Dos mensajes Es-Alert en Málaga: el miedo a que el Guadalhorce se desborde de nuevo
El aviso rojo y la crecida de los ríos impulsó a las autoridades a enviar sendas alarmas a los móviles de 27 municipios malagueños en menos de seis horas


A las 22.23 horas los teléfonos de 27 municipios de Málaga empezaron a sonar al unísono. En la pantalla, un mensaje de Protección Civil: “Extreme la prudencia, evite desplazamientos innecesarios”, decía el texto. Los vecinos de dos comarcas malagueñas, Costa del Sol y Valle del Guadalhorce, lo recibían por segunda vez en menos de seis horas y generó desconcierto porque en la capital apenas llovió en todo el día a pesar del aviso rojo activado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). “El segundo envío de Es-Alert se ha llevado a cabo para recordar las medidas de precaución”, subrayaban desde la Junta de Andalucía, donde recordaban que lo más peligroso era la crecida de los ríos, que a esa hora seguían aumentando, y destacaban que las medidas preventivas habían tenido su efecto. Los residentes de municipios a orillas del Guadalhorce pasaron la noche pendientes de un río que ha inundado distintas barriadas hasta en cinco ocasiones en poco más de un año y obligó esta vez, también, a realizar desalojos por precaución.
La primera vez que llegaron los mensajes este domingo pasaban pocos minutos de las dos de la tarde. La mayoría de municipios tenían activados ya sus planes de emergencia, pero tras la alarma todo cambió: cerraron los centros comerciales, se clausuraron monumentos y museos, se suspendieron numerosas cabalgatas e incluso el transporte público quedó bajo mínimos. La alerta junto al aviso rojo de Aemet metieron especialmente miedo en la comarca del Gudalhorce, que aún limpia el barro del temporal que el pasado 28 de diciembre se llevó la vida de dos vecinos de Alhaurín el Grande, jornada en la que también sonaron los móviles por las notificaciones de Es-Alert. Esta vez, aunque durante toda la jornada se registraron 216 incidencias por el temporal, según los datos del servicios de Emergencias 112 Andalucía, no ha habido daños personales que lamentar.
Francis prometía fuertes lluvias y cumplió. Sobre todo en la zona occidental, según la Red Hidrosur, con 191 litros por metro cuadrado en Los Reales, en Estepona —donde se inundó el colegio Santo Tomás de Aquino—y 161 litros en Ojén, al norte de Marbella, donde se produjo el desprendimiento de una ladera en la urbanización La Mairena. Las precipitaciones también fueron extraordinarias en la Sierra de las Nieves, con 194 litros en Las Millanas (Tolox) y 179 en Casarabonela, muy cerca de Monda, donde 12 familias fueron desalojadas después de que se cayera el muro de contención de un edificio y realojadas en un hotel de la localidad. En la zona, el caudal de río Grande alcanzó los tres metros de altura, su máximo nivel histórico según Hidrosur y aún este lunes se encontraba en nivel 2 de alerta (de un máximo de 3). La potencia con la que bajaba el agua provocó el derrumbamiento de un puente en el municipio de Coín.

Ese es uno de los muchos cauces del entorno que acaban en el río Guadalhorce, que superó los cinco metros de altura y se acercó peligrosamente a su récord de siempre, 5,78 metros de altura, batido la semana pasada. Ante la situación, el Ayuntamiento de Cártama apostó por habilitar un pabellón polideportivo para las 30 personas que debieron abandonar sus viviendas por seguridad, de los que una veintena hicieron noche allí. Las imágenes aéreas mostraban, por segunda vez en una semana, cómo el agua y el barro inundaban grandes extensiones de cítricos en la ribera del Guadalhorce y dejaban aisladas pequeñas casas, pero las lluvias previstas para la noche mantenían la preocupación de vecinos y autoridades, que ponían especial foco en los vados para cruzar arroyos y ríos. “Nadie es capaz de saber cuál es el nivel de la altura que llevan esos cruces y, por tanto, nos podemos llevar sorpresas como las de los últimos días, tan desagradables y nefastas”, decía a última hora de la tarde el consejero de Presidencia, Antonio Sanz. Para entonces, se decidió también que desaguar el embalse de La Concepción, en Istán, que estaban llegando a sus límites. “Que nadie se confíe durante la noche ni cruce zonas anegadas”, insistía el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla.
Casas inundadas y carreteras cortadas
El lunes por la mañana los vecinos de la barriada de Doña Ana, en Cártama, amanecían de la misma manera que lo han hecho cada vez que llueve de más y el Guadalhorce se desborda: sacando barro de sus casas y limpiando las calles. Mientras, en otros municipios hacían balance y activaban dispositivos para limpiar y arreglar caminos o reparar los numerosos desperfectos causados por el agua y el viento, como ocurría en Mijas o Estepona. La crecida de los ríos y las lluvias provocaron también problemas en la línea 2 del Cercanías por la caída de un árbol —ya solucionada— y numerosas carreteras malagueñas, como la A-7103 que permanece cortada en un tramo de tres kilómetros a la altura de Ojén debido a un desprendimiento de tierras que ocupa toda la calzada. Sufrió igualmente estragos la A-7057 en Estación de Cártama, que volvió a la normalidad a mediodía del lunes gracias al trabajo de los efectivos del Plan Infoca. También la MA-3304 en Alhaurín el Grande, que presentaba “condiciones difíciles de circulación” según la Dirección General de Tráfico.
A lo largo del lunes el temporal se fue desplazando hacia la zona oriental de Málaga. Aemet activó el aviso amarillo en la comarca de la Axarquía hasta la medianoche del lunes por riesgo de tormentas. La posibilidad de nieve o la acumulación de precipitaciones mantenía también en amarillo las comarcas de Guadix y Baza, ya en Granada, además de la costa granadina. También las de Poniente, Almería capital, Los Vélez y Valle del Almanzora en Almería. En ambas provincias se registraron cortes de carretera por nevadas, aunque no hubo grandes daños.
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