Ir al contenido
_
_
_
_

El auditorio de Calatrava de Santa Cruz de Tenerife empezará unas obras que durarán 32 meses tras una década sufriendo goteras

Se aprueba el proyecto de remodelación del inmueble, que costará 17,6 millones de euros. El Cabildo está negociando quién debe afrontar los costes

DVD 1313 09/04/2026 Santa Cruz de Tenerife. Auditorio Adán Martín, obra del arquitecto Santiago Calatrava. Este edifcio presenta deterioros visibles en la zona exterior. Foto de Miguel VelascoMiguel Velasco Almendral

El arquitecto español más popular e internacional vuelve a ver cuestionada su obra. El Auditorio Adán Martín de Santa Cruz de Tenerife de Santiago Calatrava, inaugurado en 2003 tras seis años de obras y 72 millones de euros, necesita una reparación que costará 17,6 millones de euros en una obra que tomará 32 meses, según el proyecto publicado en el Boletín Oficial de la Provincia. Esta rehabilitación se ha hecho necesaria por los errores de construcción que han causado unas goteras crónicas debido a los fallos que afectan al revestimiento y que provocan filtraciones de agua y humedades. El Cabildo de Tenerife asegura que “está sujeto a negociación” quién debe de afrontar estos costes.

El inmueble está considerado como una de las joyas arquitectónicas de la isla. Ubicado en la salida sur de la ciudad, el edificio cuenta con una sala sinfónica con capacidad para 1.616 personas y una sala de cámara con 422 localidades. Y, sobre todo, con su elemento más característico: un ala curva de 60 metros de altura hecha de hormigón armado que emerge sobre el edificio desde la parte posterior y se va afilando hasta acabar en punta mirando al mar, arropando la totalidad de la estructura en sentido longitudinal. La estructura trae a la memoria la Ópera de Sídney. El conjunto está revestido de un mosaico de azulejos blancos característico de la arquitectura modernista del levante español (conocido como trencadís). Las dificultades en la construcción fueron numerosas desde que se adjudicaron las obras en 1997 hasta su inauguración en 2003. Los trabajos triplicaron el presupuesto inicial.

En 2015, el Consejo de Gobierno del Cabildo envió una carta “urgente” al equipo de Calatrava y la unión temporal de empresas formada por Acciona y Dragados para que solucionasen las goteras que afectan al edificio y se buscase una solución “lo antes posible”. La reclamación que presentó la corporación insular en demanda del arreglo de los daños derivó en varios recursos judiciales. Un juez instó a las partes en 2019 a que explorasen un acuerdo que evitara prolongar este conflicto. Las negociaciones se reactivaron en septiembre de 2023, cuando se concedió un nuevo plazo para la presentación de una propuesta técnica revisada.

La formación socialista recordó que en junio de 2022, con el PSOE en el gobierno insular, se exigieron responsabilidades por los vicios ocultos detectados en la infraestructura tanto al arquitecto como a las empresas constructoras, fijando un plazo de 19 meses para la presentación del proyecto técnico, que vencía en enero de 2024. El partido, en la oposición desde 2023, ha pedido que sea Calatrava quien asuma la reparación. “El Cabildo”, explica una portavoz de la institución, “ha impulsado en los últimos años un proceso técnico y jurídico complejo para exigir responsabilidades a los agentes implicados en la construcción del edificio y para alcanzar una solución que permita ejecutar las obras sin seguir prolongando el conflicto judicial”. Y concluye: “Este gobierno ha asumido la responsabilidad de afrontar una situación compleja, marcada por conflictos técnicos y judiciales” y que “llevaba años bloqueada”. Este periódico ha preguntado si esto significa que la Corporación adelantará el dinero de la remodelación, a la espera de llegar a un acuerdo. La portavoz de la Institución se ha limitado a responder que esta cuestión “está sujeta a un proceso de negociación”.

En un principio, Calatrava ha rechazado siquiera asumir la dirección de obra de remodelación. Es más: según relata el periodista Llàtzer Moix en el libro Queríamos un Calatrava (Anagrama), publicado en 2016, las tensiones estallaron entre el arquitecto y los técnicos del Cabido cuando afloraron los fallos de construcción en la ópera. “Para que te quede claro, tú me estás hablando desde tu isla, que está en el culo de Europa, y yo te hablo desde Zúrich, que está en su corazón. Tu isla no me merece”, le dijo al ingeniero Enrique Amigó, del Cabildo de Tenerife, cuando trataba de reconducir los múltiples problemas del auditorio.

Intervención

La intervención prevista alcanzará a fachadas, cubiertas, terrazas, escaleras, lucernarios y cerramientos. El proyecto contempla la retirada completa del trencadís actual, la reparación y consolidación de los soportes de hormigón y metálicos, la ejecución de nuevos sistemas multicapa de impermeabilización y la posterior reposición del revestimiento cerámico. También incluye la sustitución de canalones, la corrección de pendientes para una correcta evacuación de pluviales y la recuperación de elementos singulares como lucernarios y pavimentos de piedra natural.

Los fallos de fabricación han perseguido a Calatrava en las últimas décadas (además de estar en la picota por los Papeles de Pandora): el puente de vidrio de Venecia, el estadio de Atenas, la cubierta móvil del Palacio de Congresos de Oviedo, la cubierta de las bodegas Domecq de Laguardia, entre otros escándalos. El valenciano también empleó el trecandís en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, inaugurado en 2005. A finales de 2013, este azulejo comenzó a desprenderse porque durante su instalación se empleó mal el adhesivo necesario para fijar las teselas. En 2015, se restauró este revestimiento. La Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA), propietaria del edificio operístico, aseguró entonces que las obras, en cumplimiento del acuerdo entre las partes (CACSA, el despacho del arquitecto valenciano y la UTE constructora del Palau), “no ha supuesto ningún coste a los ciudadanos”.

En 2014, el arquitecto valenciano había defendido en una entrevista concedida a este periódico las obras en El Palau (“han concurrido diversos factores, todos ellos ajenos a la labor del arquitecto como proyectista y director de obra”, aseguraba entonces) y citaba como defensa el caso tinerfeño: “En el Auditorio de Tenerife fue utilizado brillantemente, y más de 12 años después sigue dando brillo a una obra singular expuesta al sol, a los vientos y a los temporales atlánticos”, sostenía.

El duro informe elaborado por la empresa Intercontrol Levante no es tan halagüeño en su diagnóstico. Según sus técnicos, las causas de las patologías del Auditorio Adán Martín se deben a una “inadecuada ejecución del trencadis”, en la que no se tuvieron cuenta las condiciones ambientales” ni se respetaron “los tiempos de espera entre una capa y otra”.

En lo que respecta a las filtraciones, se han detectado fallos en la colocación de los materiales, así como defectos en el planteamiento de bajantes, “mala ejecución de los detalles constructivos” en canalones, lucernarios y encuentros, la ausencia o incorrecta resolución de juntas, pendientes mal replanteadas y sellados ineficaces en carpinterías y cerramientos.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_