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El aeropuerto del Prat derribará varias de sus edificaciones para reconvertirlas en espacio natural

El proyecto contempla eliminar un aparcamiento de autobuses y una parrilla de taxis para renaturalizar la zona, tal y como se decidió en 2009

Aeropuerto El Prat

El antiguo aparcamiento de autobuses y la vieja parrilla de taxis de la Terminal 1 del aeropuerto del Prat en Barcelona serán desmantelados y renaturalizados. Gracias a esta actuación, que ha reflejado el BOE este viernes, se conseguirán 51.000 metros cuadrados que pasarán a formar parte de la zona natural del Delta de Llobregat. Esta operación no tiene que ver con las compensaciones mediambientales fruto de la futura ampliación de la pista de El Prat, sino que es una intervención pendiente para compensar la ampliación efectuada hace más de 15 años.

El aeropuerto de El Prat está incrustado en un arco de humedales, playas y de espacios naturales en el delta del Llobregat. La zona que rodea las pistas, de especial interés ecológico, cuenta con el sello europeo de protección medioambiental Red Natura 2000. Dentro de los debates sobre la ampliación se descartó alargar la pista de mar en dirección a Castelldefels y Viladecans ya que toparía con el estanque del Remolar y la marisma de Filipinas. Una de las zonas naturales más emblemáticas del delta del Llobregat. Al final, la futura ampliación apuesta por estirar la pista hacia El Prat topando con la zona de la Ricarda. La publicación efectuada este viernes en el BOE recupera, precisamente, parte de la zona contraria a la futura ampliación: la del Remolar y las Filipines.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico hizo público este viernes una resolución -aprobada el 18 de diciembre- por la que el proyecto de renaturalización del antiguo aparcamiento de autobuses y la antigua parrilla no necesitará someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, tal y como ha decidido la Dirección General de Calidad y Evaluación ambiental. Según el BOE, el proyecto de Aena fue sometido a un proceso de evaluación ambiental ya que afectaba a espacios incluidos en la Red Natura 2.000. Además, el espacio a renaturalizar también es una Zona de especial Protección para las Aves (ZEPA) y en las marismas protegidas del Delta de Llobregat.

¿Qué hay que desmantelar y volver a naturalizar? Aena pretende demoler varias estructuras que en la actualidad están en desuso y vinculadas a la Terminal 1 del aeropuerto. Se prevé derribar el antiguo aparcamiento de autobuses que tenía una superficie de 12.000 metros cuadrados, también la antigua parrilla de taxis de 24.000 metros cuadrados, un basamento para señales de aproximación (una estructura que servía de soporte para los sistemas de señalización luminosa utilizados por las aeronaves) de 4.785 metros cuadrados juntos a otros viales que suman más de 22.000 metros. En total, el proyecto supone la renaturalización de 51.000 metros cuadrados.

Toda la actuación prevista por Aena se realizará dentro del término municipal de Viladecans. Además, en el proyecto no solo se incluye la renaturalización si no, también, la construcción de un aparcamiento sin asfaltar – de 100 plazas con una superficie de 3.500 metros cuadrado- para los visitantes del espacio natural del Remolar y la marisma de Filipinas.

El BOE se centra en la tramitación ambiental tanto de la demolición como de la futura construcción del parking de 100 plazas. El boletín destacan que se han realizado consultas a administraciones como la Agencia Catalana del Agua, los ayuntamientos de Viladecans y El Prat o entidades ecologistas como la Liga para la Defensa del Patrimonio Natural (DEPANA). También se efectuaron prospecciones, el pasado enero y febrero, que descartaron que los derribos pudieran afectar ni a especies de flora protegidas ni a especies de fauna amenazadas. Los informes sí que alertaron que durante la fase de ejecución de las obras se podrían producir molestias en la fauna debido al ruido y el tránsito de maquinaria aunque, también e apunta, que serán subsanables realizando un calendario de obras que evite el periodo reproductor de las aves y la gestión controlada de residuos priorizando la restauración inmediata de las superficies afectadas.

Los informes emitidos por diferentes departamentos de la Generalitat concluyen que las obras de renaturalización no supondrán un impacto sobre los hábitat ni sobre las especies protegidas actuales y, todo lo contrario, conllevará una mejora en la conservación del valor natural del Delta del Llobregat. En su resolución, el Ministerio para la Transición Ecológica descarta la necesidad de someter el proyecto a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, al no prever efectos adversos significativos sobre el medio ambiente. El BOE no marca un calendario de obras pero sí que destacan que el proyecto necesitará un año para su finalización.

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