El comisario Villarejo se queda como único acusado del ‘caso Dina’ por las maniobras contra Podemos
Pablo Iglesias y su antigua asesora llegan a un acuerdo para perdonar a los dos periodistas procesados a cambio de que admitan los hechos


El comisario José Manuel Villarejo se ha quedado solo en el banquillo del juicio por el caso Dina. El antiguo agente de la Policía Nacional se erige ya como el único acusado por un delito de descubrimiento y revelación de secretos por traficar supuestamente con la información que contenía el móvil robado a Dina Bousselham, quien fuera asesora de Pablo Iglesias en Bruselas durante su etapa como eurodiputado. Al arrancar este lunes en la Audiencia Nacional la vista oral sobre esta parte del caso Villarejo, el fundador de Podemos y su exasistente han perdonado a los otros dos procesados: los periodistas Alberto Pozas, exdirector de la extinta revista Interviú, y Luis Rendueles.
Esta decisión supone que el juicio continúa a partir de ahora únicamente contra Villarejo. La Fiscalía Anticorrupción reclama cinco años de cárcel para el comisario jubilado. El ministerio público sostiene que, en 2016, el entonces policía en activo obtuvo a través de Pozas y Rendueles una copia del material que contenía el móvil que había sido robado a finales de 2015 a Bousselham (cuyo autor material se desconoce, aunque Podemos vincula al funcionario con la sustracción). Según la acusación, a continuación, Villarejo facilitó esos archivos “a periodistas de su círculo de confianza” (de El Confidencial y de la web OkDiario) “para que estos elaboraran y publicaran diversas informaciones en descrédito” del partido de izquierdas y de su líder, Pablo Iglesias, que se convertiría después en vicepresidente del Gobierno de Pedro Sánchez.
La primera sesión del juicio, que se ha centrado en la fase de cuestiones previas, ha arrancado este lunes con sorpresa. Los abogados de Iglesias y Bousselham, que ejercen la acusación particular tras reconocerles la condición de víctimas, han anunciado un acuerdo con la defensa de los periodistas (Pozas y Rendueles). Según han detallado, el fundador de Podemos y su antigua asesora estaban dispuestos a perdonar a ambos procesados, a cambio de que ellos admitiesen los hechos (como, según han añadido los letrados, así se ha hecho a través de un escrito facilitado al tribunal).

Este movimiento ha implicado un cambio de planes. Los magistrados han aceptado que, este mismo lunes, comparezcan Iglesias y Bousselham para confirmar esa decisión. Y así ha ocurrido. Primero lo ha hecho la exasesora, que ha “otorgado el perdón expreso e irrevocable” a los dos periodistas. Después, le ha seguido el exvicepresidente del Gobierno, conectado por videoconferencia desde México: “Ratifico de manera expresa el perdón otorgado a Pozas y Rendueles”, ha añadido el político. Tras escuchar a ambos, la jueza Teresa Palacios, presidenta del tribunal, ha explicado que los extrabajadores de Interviú dejaban ya de tener la condición de acusados, y decaían inmediatamente las penas reclamadas contra ellos (de hasta cuatro años de prisión).
Durante la fase de instrucción, Pozas y Rendueles alegaron que entregaron a Villarejo una copia del móvil de Bousselham después de que el comisario contactara con ellos, y al entender que se la “requería” para “un uso policial legítimo”. La Fiscalía apunta que los periodistas tenían esos archivos robados porque una persona “anónima” había dejado un sobre con el material en la sede de Zeta, grupo editor de Interviú, en enero de 2016.
Octavo juicio al comisario
La investigación sobre el caso Dina se abrió en 2019 dentro del llamado caso Villarejo, una macrocausa que tiene al comisario como epicentro. Tras más de un lustro de pesquisas (que incluyeron el giro radical del magistrado Manuel García-Castellón para intentar imputar a Iglesias al considerar que el político le había engañado para presentarse como víctima de una conspiración y aprovecharse de la instrucción), se envió a juicio. Esta es la octava vista oral en la Audiencia Nacional contra el antiguo policía, que acumula cinco absoluciones y dos condenas de cárcel (que suman 16 años de prisión).
Este lunes, en la fase de cuestiones previas, el abogado de Villarejo ha intentado que el juicio sobre el caso Dina no se celebre en la Audiencia Nacional. La defensa ha argumentado que este tribunal, que lleva todo el caso Villarejo, no tiene competencia para analizar el delito de descubrimiento y revelación de secretos atribuido al policía por traficar con la información robada a Bousselham —por ello, ha pedido que el caso se envíe a un juzgado ordinario de Madrid—. Sin embargo, el comisario ha fracasado en su iniciativa. Los magistrados han rechazado sus pretensiones.
Esta vista contra Villarejo continuará este martes. El tribunal prevé que el miércoles declare Iglesias como testigo y víctima de la supuesta trama.
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