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El PP se pliega a Vox y elimina la ley de Memoria Democrática de Baleares

Los partidos de izquierda denuncian que los populares han incumplido un pacto para mantener la ley a cambio de que esas formaciones apoyaran la derogación de 34 enmiendas de la extrema derecha a otra ley

La presidenta balear, Marga Prohens (centro), durante el pleno del Parlament balear que ha derogado este martes la Ley de Memoria Democrática, este martes en Palma.MIQUEL A. BORRÀS (EFE)

El Parlamento de Baleares ha aprobado este martes la derogación de la ley autonómica de Memoria y Reconocimiento Democráticos con los votos a favor de PP y Vox y el rechazo de los partidos del bloque de izquierda (PSIB-PSOE, Més per Mallorca, Més per Menorca y Podemos) y del único diputado de Formentera. La eliminación de esta norma fue una condición impuesta por Vox para dar apoyo a los Presupuestos de 2025 del Gobierno de la popular Marga Prohens y también formaba parte de los acuerdos de gobernabilidad pactados entre ambas formaciones y que llevaron finalmente a la ultraderecha a apoyar la investidura de la líder popular. Sin embargo, el PP no llevaba la eliminación de esta ley en su programa electoral y, de hecho, la apoyó parcialmente cuando se aprobó en 2018 bajo el mandato de la socialista Francina Armengol. Incluso, fue el grupo parlamentario popular el que que propuso el nombre de la norma.

El pleno de la Cámara ya intentó derogar la norma en diciembre de 2024 cuando el PP alcanzó un acuerdo con los grupos de la izquierda, a los que ofreció salvar medida, que iba a ser derogada a lo largo de la sesión, a cambio de que ellos tumbaran 34 enmiendas de Vox a la ley de Simplificación Administrativa que el PP había aprobado por error durante una votación y que contemplaban la autorización para construir en zonas protegidas o la supresión del catalán como lengua habitual en las comunicaciones. La izquierda aceptó entonces el acuerdo, pero el PP aseguró después que se circunscribía a evitar la derogación de la ley de Memoria “únicamente” durante ese pleno y no a lo largo de toda la legislatura.

Meses después, Vox volvió a exigir la eliminación de esta ley como condición para aprobar las Cuentas de 2025, que finalmente acabaron viendo la luz el pasado mes de julio.

Con estos mimbres, PSIB-PSOE y Més per Mallorca han cargado este martes contra Prohens, a la que han acusado de no tener palabra. “Un presidente tiene que ser capaz de mantener su palabra y sus promesas durante, al menos, el tiempo en que está obligado a cumplirlos” ha censurado el portavoz parlamentario socialista, Iago Negueruela, quien ha confrontado a Prohens acusándole de no cumplir sus promesas, recordándole que no ha subido la ecotasa, ni ha impuesto el canon de agua a los grandes consumidores o el impuesto a los grandes rent a car como anunció a principio de legislatura. “La palabra de una presidenta hoy no va a valer nada” ha subrayado. En la misma línea se ha manifestado la diputada de Més per Mallorca, ,Maria Ramón, quien ha lamentado que las democracias caen “cuando los moderados deciden no frenar a los radicales”.

En la bancada de Vox todo eran sonrisas y han sido los únicos que han aplaudido cuando se ha votado la derogación. El diputado ultraderechista Sergio Rodríguez ha cargado contra la bancada de la izquierda, a la que ha instado a “arrodillarse” porque su historia “está teñida de sangre”. Rodríguez ha sacado a relucir los crímenes del GAL y los acuerdos “con los herederos de la ETA” mientras ha exigido a los diputados que pidan perdón. En el PP, la presidenta Prohens, más comedida, se ha limitado a decir que respetará la palabra dada a sus socios de Vox mientras la diputada Cristina Gil ha insistido en que la ley de Fosas se mantiene en vigor y la memoria democrática queda salvaguardada a través de una ley estatal. Y es que el PP ha defendido que la ley eliminada no trataba a todos los muertos por igual y solo ha buscado “seleccionar y no recordar”. “No cabe perseguir a todos aquellos que se oponen a la versión oficial” ha señalado Gil.

Fuera del Parlamento autonómico se han manifestado este martes alrededor de 200 personas que han gritado proclamas en contra del fascismo mientras sujetaban pancartas con fotografías de víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. La presidenta de la asociación Memoria de Mallorca, Maria Antònia Oliver, ha denunciado lo que considera “un acto grave en democracia” como es la derogación de una norma que no sólo desprotege a las víctimas sino “a todos los ciudadanos”. La asociación rechaza el argumento del PP, que defiende que la ley autonómica no es necesaria porque ya existe una ley de Memoria a nivel estatal. “No nos vale que exista una ley estatal, que el PP también quiere derogar, porque la ley autonómica conoce las características del lugar. Le podríamos decir a Prohens que como ya hay un gobierno estatal, no es necesario uno autonómico”, ha señalado Oliver.

Baleares cuenta con una ley de Fosas, pero para las entidades en defensa de la memoria no es suficiente, puesto que vinculan la recuperación de los restos de los represaliados con la restauración de su memoria, algo que solo pueden hacer a través de la ley que ahora desaparece. Miquel Rosselló, portavoz de la Fundació Darder-Mascaró, ha hablado de un día “triste y doloroso” porque considera que la derogación de la norma es dar un paso hacia atrás y elimina el prólogo de un texto que, a su juicio, es una lectura “clara y rotunda” de lo que ocurrió en España en 1936 y que se tradujo en un golpe de estado por parte de un grupo militares fascistas vinculados al nazismo. “No fue una guerra de españoles contra españoles, fue un golpe de estado fascista” ha subrayado.

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