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Jaume Collboni reactiva la construcción de un nuevo barrio de 11.000 viviendas sobre la futura estación de la Sagrera

El primer edil pide la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para que Barcelona “no pierda 250 millones” en inversiones

El alcalde de Barcelona Jaume Collboni durante la conferenciaMassimiliano Minocri

“Recoser” el barrio de la Sagrera de Barcelona con el parque más grande de la ciudad, dos veces la Ciutadella, y 11.000 viviendas más, la mitad públicas. Es el objetivo de Jaume Collboni. El alcalde de Barcelona ha centrado este miércoles su conferencia anual, el alcalde responde, coorganizada por el Colegio de Periodistas de Cataluña, en las grandes transformaciones de la ciudad. Un año antes de las próximas elecciones municipales, Collboni ha puesto sobre la mesa sus proyectos de transformación de la ciudad que van desde el eje Montjuïc, Fira de Barcelona, la Marina pasando por el futuro nuevo Hospital Clínic de Diagonal, la Ciutadella del Coneixement y la finalización del Frente Marítimo. Al igual que a Pasqual Maragall se le recuerda por la Barcelona Olímpica o a Joan Clos por la reurbanización del Fórum; Collboni se ha marcado —entre otros objetivos— que se le recuerde por varias transformaciones urbanísticas, en especial la del barrio de la Sagrera.

“Hay una idea de que la ciudad está acabada. Creo que debemos construir más y garantizar el derecho a quedarse en Barcelona”, ha comenzado su discurso Collboni en el Museo del Diseño. “En los últimos tres años hemos reactivado varios proyectos y uno de ellos es el barrio de la Sagrera”. Collboni mantiene que “después de varios años de retraso” la construcción de la infraestructura —vías y catenarias— acabará en 2027, aunque la estación de tren no se finalizará hasta 2032. “Aún así, comenzaremos a urbanizar antes de que se acabe la construcción de la estación”, ha anunciado.

El socialista ha explicado que sus políticas van destinadas a “construir, reformar y comprar el mayor número de pisos” para hacer frente a la crisis de vivienda. Y en esta línea, Collboni ha reclamado a los partidos políticos que favorezcan la aprobación de los presupuestos de la Generalitat. “No tener presupuestos afectará también a Barcelona. Para tener ambulatorios o tranvía se necesitan presupuestos”, ha advertido sobre las dificultades para sacar adelante las cuentas autonómicas. El alcalde ha cifrado en 250 millones de euros el impacto para Barcelona si la Generalitat no renueva sus cuentas, prorrogados desde 2023. También se ha mostrado de acuerdo en “limitar o aumentar la fiscalidad” en la compra de pisos de no residentes y ha vuelto a reivindicar la “modificación de la reserva del 30%” en la nueva construcción de viviendas.

Collboni mantiene que la construcción de la estación de la Sagrera, “aunque con años de retraso”, será la excusa perfecta para una de las mayores operaciones de transformación urbana realizadas en Barcelona en las últimas décadas. “Comenzaremos ya a construir vivienda y romperemos con la idea de que la ciudad ya está acabada”. El alcalde pretende, así, que la Sagrera represente “una nueva centralidad metropolitana” para la que el Ayuntamiento, desde ahora y hasta 2031, invertirá 260 millones de euros que permitirán coser barrios históricamente separados por las vías del tren. Un lugar donde se creará un nuevo polo económico y se levantará un barrio entero para más de 25.000 personas, un parque que será el más grande de la ciudad y equipamientos públicos.

El alcalde defiende que, una vez esté en funcionamiento la estación de la Sagrera, se conseguirá un modelo de doble polaridad ferroviaria en ambas puntas de la ciudad: Sants y Sagrera. Collboni se ha comprometido a revisar este 2026 la Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) de la Sagrera para seguir transformando el entorno inluyendo los sectores de Prim, Mercedes y Maquinista.

Durante la conferencia, Collboni ha dado todos los detalles de un proyecto cuyo objetivo principal es superar la barrera física que suponían hasta ahora las vías y permitirá unir, después de décadas, los distritos de Sant Andreu y Sant Martí. Una unión que permitirá más vivienda, un parque urbano, equipamientos…

La gran estrella de la operación es la esperada estación de la Sagrera que pese a no tener fecha de finalización está llamada a ser uno de los principales nodos ferroviarios de Cataluña y, sobre todo, del área metropolitana. La estación permitirá la conexión de tres líneas de metro —L4, L9 y L10— y de tres líneas de Rodalies —R1, R2 y R11—, además del AVE y la alta velocidad. La puesta en marcha reforzará la red de transporte público y modificará el mapa de accesos a la ciudad distribuyendo, también, a los pasajeros que ahora se concentran en la estación de Sants.

El elemento más visible de la transformación presentada por Collboni será el parque de 36 hectáreas y cuatro kilómetros lineales que se construirá sobre la losa ferroviaria. Será el mayor parque de Barcelona, dos veces mayor que el de la Ciutadella y cuatro veces más que Glòries.

El nuevo barrio que se construirá alrededor de la Sagrera acogerá a 25.000 habitantes en 11.437 pisos de los que el 48,8% (5.540) serán viviendas protegidas o dotacionales. La distribución de las viviendas se realizará en distintos ámbitos urbanísticos, como Prim, Casernes de Sant Andreu, La Maquinista o el sector Mercedes. Algunos de estos proyectos ya están en marcha, mientras que otros tendrán el suelo disponible a partir de 2027. El conjunto de la operación generará más de un millón de metros cuadrados de techo urbanístico.

La intervención no se limita a vivienda y espacio público. El plan prevé destinar más de 480.000 metros cuadrados a actividad económica, entre oficinas, comercio y usos hoteleros, con una previsión de creación de más de 10.000 puestos de trabajo.

También se construirán más de 200.000 metros cuadrados de equipamientos públicos, distribuidos en los cuatro sectores mencionados y deos más, Triangle Ferroviari y Colorantes. En estas nuevas zonas de Barcelona se incluirán centros educativos, sanitarios y culturales, así como instalaciones deportivas y equipamientos de barrio. Algunos, como el CEM La Sagrera o el Espai Jove Jaume Ollé, ya están finalizados o en fase avanzada, mientras que otros, como el nuevo CAP de la Sagrera o nuevas escuelas, están en proyecto.

En un momento de la conferencia, Iru Moner, un ocupa de una finca de propiedad municipal Vallcarca, ha intentado llamar la atención en el acto gritando al alcalde y pidiendo paralizar un proyecto que obliga a expulsar a algunas familias ocupas. Encargados de seguridad del acto le ha echado fuera del recinto.

A la conferencia han acudido el alcalde de L’Hospitalet de Llobregat, David Quirós, y la alcaldesa de Sant Adrià de Besòs, Filo Cañete; el delegado del Gobierno, Carlos Prieto, y regidores y comisionados del Ayuntamiento de Barcelona.

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