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Las vidas segadas en las vías de Adamuz

43 personas han muerto en uno de los peores accidentes ferroviarios de España. Dos trenes, un Alvia con destino Huelva en el que viajaban jóvenes opositores y familias que regresaban tras pasar un ocioso fin de semana en Madrid; y un Iryo procedente de Málaga, con muchos profesionales que regresaban a sus trabajos en la capital. EL PAÍS recoge las historias y los recuerdos de familiares y allegados de quienes encontraron en el brutal siniestro su final

El violento choque de trenes que el 18 de enero sacudió a la población de Adamuz en Córdoba ha dejado por el momento 43 víctimas confirmadas. Estas son las semblanzas que EL PAÍS ha reconstruido a través de las publicaciones de familiares y allegados en las redes y de sus testimonios directos.

Viajeros del Alvia Tren Madrid- Huelva

Óscar Toro

56 años
Periodista, activista y voluntario

Óscar Toro (Huelva, 1969) era licenciado en Ciencias de la Información, en la especialidad de Periodismo, por la Universidad Complutense de Madrid, doctor cum laude en Comunicación por la Universidad de Huelva y un referente en el estudio de la comunicación para el cambio social. En 2011 recibió el Premio Andaluz del Voluntariado, en la modalidad de profesionales de la comunicación. Toro, que falleció junto a su pareja, la fotógrafa María Clauss, desarrolló su labor periodística en distintos medios de comunicación de Andalucía. Su compromiso social le había llevado a dedicar las dos últimas décadas a desarrollar proyectos de comunicación vinculados con la defensa de los derechos humanos y la promoción en la convivencia. “Desde la Asociación Invisible, creada en 2016 con la finalidad de utilizar la comunicación y la información como vehículo para la transformación social, que presidía Toro, hacían una labor muy importante, ofreciendo espacios de aprendizaje compartido para crear unos hubs de comunicación social”, recuerda la APH y el Colegio de Periodistas.

María Clauss

53 años
Fotoperiodista pionera

Era una fotógrafa de referencia en la ciudad donde, en el arranque de su carrera, trabajó como fotoperiodista en todos los grandes medios locales. “Fue una pionera”, recuerda González. Después, se dedicó a la fotografía profesional, donde pudo imprimir sus inquietudes sociales a su trabajo. El Centro Andaluz de Fotografía ha recordado en su cuenta de Facebook cómo Clauss “brillaba tanto como autora ―por trabajos como Mi abuelo el espía?― así como por su implicación en el colectivo WE ARE PHOTO desde el que organizaba el festival Festcomarcas en Huelva. La creadora acababa de entregar al CAF su último trabajo, Misión Andalucía, la misión fotográfica sobre el paisaje andaluz, donde pudo desarrollar su pasión por el medioambiente, donde también se convirtió en un referente como fotógrafa.

“Estaba muy comprometida con la sociedad y esa parte humana la desarrollaba en sus trabajos”, incide González sobre una faceta de Clauss, que colaboró con EL PAÍS SEMANAL, entre otras muchas publicaciones, y que también han destacado la Asociación de la Prensa de Huelva y el Colegio de Periodistas de Andalucía en un comunicado conjunto: “Siempre vinculados y comprometidos con las causas solidarias y de cooperación internacional, así como en todo tipo de proyectos relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y formación relacionada con el gremio periodístico”. Dejan una hija de x años, la que tuvo con Toro.

Pablo Barrio Seco

27 años
Un maquinista polifacético y autodidacta

Pablo Barrio Seco era el maquinista del convoy del Álvia que chocó contra los vagones descarriados del Iryio. La noche de ese domingo, el joven, de 27 años, comandaba el tren y no tuvo tiempo de impedir la brutal colisión con los vagones del Iryo que venían en sentido contrario. Tenía más de cinco años de experiencia como maquinista. Era un gran aficionado a la fotógrafía y “adicto a la música”, según publicaba en sus redes sociales.

Las calles al sur de Madrid están en duelo por un trabajador que se formó en un instituto del municipio. Pablo se licenció después como ingeniero informático de la Universidad Carlos III de Madrid, donde aprendió estructura de computadores, seguridad informática y lenguajes de programación. Más tarde se capacitó como maquinista en CETREN, primer centro privado homologado por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria del Ministerio de Transportes, y allí obtuvo su licencia de transporte ferroviario para comenzar a recorrer las vías.

