La agonía del TOC
Sirva la presente misiva para hacer un llamamiento al Ministerio de Sanidad y los profesionales relacionados con la salud mental en torno a la lucha cruenta que el paciente de TOC (trastorno obsesivo compulsivo) ha de librar día tras día, en una situación de completa indefensión ante las torturas que le infligen sus obsesiones. Necesitamos avances en la industria farmacéutica que sirvan en mayor beneficio de la calidad de vida de estos enfermos. La espada de Damocles del suicidio está siempre al acecho. ¿Es esto lo que queremos? Ruego encarecidamente a las autoridades sanitarias que reflexionen sobre este particular y peliagudo asunto, pues nos va la vida en ello. ¿O deberemos aceptar el aforismo de É. M. Cioran: “El suicidio acaba con la historia de una locura”? Aún cabe la esperanza, ¿no es cierto?— Manuel Castellanos Plaza.


























































