Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Sumar, no dispersar

Si hiciéramos honor a nuestra etiqueta de seres racionales, el auge de particularismos tribales al que estamos asistiendo no se habría producido. Un análisis elemental nos llevaría a la obvia conclusión de que la forma de combatir los deletéreos efectos de la globalización socioeconómica sería, precisamente, una suma de esfuerzos, y no una dispersión. En un momento en el que la propia Europa sufre una progresiva pérdida de influencia y corre el riesgo de convertirse en un espectador intrascendente en el circo mundial, en su seno se produce una alianza perversa entre una masa narcotizada, unos líderes vanílocuos y una intelectualidad anacrónica para reclamar que cada territorio tenga su particular patio.

Juan Fernández Sánchez. Madrid

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_