Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Al volver a casa

Ayer comenzó el juicio de uno de los casos con más repercusión de los últimos años: la supuesta agresión sexual sucedida en la celebración de San Fermín (Pamplona) en 2016, donde un grupo de cinco amigos, conocidos por el nombre de La Manada, violaron a una joven madrileña que fue sola a buscar su coche. Este es uno de los miles de sucesos de agresión sexual que tienen lugar en el mundo casi cada día. El hecho de caminar sola por la calle se convierte para muchas mujeres en un largo trayecto en el que el miedo y la inseguridad están presentes. Volver a casa en estado de alerta, expuestas a posibles asaltos verbales; con las llaves en una mano y el teléfono móvil en la otra, mirando con temor a cada desconocido que pasa por su lado, evitando las calles oscuras y poco transitadas, y acelerando el paso para llegar a su destino. ¿Es esto algo que debemos permitir? No es justo que una mujer se sienta privada de su libertad, de poder salir sin compañía a cualquier lugar, por ese pavor que sienten a que las pueda ocurrir algo. Y es que la normalización de este tema es lo que ha hecho que finalmente todo desemboque en situaciones más graves, como la sucedida en la capital de Navarra, que tienen que detenerse.— Rocío Luquero. Alcorcón. Madrid.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_