España logra la detención de un exmilitar del régimen de Maduro acusado de saquear Venezuela
Said Aurelio Cabrera, que trabajó en Inteligencia con ‘El Pollo’ Carvajal, ha sido arrestado en Qatar por orden de la Audiencia Nacional que lo investiga por un complejo entramado de blanqueo


Las autoridades judiciales españolas han logrado la detención en Qatar de Said Aurelio Cabrera Abraham, exmilitar venezolano y antiguo estrecho colaborador de Hugo Armando Carvajal, El Pollo, jefe de la inteligencia del régimen chavista, encarcelado en Estados Unidos. La policía del país árabe lo detuvo el pasado 9 de diciembre tras una petición de la Audiencia Nacional, que lo investiga por un complejo entramado de blanqueo y al menos dos operativas para saquear fondos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Una de ellas consistió en la compra de vehículos por el doble de su valor, y la otra en la implantación de un sistema de videovigilancia, cuyos fondos, más de seis millones de euros, acabaron en cuentas bajo su control.
De Said Aurelio Cabrera Abraham, caraqueño de 51 años, apenas existen fotografías. Un vídeo grabado en 2014 y colgado en Internet lo ubica junto a la comitiva de personalidades políticas que recibieron en el aeropuerto de Caracas a El Pollo Carvajal, cuando este último siendo cónsul venezolano en Aruba fue detenido en la isla y posteriormente liberado por las autoridades norteamericanas. Carvajal está ahora en una prisión de Nueva York y se ha convertido en personaje clave para apuntalar la acusación de narcoterrorismo que pesa contra el presidente venezolano Nicolás Maduro. Said Cabrera trabajó bajo sus órdenes en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), según confirman a EL PAÍS fuentes que lo conocieron.
En esa comitiva que recibió a El Pollo a pie de pista en el aeropuerto estaba Cilia Flores, la mujer de Maduro, arrestada junto a su marido por las fuerzas militares enviadas por la administración Trump el pasado sábado. En las imágenes se ve cómo Said Cabrera organizaba los vehículos de la escolta ese día.

Said Cabrera consiguió en 2021 la nacionalidad española. Cuatro años antes se había comprado un piso por un millón de euros en la calle Don Ramón de la Cruz, en la milla de oro del madrileño barrio de Salamanca. La policía cree que se asentó en España de forma más definitiva después de que en República Dominicana, donde vivía tras marcharse de Venezuela, se iniciara un procedimiento contra él por lavado de dinero.
La Audiencia Nacional llevaba casi un lustro tras él con la sospecha de que utilizó una filial de compras de la petrolera estatal venezolana PDVSA para hacer negocios con vehículos y blanquear dinero. Bajo el foco hay millones de euros que, supuestamente, salieron del país que ahora dirige Delcy Rodríguez y terminaron en un complejo entramado societario destinado a lavar dólares.
El Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional había desarrollado una operación en abril de 2024 en el marco de esta investigación que terminó con la detención de dos personas y el registro de algunos inmuebles, incluido uno de Said Cabrera en Portugal, según confirmaron fuentes jurídicas. Pero a él no lo encontraron y fue entonces cuando se activó una orden de detención internacional que acaba de surtir efecto. Según confirman fuentes de la investigación a este periódico, el exmilitar venezolano fue detenido y se encuentra encarcelado en territorio qatarí a la espera de su extradición a España, una vez que la justicia española formalice la solicitud.
Documentos de la causa detallan que las dos operativas fraudulentas tuvieron lugar entre 2013 y 2014 y se centran en acreditar que Said Cabrera en ese entonces trabajaba en el Ministerio de Defensa venezolano para certificar los delitos de corrupción. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional encontró en una cadena de correos incautados mensajes de marzo de 2013 en los que le remiten al exmilitar el itinerario de vuelo de unos médicos alemanes que viajaron a Venezuela con motivo del fallecimiento de Hugo Chávez. “Actividades de asesoramiento relacionadas con la instalación de la capilla ardiente del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez en Caracas, Venezuela del 10.03.2013 al 12.03.2013”, dice uno de los informes adjuntos.
Los agentes transcriben algunos párrafos que demostrarían la condición de funcionario de Said Cabrera. “Llegados al aeropuerto de Caracas, nos recibió el señor Said Cabrera, nuestro oficial de enlace, quien nos preguntó si queríamos ir primero al hotel para dormir”; “Allá discutimos el procedimiento previsto de embalsamamiento, en esta ocasión por escrito. Estos fueron transmitidos por el encargado del ministerio Said Cabrera a dos patólogos cubanos”.

