El Supremo responde a Koldo García y rechaza exigir fianza también a Aldama
Aclara que el dinero reclamado a Ábalos y su exasesor es para futuras indemnizaciones a Ineco y Tragsatec

El instructor del caso Koldo en el Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, ha rechazado exigir fianza al presunto conseguidor de la trama, Víctor de Aldama, tal y como reclamaba el ex asesor de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes, Koldo García, al considerar que el empresario estaba en mejor situación económica que él y su antiguo jefe.
En una resolución firmada este jueves, el magistrado aclara que únicamente exigió fianza (60.000 euros) a Ábalos y García porque las eventuales responsabilidades civiles que se pretenden cubrir con ese dinero obedecerían a delitos que solo habrían cometido ellos, no Aldama.
En concreto, Puente señala que las fianzas impuestas al que fuera secretario de Organización del PSOE y su exasesor están pensadas para garantizar futuras indemnizaciones a Ineco y Tragsatec, las dos empresas públicas en las que, según las pesquisas, se contrató a Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos, por la influencia del entonces ministro y gracias a las gestiones de García.
La defensa del exasesor ministerial emplazó al Supremo a cubrir la fianza que les reclamaba a él y Ábalos ampliándola a Aldama, bajo el argumento de que el que “se autodefine como empresario de éxito” estaba en mejor situación económica que ellos.
El exasesor adujo que mientras él y Ábalos “adolecen de una situación de precariedad económica que les impide, de forma pública y notoria, sufragar los honorarios de su defensa técnica o atender las cargas hipotecarias de sus viviendas habituales”, Aldama “ha hecho gala de una exuberante capacidad económica y solvencia material”.
García aludió a informaciones periodísticas que reflejan que el empresario goza de un “alto nivel de vida” que le habría permitido incurrir en “un despliegue de gasto suntuario” que incluiría “el uso de transporte aéreo privado, el arrendamiento de una villa de lujo en Cap Martinet (Ibiza) con un coste de 4.000 euros diarios, la disposición de vehículos de alta gama y un gasto corriente en restauración y comercios de lujo”.
A juicio del que fuera el hombre de confianza de Ábalos, “todo ello constituye un indicio racional de una solvencia patrimonial suficiente para garantizar las eventuales responsabilidades civiles derivadas del proceso”.
El juez afea a García que intentara derivar la fianza
El magistrado afea a la defensa de García su propuesta, recordándole que “carece por completo de legitimación” para instar a que se adopten medidas cautelares frente a otro acusado, incluidas las destinadas a asegurar posibles responsabilidades económicas.
Además, el instructor niega que se dirigiera solo a Ábalos y García por el hecho de estar en prisión provisional, situación en la que se encuentran desde el 27 de noviembre en la cárcel madrileña de Soto del Real.
El exasesor planteó que Aldama también afianzara después de que el Supremo se dirigiera a él y a Ábalos para urgirles a pagar los 60.000 euros fijados. Fuentes jurídicas consultadas por EL PAIS avanzaron que la intención de García era solicitar una anotación de embargo para cubrir la fianza mediante bienes.
El que fuera ‘número tres’ del PSOE y su exasesor se enfrentan a hasta 30 años de cárcel, mientras que para Aldama la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares, lideradas por el PP, solo piden siete años al tener en cuenta su confesión. Puente les sentó en el banquillo por el presunto cobro de mordidas tanto en efectivo como en especie a cambio de adjudicar a Soluciones de Gestión S.L., empresa vinculada a Aldama, contratos públicos para adquirir mascarillas durante la crisis del covid-19.
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