En sus fotos, la protagonista es la naturaleza: montañas, mariposas, flores y pájaros, recortes de un aficionado que compartía su arte en un blog. A los 14 años “se armó de valor” y pidió por su cumpleaños una cámara réflex y, aunque esa vez no hubo suerte, se lo regalaron un año más tarde en Navidad. Ese momento supuso “un antes y un después” para él: se enamoró de la fotografía. Así lo cuenta en el sitio donde publicaba sus retratos del mundo. Era un gran autodidacta. Para formarse comenzó a ver vídeos, tutoriales, leer artículos y probar técnicas nuevas, entre ellas le gustaba jugar con encuadres distintos o la luz “sin dejar nunca de divertirse”.

Este lunes, su municipio guardó cinco minutos de silencio, y anunció dos días de luto por su vecino y los demás fallecidos en la tragedia ferroviaria. Fuentes del Ayuntamiento confirmaron que la semana que viene, en el próximo pleno, se aprobará una declaración institucional firmada por todos los grupos para ofrecer apoyo a la familia del alcorconés. El consistorio publicó en X: “Desde el Ayuntamiento de Alcorcón queremos expresar nuestro pésame y nuestra disposición a la familia del joven de nuestra ciudad que ha fallecido en el accidente de Adamuz”.

Agustín Fadón

39 años
El camarero del Alvia que no pudo esquivar la muerte por segunda vez

La confirmación de su muerte llegó finalmente este miércoles. “Era un chico alegre y muy manitas, te ayudaba en lo que fuese sin esperar nada a cambio”, cuenta su cuñado. “Era muy aficionado al mundo de las motos y a disfrutar de su gente más cercana”, añade. “Le encantaba dormir con su gata e ir a su pueblo con toda su familia”. La familia desesperaba estos días sin noticias de Agustín, que trabajaba en la cafetería del Alvia siniestrado el domingo.

Agustín le había hecho un quiebro a la muerte en 2013, al salvarse de un fatídico accidente de tren. Tenía que haber viajado en los convoyes que se salieron de la curva de Angrois, camino de Santiago de Compostela, pero cambió su turno a otro compañero, que perdió la vida. Esta vez estaba empleado en la cafetería del Alvia y unos minutos antes del descarrilamiento comunicó a su compañero que salía un momento al baño. La familia, ansiosa por conocer su paradero, se esforzaba estos días por aportar datos físicos: “Mide 1,70, tiene el pelo oscuro y barba”.

Agustín estudió para sobrecargo de vuelo y consiguió empleo en la empresa de restauración de Renfe, Serveo. Había cumplido 39 años cuando su tren, el Alvia 2384, se estampó contra los dos vagones del Iryo. “Mi hermano pasaba miedo en el tren”, cuenta su hermana Mar.

Ana Martín Sosa y Pepi Sosa

28 años y 53 años
Una madre y una hija unidas para siempre

Ana Martín tenía 28 años y regresaba a Isla Cristina (Huelva) con su madre, Pepi Sosa, de 53, que la había acompañado para presentarse a las pruebas de ayudante de Instituciones Penitenciarias. Las imágenes de las dos, abrazadas, corrieron por las redes sociales horas después del fatal accidente. Sus familiares y amigos las buscaban desesperadamente, conscientes de que ambas viajaban en uno de los trenes siniestrados. Forman parte de una familia muy ligada a las celebraciones de Carnaval y muy conocida en su localidad. De hecho, hace dos años, Ana fue Dama del carnaval en el pueblo.

“¡Qué pena más grande! ¡Dios mío! Me acabo de enterar que la Pepi y la Ana, madre e hija, de mi pueblo Isla Cristina, a las que conozco de siempre, están entre las víctimas de este horror de accidente“, escribió el cantante Manuel Carrasco. ”Cuánto lo siento, amigo Carlos, cuánto lo siento, te abrazo fuerte a ti y toda tu familia“, añadía en alusioón al marido y padre de las fallecidas. “Qué injusta puede ser la vida. Cuánto dolor se está llevando mi Huelva y mi tierra Andalucía”, agregaba.

También enviaban las condolencias a Carlos Martín (padre y marido), desde la Federación Nacional de Petanca, ya que es un reconocido deportista de esa especialidad deportiva a nivel nacional.

