El Ayuntamiento de Santander reconoce que no gestionó el aviso del mal estado de la pasarela que colapsó
El Consistorio expedienta a la policía local que descartó la urgencia, pero atribuyen la responsabilidad de mantener la infraestructura al Gobierno

El Ayuntamiento de Santander ha asumido que no supo gestionar correctamente el aviso de un vecino que había alertado del mal estado de la pasarela costera en la zona de El Bocal, en el norte de la ciudad, 24 horas antes de que colapsara y ello le costara la vida a seis jóvenes que terminaron cayendo por un pequeño acantilado al agua. La alcaldesa de la ciudad, Gema Igual (PP), ha reconocido este viernes que “la cadena de respuesta” de la agente que recibió la llamada “no funcionó como debía”. Según sus palabras, esta policía local no lo consideró un “riesgo grave”, no tramitó la incidencia ni consta que buscara efectivos para comprobar del pequeño puente de madera. “Ha fallado, no tendríamos que haber llegado a esto”, se ha lamentado la regidora, que ha informado de que se asumía “este fallo” y que se va “a incoar un expediente informativo y sancionador” sobre la agente de Policía Local que había recibido la alerta de que ese paso podía ser peligroso para los ciudadanos.
A pesar de este reconocimiento, Igual ha recalcado que “el Ayuntamiento no tiene que mantener esta infraestructura”. “La responsabilidad todos entendemos que es de Costas”, ha dicho, en referencia a la dirección general dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica. Fuentes de este departamento han asegurado que algunas de la palabras de la regidora “no se corresponden con la realidad”, pero que no querían “contribuir a alimentar una polémica ni a generar más ruido”. La regidora ha aprovechado para agradecer al vecino que llamó al 112 para dar el aviso: “Es un vecino ejemplar. Hizo lo correcto”.
La alcaldesa ha explicado que a las 9.56 de este viernes había recibido un informe de la Policía Local con las explicaciones de la agente a su superior y que esa información ha hecho que comparezca públicamente. Según sus palabras, el aviso ciudadano llegó a la centralita de la Policía Local a las 12.14 del lunes, 28 horas antes del desplome de la infraestructura que le ha costado la vida a los seis jóvenes y ha dejado ingresada en la UCI a una séptima.
El aviso del vecino les llegó a través del teléfono 112, competencia del Gobierno regional, pero no quedó grabado en la centralita de la Policía Local, según la regidora, porque entró a través de un teléfono móvil que también utilizan cuando el número fijo se encuentra ocupado. Según el informe, en ese momento la agente “no advierte un riesgo grave o inminente”; “dice que va a hacer una incidencia”, pero al final no la tramita, y también manifiesta que, “en el momento” de la llamada, no había equipo disponible. “Se constata que ni se puso en contacto con ningún equipo para ver si podía o no”, ha precisado. “En el caso que no pueda ningún equipo, quedaría en cola, cosa que tampoco ha quedado”, ha explicado Igual, porque ni se abrió la incidencia, ni la llamada quedó registrada en el sistema.
La regidora ha criticado la actuación de la policía: “No puede ser que [un agente] se despiste, aunque no entienda que sea tan urgente. Un policía local o cualquier persona santanderina sabe que ahí si te caes a las rocas tienes mucho peligro. Esa no percepción de urgencia no fue la correcta, y a los hechos me remito”.
La alcaldesa: “Podríamos haberlo evitado”
“No puedo decir que el accidente fue porque un agente de la Policía Local no hizo el trabajo, pero sí podríamos haberlo evitado si, ante esa llamada, hubiera hecho lo que en otras ocasiones se había hecho”, ha explicado. Igual, que ha ofrecido explicaciones durante cerca de una hora, ha puesto como ejemplo un caso en el que, el 20 de junio de 2024, otro vecino llamó a las 19.53 para decirles que parte del puente de La Maruca, situado en la misma zona en la que se desplomó el puente este martes, se había hundido y corría riesgo para los peatones. “Se hace una foto y el equipo pone pone cinta para impedir el paso (...). Eso tendría que haber pasado, pero no pasó”, se ha lamentado.
La regidora ha explicado que el Ayuntamiento se siente responsable de no haber atendido ese aviso ciudadano, pero no del mantenimiento de la senda costera de la forma parte el puente que ha colapsado. “En los 34 kilómetros de la ciudad hay partes de la ciudad que no dependen del Ayuntamento”, ha asgurado, haciendo referencia a espacios que dependen de la Autoridad Portuaria o de Costas. Por ese motivo, ha anunciado que publicarán un mapa para delimitar las áreas de competencia municipal y de Costa, con “colores distintos”.
“La pasadera de El Bocal está en terreno de Costas. Eso es incuestionable”, ha incidido. Igual ha repasado la historia del proyecto de Senda Costera en el que se incluía el puente y que pretendía hacer un paseo de 10 kilómetros desde el faro de Cabo Mayor hasta la Virgen del Mar. El proyecto se puso en marcha en 2014, pero recibió un fuerte rechazo vecinal y se terminó paralizando. La obra nunca se terminó, pero los ciudadanos usan esas instalaciones y el propio Ayuntamiento las publicita como parte de los atractivos de la ciudad.
El Ministerio para la Transición Ecológica, organismo del que depende la Dirección General de Costas, ha precisado que algunas de las afirmaciones de la regidora “no se corresponden con la realidad”. “Habrá ocasión de aclarar cada una de ellas cuando corresponda y con toda la información necesaria sobre la mesa”, han informado fuentes de este departamento. “Lo más responsable es mantener la serenidad y centrarnos en el trabajo que tenemos por delante, dejando que los hechos y los datos hablen por sí solos”, han añadido.
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