueo de capitales en Banco Madrid, la filial española de BPA.

Con esa espada de Damocles sobre la cabeza, Miquel accedió a mantener otras reuniones (“más de las que hubiera debido”, ha confesado) con otro supuesto miembro de la policía patriótica, Marcelino Martín Blas, a la sazón jefe de Asuntos Internos. Se vio tres veces con el comisario, al que identificaron inicialmente como “Félix”, que fue claro sobre sus intenciones: “Me hizo leer un papel que decía: el Estado está en guerra con el nacionalismo catalán. Queremos que colabore y nos facilite información o cuentas de las familias Mas, Junqueras y Pujol”.

Miquel ha asegurado que intentó resistirse, alegar que no tenía acceso, ganar tiempo. Al final, entregó “unas cuartillas de información”, una especie de “dossier de prensa”, ha dicho, con “posibles operaciones vinculadas al nacionalismo catalán que aparentaban escenarios de corrupción”. Pero nada más.

El 7 de julio de 2014, el diario El Mundo publicó un pantallazo con los depósitos de varios miembros de la familia Pujol en Andorra. Esa publicación obligó a la familia a regularizar de urgencia esos fondos ante la Agencia Tributaria y provocó, en última instancia, que el 25 de julio Jordi Pujol emitiese un comunicado público en el que admitía que había mantenido una fortuna oculta en Andorra durante más de 30 años. El exconsejero delegado ha asegurado que no él no entregó esos datos, y ha asegurado que no tiene ni idea de cómo salieron del banco porque la investigación interna que encargó la entidad no arrojó resultados positivos.

El Banco de España acabó interviniendo la filial andorrana, Banco Madrid, y Miquel fue procesado en Andorra por blanqueo de capitales. El verano de 2025, la justicia andorrana le condenó a siete años de prisión por ese delito por la participación de la entidad en una trama organizada que permitió blanquear 70 millones de euros del grupo chino Gao Ping entre 2007 y 2011.

“Fue un servicio por amistad”

En las sesión de este martes en la Audiencia Nacional ha declarado también, entre otros, Antoni Zorzano, un ciudadano de Andorra a quien la instrucción considera testaferro de Jordi Pujol Ferrusola, hijo mayor del expresidente de la Generalitat y principal acusado en el procedimiento. La Fiscalía Anticorrupción sospecha que los negocios millonarios del primogénito con diversas empresas catalanas fueron una tapadera para enmascarar el pago de comisiones por obra pública; y que ese dinero es el origen de la fortuna acumulada en Andorra.

Zorzano ha comenzado su declaración diciendo que tal vez su memoria no es la mejor porque hace poco estuvo “nueve minutos en muerte súbita” hasta que fue “resucitado”. Pero las explicaciones del empresario, amante del arte sacro y que publica regularmente un artículo de opinión en el Diari d’Andorra, han sido coherentes y claras. Ha explicado que conoció a Jordi Pujol Ferrusola porque los dos jugaban a rugby y ha reconocido que, como amigo, ingresó dinero en efectivo que le entregaba Júnior en bancos andorranos. “Es posible que alguna vez, si venía un fin de semana, me dijera: ‘Ve el lunes al banco e ingresa esto’. Lo que hice, bien o mal, fue un servicio por amistad. Nunca he cobrado nada por esto ni he tenido negocios con él”.

Estas declaraciones se enmarcan en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional desde el pasado 10 de noviembre. La Fiscalía acusa al expresidente catalán y a sus siete hijos de urdir una presunta trama corrupta que funcionó durante decenios y que tendría por objetivo engordar el patrimonio de la familia con operaciones económicas irregulares, aprovechando los resortes del poder político. El ministerio público reclama nueve años de cárcel por blanqueo y asociación ilícita para el exlíder de la extinta Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), que gobernó la comunidad entre 1980 y 2003.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_