Isla Cristina está de luto y llora a sus víctimas. Ha suspendido las actividades públicas y sus banderas ondean a media asta.

Ricardo Chamorro

57 años
Un profesor generoso y "un padre ejemplar"

Ricardo Chamorro Cáliz, de 57 años, era funcionario de prisiones en el Centro de Instituciones Penitenciarias de Huelva, del que fue subdirector y administrador. Chamorro también era preparador de oposiciones para ese cuerpo y en esa calidad de formador había acompañado a sus alumnos hasta Madrid, donde se examinaban de Ayudante a Instituciones Penitenciarias. “Ricardo era una persona maravillosa, un padre ejemplar y un marido entregado, siempre pendiente de los demás y dispuesto a ayudar sin esperar nada a cambio. Su generosidad, su bondad y su alegría dejan una huella imborrable en todos los que tuvimos la gran suerte de conocerle”, relata Arianna Añaños, novia del hijo del fallecido.

Andrés Gallardo Vaz

51 años
El profesor lepero de la eterna sonrisa

Andrés Gallardo Vaz, de 51 años, era un profesor lepero experto en preparación de ayudantes de Instituciones Penitenciarias. Trabajaba en su academia y con la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP) y acompañaba a sus alumnos, junto a su compañero Ricardo Chamorro, a las pruebas de oposición que se celebraron el domingo por la mañana en Madrid. Nadie en Lepe le recuerda sin sonreír. Domingo, su amigo, que habló para la prensa local le definía como “el amigo de cientos de momentos que se quedan ya para siempre. Una buena persona, de esas que no hacen ruido, pero dejan huella”.

José Zamorano

"El padre de Aljaraque"

José Zamorano regentaba una empresa de maquinaria en su ciudad natal de Aljaraque, y también participaba activamente en el food-truck, impulsado por su mujer, Cristina Álvarez, con el que servían hamburguesas en las fiestas de los núcleos de población de ese municipio. “Era muy activo y muy conocido en la localidad”, recuerda su alcalde, Adrián Cano.

Pepe Zamorano y Felix Zamorano

12 y 25 años
La última visita al Bernabéu

Pepe Zamorano. “El eterno cinco”, como se refieren a él en el Aljaraque S.D., donde jugaba al fútbol desde los cuatro años. “Siempre ha sido defensa y era muy bueno”, recuerda Venancio Morán, responsable del club de fútbol municipal. “Era especial y carismático”, dicen desde el equipo directivo del colegio Antonio Guerrero al que asistía este pequeño de 12 años que perdió la vida cuando regresaba del ver un partido de fútbol del Real Madrid, su regalo de Reyes. La noticia de su muerte ha sido un mazazo en su centro educativo. Sus compañeros impulsaron varios minutos de silencio en su memoria, escribieron mensajes e incluso los enviaron a su móvil, a modo de despedida. Era un alumno y un compañero muy querido por todos. Junto a él y a su familia viajaban su primo Felix, de 22 años, también fallecido y su hermana pequeña, Cristina, de seis años, que se salvó milagrosamente. La única superviviente de la familia.

Felix trabajaba con su tío Jose en la empresa de maquinaria. Era muy aficionado a los deportes, formó parte del club de fútbol municipal en el que jugaba su primo, donde estuvo entrenando a varios equipos, “hasta que decidió pasarse al baloncesto”, cuenta el responsable del club Venancio Morán. El Club de Baloncesto Aljaraque publicó un mensaje de pésame en el que recordaba su vinculación con el equipo “del que era fiel seguidor y querido por gran parte de nuestra marea amarilla”. También ha sido recordado en redes sociales por el club Okinawa de boxeo, una afición que había retomado a nivel aficionado, como recuerda su gerente, Jordi García. “Lo dejó durante un par de años por motivos laborales y había vuelto”, indica.

Cristina Álvarez

39 años
Una emprendedora con madera de cantante

Cristina Álvarez. 39 años, era una mujer inquieta y emprendedora. Compaginaba su tienda de ropa para bebé en Punta Umbría, donde nació, con el apoyo a la asesoría que tenía su padre. También había impulsado un food-truck en el que participaba también su marido, Félix Zamorano, con el que servían hamburguesas en las fiestas de los distintos núcleos urbanos de Aljaraque. Pero la verdadera vocación de Álvarez era el cante. En el año 2017 ganó el Concurso Talento Flamenco de Cante por Fandangos de Huelva, y en el 2021 el Certamen Nacional de Fandangos Paco Toronjo. También participó en el concurso de sevillanas de Canal Sur, Yo soy del sur, adonde acudió embarazada de su hijo Pepe. “Era una niña linda, tenía una luz especial”, recordaba la presentadora del programa, María del Monte.

