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la investigación de la dana
Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

El pecado original de Feijóo

La declaración como testigo ante la jueza revela que fue el líder del PP quien impuso el cálculo político sobre la gestión de la dana

“Yo no he venido a mentir aquí [...] No he venido a hacer un relato y una valoración política”, aseguró Alberto Núñez Feijóo el 31 de octubre de 2024, en su visita a Valencia tras la dana que provocó un saldo final de 230 muertos y antes de hacer exactamente eso: mentir e imponer un relato político. Así ha quedado de manifiesto tras ser interrogado como testigo ―con obligación de decir verdad― por Nuria Ruiz Tobarra, la jueza de Catarroja que instruye la causa por la negligente gestión de la catástrofe.

El líder del PP no solo mintió cuando, aquel 31 de octubre, dos días después de la riada, afirmó que el entonces presidente valenciano, Carlos Mazón, le había tenido informado “en tiempo real” desde la jornada previa a la catástrofe. También fue él quien impuso el relato que a partir de entonces adoptaría el propio Mazón, que pasó de dar las gracias al Gobierno central ―“Agradezco muy especialmente la presencia de Pedro Sánchez. Muchas gracias por tu cercanía y tu presencia tan rápida y también por el contacto permanente tanto con la vicepresidenta, como con el comité de crisis, en el que estaba el ministro del Interior", dijo ese mismo día tras la visita del jefe del Ejecutivo al centro de coordinación de la emergencia― a señalarlo como culpable de la magnitud de la catástrofe en una huida hacia adelante que concluyó el pasado noviembre, cuando dimitió ahogado en sus propias mentiras.

Según los mensajes que Feijóo facilitó a la justicia, con cuentagotas ―primero solo un lado de la conversación, el de Mazón, y finalmente completa, con el suyo―, la primera preocupación que el líder de los populares transmitió a su barón valenciano había sido precisamente esa, la de controlar el relato. “Lidera informativamente”, le dijo a las 20.26, en uno de sus primeros mensajes. “Lleva la iniciativa de comunicación... Es la clave”, insistió a las 23.27, cuando Mazón ya le había advertido que la cifra de víctimas iba a suponer “un puto desastre”.

“Un presidente autonómico gestiona en función de la información que recibe”, declaró Feijóo ante los micrófonos nada más llegar a Valencia el 31 de octubre de 2024, inaugurando el relato de descarga de culpas en “los organismos de competencia exclusiva del Gobierno central: la Agencia de meteorología y la Confederación Hidrográfica”, que emitieron decenas de alertas y datos desatendidos por la Generalitat valenciana. Fue a partir de ese momento cuando Mazón, que según se supo después, había dedicado buena parte de esa tarde crucial en un almuerzo privado, pasó de agradecer la ayuda del Gobierno central a responsabilizarlo de la magnitud de la catástrofe.

La comparecencia de Feijóo ante la jueza, por videoconferencia, ha aflorado la catarata de contradicciones de los dos dirigentes del PP tras la dana de octubre de 2024. El Mazón “me ha tenido informado en tiempo real” y el “yo no tengo ninguna información del Gobierno central” que el líder del PP pronunció ante las cámaras dos días después de la riada, se convirtió ante la jueza en un “no recibí información ni la pedí”. La secuencia de mensajes entre ambos también ha revelado que el expresidente valenciano mintió cuando aseguró en la comisión de investigación del Congreso que nadie le informó de que había víctimas mortales hasta el día siguiente de la dana, cuando a Feijóo le había comunicado esa misma noche que había víctimas en Utiel.

En esa batalla por el relato, el PP también tergiversó una frase del presidente del Gobierno repetida hasta la saciedad por todos sus dirigentes. “Hay que distinguir”, llegó a declarar Feijóo, “los errores humanos de los errores por falta de humanidad. Esa frase que queda en la cabeza de todos los españoles, eso de que ‘si necesitan ayuda que me la pidan’ por parte de la persona que tiene más poder en España y todos los recursos a su disposición queda para la historia de la irresponsabilidad en la gestión de una catástrofe”. Feijóo, como cualquiera que se hubiera molestado en ver completo el vídeo de la declaración, sabía que lo que Sánchez realmente dijo fue: “Quiero reiterar a la ciudadanía lo que, desde el primer momento, todos los miembros del comité de crisis del Gobierno de España y yo personalmente he trasladado al Govern de la Generalitat valenciana y al presidente Mazón: El Gobierno central está listo para ayudar. Si necesita más recursos, que los pida. No hace falta priorizar unos municipios sobre otros, ni jerarquizar tareas. Se prioriza cuando faltan medios y ese no es el caso”. De igual forma, tanto Feijóo como su barón valenciano sabían que con las alertas y datos proporcionados por los organismos que ambos criticaron por no suministrar información previa a la catástrofe, instituciones a cargo de su mismo partido tomaron medidas para prevenir a tiempo a la población y evitar que corrieran riesgos. Lo hicieron, entre otros, el Ayuntamiento de Utiel, que suspendió las clases, y a primera hora de la mañana pidió a sus vecinos que permanecieran en sus domicilios, no cogieran el coche y no se acercaran a ríos o barrancos, y la Diputación de Valencia, que envió a casa a sus trabajadores.

“El PSOE ha actuado en la dana basándose en el cálculo político”, insistía Feijóo en las entrevistas tras la catástrofe. Mazón llegó a decir que el Gobierno había “utilizado la muerte para hacer política”. Las conversaciones entre ambos desde el día de la riada y la declaración de este viernes ante la jueza evidencian, más de un año después, que era el líder del PP el más preocupado por tratar de imponer un relato político sobre la tragedia. Un relato falso, que ya es material para la justicia.

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Sobre la firma

Natalia Junquera
Reportera de la sección de España desde 2006. Además de reportajes, realiza entrevistas y comenta las redes sociales en Anatomía de Twitter. Especialista en memoria histórica, ha escrito los libros 'Valientes' y 'Vidas Robadas', y la novela 'Recuérdame por qué te quiero'. También es coautora del libro 'Chapapote' sobre el hundimiento del Prestige.
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