Sepamos cuidar y proteger nuestra obra
¿Qué ocurre cuando unos hombres, ladrillo a ladrillo, trabajan en la construcción de una casa? Unos ladrillos reciben más peso que otros, pero todos son importantes, todos llevan a cabo un importante papel sosteniéndola y, en el momento en el que uno falla, perjudica al conjunto de la casa. Estos ladrillos se sujetan minuciosamente unos con otros, y de la fuerza de esas sujeciones depende la seguridad de la casa; si las uniones fallan se debilita el conjunto. Igual que una casa, nosotros construimos España. Somos a la vez constructores y ladrillos, y todos somos importantes. Sepamos cuidar y proteger nuestra obra, y nunca olvidemos la importancia de velar por cada uno de nosotros. Si no lo hacemos no tardará en caer nuestra casa.— Fernando Gortázar Díez de Rivera. Madrid.


























