José María Martín

37 años
Cofrade y amante de la motos

José María Martín, de 37 años, vecino de Gibraleón había ido con su novia a Madrid a pasar el fin de semana. “Era un joven muy extrovertido, muy entrañable, una persona muy amable. Cuesta hablar en pasado de él”, cuenta José Manuel Álvarez, hermano mayor de la Hermandad Servita del Santo Entierro de Gibraleón del que Martín era costalero. Álvarez destaca su vinculación con la Semana Santa del municipio onubense, donde también sacaba otros pasos. “Tenía un gran número de amigos, que eran todos costaleros, y era una persona que nos pedía que le abriéramos la iglesia par rezar”, abunda. Amante de las motos, tanto Martín como su familia eran muy conocidos y queridos en Gibraleón.

Eduardo Domínguez

55 años
Opositor y Hermano de la Sangre

Eduardo Domínguez, de 55 años, natural de Gibraléon (Huelva) estaba estudiando las oposiciones para funcionario de prisiones. Desde la Hermandad del Cristo de la Sangre, de cuya Junta había formado parte y de la que había sido costalero, quieren respetar la petición de discreción solicitada por su familia, pero han querido destacar en un comunicado “su compromiso y trabajo desinteresado”.

Mario Jara Morillo

42 años
Cordobés afincado en Huelva

Mario Jara Morillo cumplía años el mismo día que viajaba en el Alvia 2384 siniestrado en Adamuz. Su madre, Charo, le estaba esperando en su casa con una tarta para celebrar sus 42 años. Miguel Cotán, la actual pareja de su madre, define a Jara como “un buenazo, una persona enormemente buena”. Jara, relatan sus allegados, nació en Córdoba y vivió desde los tres años en Huelva, “medía casi dos metros”, y se había presentado a la oposición a ayudante de Instituciones Penitenciarias. Jara se había preparado bien este examen, y en su última conversación con Cotán, antes de coger el tren le aseguró que “no había comido, ya lo haría durante el viaje”.

David Cordón

50 años
Enfermero con corazón de futbolista

Una de las pasiones de David Cordón era el fútbol playa. De hecho, formó parte de la selección española de este deporte, con la que obtuvo dos subcampeonatos del Mundo (2003 y 2004) y dos campeonatos de Europa (2001 y 2004). Ahora ejercía como enfermero en el Hospital Juan Ramón Jiménez, en Huelva, ciudad donde nació hace 50 años. Su hijo, David Cordón, conocido como Davinchi, de 18 años, siguió su estela de pasión por el deporte y ahora milita en el Getafe. El futbolista profesional destaca de su padre que “siempre fue un luchador” y que esa virtud se la enseñó siempre. Asegura que a partir de ahora “todo lo que haga en esta vida siempre será por el lucero más grande que tiene en el cielo” y que demostrará que puede con todo y que nunca se rendirá: “Ese es el mayor acto de amor que puedo hacer por ti”, sentencia.

Antonia Garrido Chávez

35 años
"Una madre excepcional"

Jesús Michina conoció a Antonia hace cinco años, durante la pandemia. Su amistad nació en un grupo de senderismo. Uno grande, con unas 50 personas, en el que los dos se conectaron por casualidad. Intentaban escapar de la rutina y buscaban hacer nuevos amigos. El grupo los llevó a recorrer montañas, playas y ríos. “Lo importante era compartir momentos. No importaba el lugar, hacíamos senderismo casi todos los fines de semana”, dice el hombre de 52 años. La Sierra de Huelva siempre le traerá recuerdos junto a su amiga Antonia, a quien describe como una madre excepcional que amaba y daba la vida por sus hijos. Siempre la recordará como una de esas personas especiales “que la vida te pone delante”, siempre con una sonrisa en el rostro. Antonia es una de las víctimas que viajaba con su hija en los primeros vagones del tren Madrid-Huelva.