En la operativa de venta de coches fraudulenta, que coincide con estas fechas, está implicado también, presuntamente, Roberto Esteban Rincón (un venezolano afincado en Estados Unidos y condenado allí en 2016 al declararse culpable de pagar sobornos a funcionarios de PDVSA por obtener licitaciones) y su hijo José Roberto Rincón, quien supuestamente desplegó el mismo modus operandi delictivo en España que su padre en Estados Unidos.
Los Rincón son viejos conocidos de la justicia española. En la operación que la UDEF desarrolló por esta causa en 2024 el hijo, José Roberto Rincón, fue detenido por segunda vez. La primera había sido en 2018. La UDEF explica que utilizando una sociedad americana (Maniobras Civiles INC) vendieron vehículos a la filial de compras de PDVSA llamada Bariven con un margen de beneficio por el que se llegaba “prácticamente a doblar algunos de los precios de los vehículos”. En la documentación intervenida se detallan las maniobras para la venta de 17 vehículos a la empresa estatal que costaron 2.401.532 euros y por la que lograron un beneficio de 757.110 de euros. Una rentabilidad de un 46%, según refleja el documento.
La unión entre Said Cabrera y los Rincón queda patente también en el cumpleaños de la madre de la familia. El 7 de enero de 2013 ella envió un correo a su hijo José Rincón con el asunto “lista actualizada”. En el documento adjunto bajo el título “mesas cumpleaño de Sra 2(sic)” se ve el reparto de mesas de los invitados que iban a hospedarse en el hotel Hyatt de Aruba. En una de las mesas aparece el nombre de Said Cabrera. En otra, el Pollo Carvajal. Semejante evento terminó con una factura del resort cinco estrellas a nombre de José Rincón por 79.518 euros.

Para la Policía hay un hecho que refuerza la tesis de que la empresa de venta de coches era “instrumental” y estaba “al servicio de posibles actos de corrupción”: que a partir del año 2015 Maniobras Civiles INC pasó a estar controlada por el también exmilitar venezolano Jesús Vidal Salazar (considerado en fuentes abiertas, escribe la UDEF, como “uno de los hombres de confianza y testaferro” del actual ministro del Interior venezolano Diosdado Cabello).
La segunda operativa
La segunda operativa en la que indaga la Audiencia Nacional consistió en la creación de una sociedad y el traspaso de más de seis millones de euros a una cuenta a la que Said Cabrera tenía acceso después de que PDVSA firmara un contrato millonario a dicha sociedad. Cabrera utilizó la misma cuenta de correo electrónico con la que logró la obtención de su tarjeta de residencia en España para gestionar la empresa mercantil Plymouth Overseas Limited. Fue entre abril y julio de 2014 cuando se transfirieron grandes cantidades de dinero “hacia nuestro país” que dieron lugar a reportes de inteligencia financiera, explica la UDEF.
El exmilitar constituyó esta sociedad junto a una venezolana nacionalizada española llamada Carmen Julia Pérez. La sociedad de ambos logró un contrato para la implantación de un sistema de videovigilancia promovido por PDVSA con un presupuesto de 68.668.000 euros. En esas mismas fechas, las autoridades detectaron la canalización de fondos hacia España por valor de 6.866.800 euros, que terminaron en una cuenta de la filial portuguesa de La Caixa.
Esta operación hizo saltar las alarmas de las autoridades por varios motivos. Primero, porque PDVSA entregó a Plymouth Overseas (la sociedad creada por Cabrera y Carmen Julia Pérez) el contrato a pesar de que dicha sociedad se había creado pocos meses antes y no tenía ningún recorrido profesional; segundo, porque aunque Said Cabrera aparecía como socio accionista minoritario, en todas las conversaciones intervenidas él era el interlocutor principal; tercero, porque el dinero se transfirió a una cuenta a nombre de Carmen Julia en la que el exmilitar venezolano tenía autorizado su acceso; y cuarto porque se inició entonces un trasiego de dinero a distintas filiales de la sociedad que fueron “constituidas ad hoc en las fechas de consecución de la operativa”.
Cuando el Pollo Carvajal estuvo encarcelado en Madrid a la espera de su extradición a Estados Unidos dio información relevante sobre este asunto, lo que permitió al magistrado instructor -entonces Manuel García-Castellón- iniciar la investigación en la Audiencia Nacional, explicaron fuentes jurídicas. Las pesquisas llevaban meses estancadas a la espera de que apareciera el principal investigado. Finalmente, ha sido detenido en Qatar. Las fuentes consultadas esperan que en los próximos meses pueda aterrizar en territorio español y ponerse a disposición de los investigadores.
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