Sánchez tilda el ataque a Venezuela de “precedente terrible” y advierte a Trump que no aceptará “que amenace la integridad” de Dinamarca
El presidente del Gobierno hablará con Delcy Rodríguez y Edmundo González y acusa a Washington de “cambiar un Gobierno para apropiarse de los recursos naturales” del país sudamericano
No solo en público, también en las reuniones internas como la de este martes en París, Pedro Sánchez se coloca como el líder europeo que con más claridad rechaza la intervención militar de EE UU en Venezuela. Tanto dentro del encuentro auspiciado por el francés Emmanuel Macron para hablar del futuro de Ucrania, pero enseguida teñido por la tensión en Venezuela y el riesgo en Groenlandia, según fuentes del Gobierno, español, como fuera, en la rueda de prensa posterior, Sánchez fue muy claro y reivindicó que hay que defender el orden internacional no solo en Ucrania ante Putin sino también en Venezuela o en Groenlandia ante Trump.
Según estas fuentes, varios mandatarios expresaron dentro su preocupación por el riesgo de que el líder de EE UU quiera tomar el control de Groenlandia, territorio danés y, por tanto, de la UE y de la OTAN. Todos ellos firmaron un comunicado conjunto rechazando esa posibilidad, y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, agradeció ese apoyo.
Pero mientras Sánchez se mostró muy duro con Trump tanto dentro como fuera, los demás fueron más tibios y evitaron condenar el ataque de EE UU a Venezuela que terminó con 40 muertos y la captura de Nicolás Maduro, que fue trasladado a Nueva York.
Era la primera vez que Sánchez hablaba en público sobre Venezuela después del ataque de EE UU, hasta ahora solo había lanzado mensajes en redes o firmado comunicados conjuntos. Y fue muy claro, aunque sin citar expresamente a Trump. El español recordó que él nunca reconoció a Maduro, y por tanto lo veía como un presidente ilegítimo, porque no ganó las elecciones, pero eso no justifica una intervención militar en otro país prohibida expresamente por la carta de Naciones Unidas. “Una ilegitimidad no puede ser respondida por una ilegalidad”, resumió el presidente del Gobierno, que acusó abiertamente a Trump de querer “cambiar un Gobierno para apropiarse de los recursos naturales” del país, esto es el petróleo.
“El Gobierno de España, desde el primer momento, nunca reconoció al Gobierno de Maduro, porque su elección fue ilegítima, y por ese motivo no puede reconocer la legitimidad de una acción que viola el derecho internacional y cuyo objetivo no parece ser otro que cambiar un Ejecutivo para apropiarse de sus recursos naturales”, insistió.
Para Sánchez, lo ocurrido en Caracas ”es un precedente muy peligroso, que nos recuerda a agresiones pasadas y que nos arroja a un mundo de incertidumbre con otras invasiones guiadas” por el interés económico, ha insistido. Ha añadido que “aunque hay gente a la que le puede parecer que estos son solo palabras, estas son importantes, sobre todo cuando hablamos de diplomacia frente a la ley de la selva, del más fuerte, es lo que debemos defender”.
“Lo haremos aun a sabiendas de que puedan molestar a algunos, sin respecto a la soberanía nacional no puede haber prosperidad en corto, medio y largo plazo y tampoco estabilidad”, insistió en clara referencia al riesgo de que Trump se moleste de nuevo con España.
Fuentes del Ejecutivo español creen que muchos líderes europeos se están conteniendo para no enfadar a Trump, pero consideran que eso es un error porque un año después se puede comprobar que la política de apaciguamiento de Trump no ha dado buenos resultados y cada vez está más envalentonado.
Sobre la tibia respuesta de la Unión Europea, que emitió una declaración conjunta día y medio después de la captura de Maduro y en la que no criticaba las acciones de EE UU, Sánchez justificó que en Europa “puede tener distintos matices” y que “España ha ido más allá que otros países europeos, pero el compromiso con el orden internacional es algo que caracteriza a Europa y ha formado parte del posicionamiento europeo desde la operación militar” de Washington. En público, Sánchez evita así chocar con sus socios europeos, aunque las diferencias de posiciones son muy evidentes y en el Ejecutivo español está instalada la idea de que los otros mandatarios europeos se equivocan con esta tibieza.
¿Y qué pasará ahora en Venezuela? España no quiere perder influencia, así que Sánchez ha decidido hablar cuanto antes con Delcy Rodríguez, la nueva presidenta aparentemente aceptada por Trump, y con Edmundo González, el ganador de las últimas elecciones, exiliado en España gracias a una gestión del propio Gobierno español. Sánchez no parece tener intenciones de llamar a María Corina Machado, que participó en un acto político de Vox y de la que él está muy distanciado. Sánchez no tenía interlocución directa con Maduro, al que no reconocía, y de hecho reconoció como presidente encargado en 2019 a Juan Guaidó, entonces líder de la oposición. El hecho de que Sánchez llame a Rodríguez es un salto importante que muestra que quiere mantener su influencia en la solución de la crisis. España tiene enormes intereses en Venezuela, además de las decenas de miles de españoles que viven allí y venezolanos en España.
Sánchez reivindica que “España puede tener un papel para que haya una transición” que culmine “en unas elecciones libres y limpias donde el pueblo venezolano pueda votar y decidir”. De momento, Trump no ha planteado siquiera el escenario de unas elecciones libres, el objetivo principal para el Gobierno español.
Sánchez se ha defendido de las críticas de PP, que acusa al Gobierno de estar cerca del mandatario venezolano, y ha asegurado que en España se han dado 200.000 permisos de residencia a la oposición venezolana y ciudadanos de a pie precisamente por ser perseguidos. “Es curioso que las personas que salen de Venezuela donde deciden ir es a España, allí están la mayoría de los líderes opositores”, ha dicho.
“El compromiso del Gobierno ha sido claro desde el principio, no reconocemos a Maduro y que no se respetase el resultado de las elecciones. Una ilegitimidad no puede ser respondida con una ilegalidad, que es lo que ha sucedido estos días en Caracas”, ha rematado Sánchez, que cree que ahora “se tiene que abrir un proceso de diálogo sobre el futuro de Venezuela entre venezolanos, que sean ellos los que decidan en unas elecciones quién tiene que ser su presidente”.
El tema venezolano ha eclipsado al ucranio en la reunión convocada por Macron y, en un comunicado conjunto emitido esta mañana, países como Alemania, Francia, España, Italia, Reino Unido han respaldado a Dinamarca ante las amenazas de Donald Trump de anexionarse Groenlandia. “No podemos aceptar que se amenace la integridad territorial de un Estado europeo como es Groenlandia, no podemos aceptarlo y no vamos a callarnos antes violaciones que se están produciendo”, ha insistido Sánchez.
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