Antonia era vecina de la barriada de Verdeluz en Huelva. trabajaba prestando ayuda a domicilio. Era madre de tres hijos y había viajado a Madrid para acompañar a una de ellas a hacer el examen de ayudante de Instituciones Penitenciarias. Fuentes de la prensa local publicaban este miércoles que la hija se había salvado y se encontraba fuera de peligro.

Miriam Alberico Larios

27 años
Profesora de inglés

El rostro de Miriam Alberico Larios, una joven de 27 años de Lepe (Huelva), inundó las redes sociales ya la fatídica noche del domingo. Viajaba sola en el vagón uno del Alvia Madrid-Huelva, uno de los más afectados en el siniestro. Era profesora de inglés. Regresaba a su casa tras pasar un fin de semana con su novio en Madrid. Fue el propio alcalde de la localidad, Adolfo Verano, anunció en redes sociales el fallecimiento de su vecina. “Miriam ya no se encuentra con nosotros. Solo quiero dar las gracias a toda y cada una de la personas que han compartido la foto de mi amiga, de corazón, muchísimas gracias. Que orgullo de país, que orgullo de mi tierra. Ahora solo pido respeto. Millones de gracias”, escribían allegados a la joven en la red social X.

Rocío Díaz Rodríguez

Trabajadora del Ayuntamiento de Punta Umbría

Rocío Díaz era vecina de Punta Umbría y viajaba en uno de los vagones del tren Alvia siniestrado. Su fallecimiento fue confirmado por el ayuntamiento en la tarde de este miércoles. “Trasladamos nuestro más sincero y sentido pésame a su familia, amigos y seres queridos, especialmente a Fran, compañero de la plantilla municipal y hermano de Rocío, a quien acompañamos con todo nuestro respeto y cercanía en este durísimo momento”, escribieron en las redes sociales desde el consistorio, donde ella también trabajaba. “Punta Umbría se une al dolor de la familia y guarda silencio y respeto ante esta irreparable pérdida. Descanse en paz”, concluían. Rocío regentaba una pescadería en el mercado de abastos de Punta Umbría, un negocio familiar en el que seguía los pasos de su padre. En el mercado sus compañeros la recuerdan como una mujer trabajadora y constante. Madre de dos hijos, viajaba con uno de ellos y un amigo de éste. Ambos fueron rescataos con vida.

Viajeros del Iryo Málaga-Madrid

Jesús Saldaña


Un cardiólogo con corazón de oro

La búsqueda de Jesús Saldaña García, malagueño de 30 años, se mantuvo viva hasta la tarde de este martes, cuando llegó la confirmación de que pasaba de estar desaparecido a ser uno más de los 43 fallecidos en el choque de trenes de Adamuz (Córdoba). Su fotografía, sonriente con el pijama verde, en el Hospital de La Paz de Madrid, donde ejercía como cardiólogo, rodó por las redes sociales desde horas después del fatal siniestro. “No hemos podido localizarlo en ningún hospital y agradeceríamos cualquier información que pueda ayudarnos”, anunciaban sus familiares y allegados en las redes sociales aportando el teléfono móvil de un familiar.

“Hemos peregrinado por todos los hospitales de Córdoba y no aparece ingresado nadie con su nombre”, explicaba su hermana, Natalia Saldaña, la noche del lunes en Hora 25. “Soy médico y toda mi red de compañeros estamos buscándolo intensivamente por si hubiera algún paciente de sus características sin identificar”, añadía.

Natalia contaba en antena que, cuando se enteraron del accidente, llamaron insistentemente al teléfono de su hermano Jesús y contestó otra pasajera. La mujer estuvo en contacto con la familia tratando de encontrar al desaparecido, al que describían sus familiares sin éxito. Finalmente, la familia pudo recuperar el móvil. “Tenemos su móvil pero no le tenemos a él”, se lamentaba Saldaña.

Jesús Saldaña estaba terminando su último año de residencia en La Paz. Viajaba de vuelta a la capital en uno de los últimos vagones del tren Iryo siniestrados. Estudió la carrera de medicina en la Universidad de Málaga. Para acceder a la carrera se Medicina, el cardiólogo obtuvo en la Selectividad de 2013 un 13,81 sobre 14. Desde esta institución han mandado sus “condolencias y todo su cariño a su familia, amigos y allegados”.

