El meollo de la cuestión
Vivimos, en los agitados momentos políticos actuales, una especie de permanente “tormenta de ideas” que pretende arreglar el laberinto en el que estamos sumidos desde los Pirineos hasta Gibraltar. Una de las ideas más repetidas es la de convertir España en un Estado federal, lo que al entender de muchos calmaría las ansias secesionistas de varios territorios españoles.
Lo que sin embargo no he oído de parte de los que aportan dicha solución es que el Estado federal es tan solo la forma y que donde realmente está el meollo de la cuestión es en el contenido que se dé a dicho Estado. Estados Federales son Alemania o Estados Unidos y, tanto los länder alemanes como los Estados que componen EE UU tienen menos competencias que las autonomías españolas. En el caso del Reino Unido, está compuesto por cuatro “países” y ninguno de ellos (hasta ahora) tiene las competencias de las que gozan las tan quejosas autonomías españolas.
En una deseable aplicación de la justicia distributiva, ya sea en autonomías o en Estados federales, los territorios ricos deben aportar más de lo que reciben, al igual que Alemania aporta más que Chipre. — Enrique Fernández Díez.


























