El lunes por la tarde Elena, la novia de Jesús Saldaña, salía del Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba abrazada por su familia y pedía ayuda para localizarle. “Venía de pasar unos días en su Málaga natal”, relataba. Según contaba la joven, a Saldaña le recogió una ambulancia, pero tras recorrer los hospitales no lograban dar con él. Este martes la familia ha recibido la peor de las noticias, las autoridades han comunicado el fallecimiento de Saldaña.

Víctor Luis Terán Mita

52 años
El apoyo de la tercera edad

El consulado boliviano en Córdoba confirmó el martes el fallecimiento de Víctor Terán, de 52 años, que viajaba en el tren Alvia de Madrid a Huelva, donde trabajaba cuidando a personas de la tercera edad. Residía en la capital onubense junto a su pareja, Osiris Sevilla Madariaga, una mujer nicaragüense de 40 años, que se lamentaba ante los medios de comunicación tras confirmar los peores presagios: “Teníamos mil proyectos por delante, esperanza, ilusiones, incluso pasajes para viajar juntos en septiembre... No encuentro otra palabra que decir que él no ha muerto, me lo han arrebatado y me lo han matado”.

María Eugenia Gallego Navasco


Añorada en Alpedrete

Irene, la hija de María Eugenia Gallego Navasco, Geni para los vecinos de Alpedrete, confirmaba el pasado lunes al medio local Aquí en la Sierra que su madre tomó el tren Iryo 6189 a las 18.40 horas en Málaga, con destino Madrid, y que su asiento era el 13-B del vagón 8. Ese fue el último vagón del tren que descarriló a las 19.43 horas, provocando una colisión con el convoy del Alvia, que viajaba hacia Huelva desde la capital. Eugenia era muy conocida en Alpedrete por haber regentado el supermercado MaxCoop en el pueblo. Al igual que su marido, Pablo, que es el propietario del bar Roma. Geni permanece desaparecida desde entonces, su muerte no es todavía oficial, a falta de que avancen las labores forenses.

Samuel Ramos Sánchez

35 años
Las ilusiones truncadas de un policía

Samuel Ramos Sánchez tenía 35 años y había jura como policía en 2021, con la 35 promoción, según cuentan sus compañeros. Estaba destinado en el CIE (Centro de Internamiento de Inmigrantes) de Aluche, en Madrid. Su ilusión era poder regresar a ejercer su profesión a su ciudad natal, Córdoba, de donde venía el pasado 18 de enero, tras visitar a su familia. Había sido padre de su primer hijo hacía 18 meses. Su sindicato, el SUP, como el resto, mandaron comunicados para mostrar sus condolencias en las redes sociales.

“Hoy despedimos a un compañero. La pérdida de uno de los nuestros deja un vacío imposible de llenar”, escribían en el perfil de X del Sindicato unificado de Policía (SUP). “Desde el #SUPMadrid trasladamos nuestro más sincero pésame a su familia, amigos y compañeros de unidad. Tu memoria seguirá viva entre quienes vestimos este uniforme con orgullo".

“Hemos sido informados que en uno de los trenes implicados en la tragedia ferroviaria de Adamuz en Córdoba iba un compañero que desgraciadamente ha fallecido, estaba destinado en la BPEF de Madrid”, decía Jupol en un tuit. “Trasladamos nuestro sincero pésame a sus familiares y compañeros del CIE, os acompañamos en el sentimiento. DEP”.

María del Carmen Abril

50 años
La profesora de Alcorcón

María del Carmen Abril era de Córdoba y estaba celebrando su 50 cumpleaños. Viajaba en el Iryo de regreso a Madrid, donde vivía. La mujer trabajó en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados, donde desarrolló diversas funciones como técnica de investigación, “demostrando siempre dedicación y profesionalidad”, aseguraba el propio centro en su página web. Además, recuerdan que dejó una “importante huella entre sus compañeras y compañeros por su talante, amistad y alegría”. Actualmente era profesora en el Instituto Los Castillos en el municipio de Alcorcón, donde la recuerdan con cariño.

Créditos

Redacción: Eva Saiz, Stephanny Pinzón, Domitila Diez, Caio Mattos, Pablo Seguí, Rodrigo Cardona, Alan García, Laura Llach y Elena Reina.
Coordinación: Patricia Ortega Dolz (Edición) y Guiomar del Ser (Formato)
Diseño: Ruth Benito
Desarrollo: Alejandro Gallardo

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